El español dice «llueve» sin decir quién. El inglés siempre necesita un quién delante del verbo, aunque sea de relleno: it.

Ese it no es nada ni nadie: es el asiento que el inglés no deja vacío. El español puede dejar la frase sin sujeto porque el verbo ya avisa quién actúa; el inglés no puede, así que mete un it que no traduce ninguna palabra concreta, solo ocupa el hueco.