Escríbela con tus palabras. No te responde una IA: te respondo yo, con una explicación escrita por mí. Y si no la tengo guardada, te contesto personalmente.
Y si hay algo que no entiendes, pregúntame con el formulario de contacto.
Yo tengo el método. Tú decides el plazo.
El sistema sube la exigencia a tu ritmo: nunca vas más rápido de lo que puedes, ni más lento de lo que quieres.
No hay ningún artículo con esa palabra.
Prueba con otra… o escríbeme y lo escribo.
Explicaciones claras y sencillas para ayudarte con tu inglés.
Entenderlas ayuda, pero entender no es lo mismo que hablar: ni viendo películas, ni memorizando gramática, ni con clases de conversación, ni yéndote a vivir a un país de habla inglesa, ni con ejercicios sueltos, ni lanzándote a hablar todo lo que puedas consigues que una frase te salga sola, sin pensarla. Lo hace casi todo el mundo, y casi todo el mundo sigue atascado al hablar: esa es la prueba de que ninguna de esas cosas basta por sí sola. Eso solo lo da la memoria a largo plazo, y esa memoria solo se construye con práctica repetida y bien diseñada. Por eso Frasly es necesario, no un complemento más. Por eso lo creé.
Qué es este método, en qué se diferencia y por dónde entrar.
Nadie piensa en un idioma que todavía no domina. Te explico por qué esa instrucción te deja parado y qué se hace en su lugar: pensar en español y decirlo en inglés.
Leer el artículo →La clase mensual en directo por Teams: grupos reducidos, dudas resueltas y speaking real de verdad. El alta es personal.
Leer el artículo →Por qué terminar la clase y pasar directo a Frasly multiplica el resultado: el testimonio real de una alumna y cómo curso y app se refuerzan entre sí.
Leer el artículo →Por qué el Gimnasio de Frasly tiene 16 modos -oído, voz, dictado, sprint, escape room- y no uno solo: cada uno entrena un músculo distinto del inglés.
Leer el artículo →Te explico el mapa de mis cursos: Unofficial desde Cero como base, y cómo encajan CHUNKS, Preposiciones, Grammar, Phrasal Verbs y Tiempos Verbales.
Leer el artículo →Te explico por qué mi método de inglés no lo genera ningún algoritmo: son parámetros de estudio y repetición probados 40 años con alumnos reales.
Leer el artículo →Te explico por qué grabo yo mismo cada clase de mis cursos de inglés, sin delegar nunca: más de 150 horas de vídeo y el ejemplo real del verbo Come.
Leer el artículo →Te explico en 3 pasos mi método: piensas la frase en español, la conectamos con el inglés pieza a pieza y acabas hablando con naturalidad.
Leer el artículo →12 frases, sin registro ni datos, en dos minutos, para saber tu nivel de inglés real. +40 años de método, cientos de valoraciones positivas.
Leer el artículo →Te explico qué es Frasly: sus 4 apps, más de 25.000 frases y por qué funciona solo, sin necesitar el curso en vídeo, que se suma cuando tú decidas.
Leer el artículo →Cómo el sistema de repetición espaciada de Frasly aprende de ti: qué frase vuelve pronto, cuál se aleja, y cómo tu nivel sube solo con el modo Automático.
Leer el artículo →Cómo funciona tu Zona de Alumnos: progreso guardado en el servidor, racha de días seguidos y diploma con desglose de gramática, vocabulario y phrasal verbs.
Leer el artículo →Dos verbos ingleses para una sola palabra española. Aquí está la línea que los separa.
El español pone «a» delante de todo sitio al que se llega. El inglés reparte ese «a» entre cuatro verbos y cada uno lo trata de una manera.
Leer el artículo →Un verbo español, ganar, con tres ingleses detrás. Y el que los separa no es el significado: es lo que pones detrás.
Leer el artículo →Sostener, contener, aguantar, celebrar y esperar. Parecen cinco verbos distintos y en inglés son uno solo. Te enseño de dónde sale cada uno sin que tengas que memorizar la lista.
Leer el artículo →Bring y take se traducen igual, pero la dirección del movimiento decide cuál usar. Te explico el criterio, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Te explico por qué do y make no tienen una regla fija, y cuál es el patrón real que sí funciona, con ejemplos reales de mis clases.
Leer el artículo →El español mete preposición en casi todos estos verbos. Hit no lleva ninguna, y para atropellar el inglés da la vuelta a la frase.
Leer el artículo →Un solo verbo español que el inglés parte en dos según qué pierdas. Y el mismo miss sirve para «te echo de menos».
Leer el artículo →Uno de los errores más repetidos entre los que ya llevan años. Agree se traga el «estar» y no admite be delante.
Leer el artículo →Hear y listen no son lo mismo: uno es oír sin esfuerzo, el otro es dirigir tu atención. Te explico la diferencia con ejemplos reales.
Leer el artículo →En español conocer sirve para las dos cosas. En inglés know y meet son verbos distintos. Te explico la diferencia con ejemplos reales.
Leer el artículo →Lend y borrow describen el mismo préstamo desde lados opuestos. Te explico quién es el sujeto en cada uno, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Let y leave se traducen los dos como dejar, y no se parecen en nada. Te explico cuándo usar cada uno, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Un par de verbos españoles y cinco ingleses. Cuál coger, qué va detrás de cada uno y por qué support no aparece nunca.
Leer el artículo →En español la diferencia entre «negó» y «se negó» son dos letras. En inglés son dos verbos distintos, con dos construcciones que no se cruzan nunca.
Leer el artículo →Los ingleses no quieren decir cosas: las significan. Y con ese mismo verbo piden perdón por lo que no pretendían.
Leer el artículo →Say y tell significan los dos decir, pero la diferencia no está en qué dices, está en si mencionas a la persona que lo recibe. Te lo explico con ejemplos reales.
Leer el artículo →«Me recuerdas a John» y «recuérdame que llame» llevan el mismo verbo en español y ninguno de los dos es remember.
Leer el artículo →Speak y talk casi siempre son intercambiables, salvo cuando la cosa se pone formal. Y de propina, qué añaden up, out, over e into cuando se pegan detrás.
Leer el artículo →En español el que llega eres tú. En inglés no llegas tarde: lo estás. Y running late es otra cosa: que todavía vas por el camino.
Leer el artículo →«Voy» mira adónde vas y «me voy» mira de dónde sales. Ese «me» tan pequeño es justo lo que en inglés separa go de leave.
Leer el artículo →Grow sirve para lo que crece solo y para lo que haces crecer tú: solo cambia si detrás hay algo o no. Y el «me estoy dejando» de la barba no se traduce, se tira.
Leer el artículo →El «se» de casarse, perderse y enfadarse no es un capricho: en inglés se dice get. Y es la misma pieza que hay dentro de get used to.
Leer el artículo →Go para lo que va a peor, turn para el color y el tiempo, grow para lo que tarda. Y become, que es el que enseñan en todas partes, casi no aparece con adjetivo.
Leer el artículo →La palabra inglesa que se parece a «molestar» significa otra cosa muy grave, y conviene tacharla hoy mismo. En su lugar hay cuatro, y el español no te dice cuál: bother, disturb, annoy y upset.
Leer el artículo →Despedirte de tu tía, despedir a un empleado y despedir en el aeropuerto son la misma palabra en español. En inglés son tres verbos que no se parecen en nada.
Leer el artículo →Un solo «cumplir» español y seis verbos ingleses distintos: turn, keep, meet, carry out, come true y do. Te explico cuál toca según lo que estés cumpliendo, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Saludar a un vecino, saludar con la mano y mandar saludos a quien no ves: un verbo español, tres ingleses. Te explico say hello, wave y regards, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Go es ir, alejarse de donde se habla; come es venir, acercarse a quien habla. Si te llaman a cenar, el inglés dice I'm coming.
Leer el artículo →Una sola palabra tuya que en inglés se abre en tres o cuatro. La frase española ya te dice cuál toca.
El alumno dice «creo que llegará tarde» y le sale I believe. Ahí es think, y believe se guarda para otra cosa.
Leer el artículo →El diccionario te da cuatro puertas para «ayudar» y te deja parado eligiendo. Una hace el trabajo casi siempre; las otras tres significan otra cosa.
Leer el artículo →«Tengo hambre» no lleva have por ninguna parte. Un grupo cerrado de palabras que se aprende de golpe y se deja de fallar.
Leer el artículo →Pasar el rato se traduce con pass y no funciona. El inglés gasta el tiempo igual que gasta los euros, y lo que va detrás también cambia.
Leer el artículo →En español esperar sirve para tres cosas distintas. En inglés son tres verbos: expect, hope y wait. Te explico la diferencia con ejemplos reales.
Leer el artículo →Have vale para casi todo, pero own y keep tienen su sitio propio. Y «guardar» se dice de tres maneras distintas según lo que estés haciendo.
Leer el artículo →Dos frases españolas casi idénticas que en inglés no comparten ni el verbo ni el sujeto. Con matter importa la cosa; con care importas tú.
Leer el artículo →Tres pronombres en español y ninguno en inglés. Cómo se monta «me las arreglé para» y qué cambia cuando manage va solo.
Leer el artículo →Un solo «pedir» en español y tres ingleses distintos. Cuál toca en cada caso, y por qué el for de ask for no es opcional.
Leer el artículo →See, look y watch son tres verbos distintos en inglés, aunque en español uses ver o mirar para los tres. Te explico la diferencia con ejemplos reales.
Leer el artículo →El verbo español no decide nada: «tomar un café» es have y «dar un paseo» es take. Dónde valen los dos y dónde solo hay una opción.
Leer el artículo →Un solo «llevar» español que el inglés reparte en tres verbos. Cómo decidirlo antes de traducir, en español y en un segundo.
Leer el artículo →Buscas «tardar» en inglés y no aparece, porque no existe. Lo que hay es un molde con take que sirve para cientos de frases de todos los días.
Leer el artículo →Tres frases inglesas para el mismo «no me importa» tuyo. Una dice que te parece bien, otra que te da igual, y la tercera no habla de ti.
Leer el artículo →«Sigue leyendo» lleva keep, «sigue cansado» lleva still y «alguien nos sigue» lleva follow. La prueba para elegir entre ellas está en tu español, no en el inglés.
Leer el artículo →Cuentas hasta diez, cuentas un chiste y cuentas con tu hermano. En español es la misma palabra. En inglés son count, tell y count on, y no se parecen en nada.
Leer el artículo →Discutes con tu pareja y discutes el presupuesto con la misma palabra. El inglés usa dos, y tu propio español te dice cuál toca en cada caso.
Leer el artículo →Te levantas, levantas un lápiz, levantas una caja y levantas la mano. Cuatro verbos ingleses distintos, y casi todo el mundo usa el que menos toca.
Leer el artículo →El verbo que más veces dices al día se parte en inglés según lo que estés haciendo de verdad. Take, catch, pick up y get, con la frase que decide cada uno.
Leer el artículo →Una sola palabra española se abre en cinco verbos ingleses según haya cuerda, aire, basura, descuido o codazo. Y la pista de cuál toca está en tu propia frase en español.
Leer el artículo →Fit hace de caber, de quedar bien, de encajar y de estar en forma. Un verbo que casi nadie busca en el diccionario y que se usa todos los días.
Leer el artículo →Watch, look out, be careful, carefully y care: cuál toca en cada «cuidado». Y por qué detrás de watch no cabe el «con» de «cuidado con la cabeza».
Leer el artículo →El papel, la ropa y la piel se rasgan; el cristal, la loza y los huesos se parten. El verbo inglés no lo elige tu gesto, lo elige el material.
Leer el artículo →Happen es para lo que ocurrió. Para «¿qué te pasa?» el inglés dice the matter. Y el aviso de cuál toca te lo da el tiempo del verbo español.
Leer el artículo →«¿Quedamos a las ocho?» sale mal de dos maneras: we stay at eight y we see us at eight. Ninguna existe. El verbo es meet, el mismo que aprendiste como «conocer», y stay se queda quieto en su sitio.
Leer el artículo →«Te invito a una cerveza» no lleva invite por ninguna parte. El español usa una palabra para tres cosas, y la frase ya te dice cuál toca.
Leer el artículo →Despejar la mesa y aclarar una duda no se parecen en nada, y en inglés son el mismo verbo. La palabra up es la que decide cuál de los dos estás diciendo.
Leer el artículo →Echas la caña, la mirada, la culpa y el voto, cuatro cosas que no se parecen en nada. En inglés las cuatro son el mismo verbo: cast.
Leer el artículo →El socorrista salva y tú ahorras cada mes: dos verbos españoles sin ningún parecido. En inglés comparten la misma palabra, y la frase entera te dice cuál toca.
Leer el artículo →Tú trabajas y el ordenador funciona: verbos distintos en español, y en inglés los dos dicen work. El sujeto de tu frase ya te dice cuál de los dos casos tienes delante.
Leer el artículo →Darle las gracias a alguien pide tres palabras en español y una sola en inglés. Thank, la persona pegada detrás sin preposición, y gracias por + -ing para el motivo.
Leer el artículo →Fundir y reventar son verbos distintos en español, pero el inglés usa siempre el mismo, blow. Vale para el fusible, la bombilla, la rueda y hasta el motor.
Leer el artículo →La suerte no siempre se tiene: se prueba, se tienta y se echa a suertes, y cada uno de esos verbos pide una construcción inglesa propia.
Leer el artículo →Quedarse, preocuparse, asegurarse: verbos españoles que no salen de casa sin su pronombre. En inglés se quedan solos.
Tumbarse, acostarse, estar tirado y yacer son un solo verbo inglés, lie. Y ese mismo lie es mentir: en presente no se distinguen, en pasado sí.
Leer el artículo →«Me quedo», «se quedó», «me quedé dormido»: el pronombre de quedarse no tiene sitio en inglés. Según qué es lo que queda, el verbo es stay, keep, o uno distinto para cada caso.
Leer el artículo →El «me» de «me siento cansado» no tiene ningún sitio en inglés: feel va solo, seguido del adjetivo. Ni pronombre, ni de que, ni subjuntivo: tres piezas españolas que desaparecen sin dejar rastro.
Leer el artículo →El mismo verbo sentir sirve para notar algo y para pedir perdón, y no es casualidad. Cuándo va con feel, cuándo con sorry, y el caso en que «lo siento» vuelve a ser literal.
Leer el artículo →«Me preocupo por ti» y «no te preocupes» pierden el pronombre al pasar al inglés. Ni worry ni care admiten un yourself de más: aquí tienes el porqué.
Leer el artículo →Mantener la calma, quedarte callado, seguir siendo amigos: verbos españoles distintos. En inglés los tres son stay más un adjetivo, y el adjetivo es lo único que cambia.
Leer el artículo →En español te das cuenta y te enteras: el verbo ya viene hecho, con un se delante. En inglés el que actúa eres tú, sin ningún reflexivo.
Leer el artículo →Suelo, sueles, suele: un verbo español entero que en inglés no existe en presente. Se disuelve en el adverbio usually.
Leer el artículo →«Me pregunto», «se preguntaba», «nos preguntamos»: el reflexivo español no falta nunca. Wonder ya lo lleva incorporado; ponerle myself detrás sobra tanto como repetir el «me» dos veces.
Leer el artículo →«Se comporta», «te comportes», «me comporto»: el reflexivo español no falta en ninguna persona. Behave no lleva nunca yourself detrás, ni siquiera con «como si» por medio.
Leer el artículo →Me aseguro, te aseguras, asegúrate: el español conjuga un verbo reflexivo entero y el inglés no mueve ni una pieza de make sure. Te explico por qué sure no lleva nunca pronombre, ni yourself ni ningún otro.
Leer el artículo →El español lo dice al revés: me gusta el café, el café te gusta a ti. El inglés lo dice derecho: I like coffee, tú eres quien gusta.
Leer el artículo →Mismo giro que con gustar. En español te duele la cabeza; en inglés es tu cabeza la que duele: my head hurts.
Leer el artículo →Me gustaría y quisiera son la misma idea en español educado, y los dos se dicen igual en inglés: I would like, abreviado I'd like.
Leer el artículo →El «me/se» de rutina (lavarse, afeitarse, ducharse) no tiene sitio en inglés. Myself solo aparece para subrayar que fuiste tú y nadie más.
Leer el artículo →Cada partícula lleva su propia idea y la repite verbo tras verbo. Aprendida una vez, la reconoces en todos.
Llevarse bien con alguien, traer a un amigo a la fiesta y que una obra avance comparten la misma palabra. Y no es casualidad.
Leer el artículo →Go away, run away: away siempre lleva algo lejos de donde estaba. Te explico la idea con ejemplos reales.
Leer el artículo →Come back, give back, call back: tres verbos con back, y la misma idea de vuelta detrás. Te la explico, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Cuatro phrasal verbs con down que parecen no tener nada que ver y son la misma idea. Desde caerse por las escaleras hasta anotar algo en un papel.
Leer el artículo →Take out, find out, watch out, run out: te explico la idea que comparten todos los phrasal verbs con out, y por qué cambia cómo los estudias.
Leer el artículo →Turn off, take a day off: dos expresiones que no se parecen y comparten la misma idea detrás de off. Te la explico, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Go on, come on: on aparece cuando algo continúa o cuando animas a que continúe. Te lo explico con ejemplos reales.
Leer el artículo →Come over, think it over, start over: over aparece en verbos muy distintos con dos ideas que se repiten. Te las explico con ejemplos reales.
Leer el artículo →Go through una puerta, un canal o un mal momento: through siempre significa atravesar de un lado a otro. Te lo explico con ejemplos reales.
Leer el artículo →Una junta y la otra separa. Con esa sola idea se entiende hasta por qué distinguir a dos gemelos se dice tell apart.
Leer el artículo →Give up, clean up, fill up: tres verbos con el mismo up, y el mismo significado detrás. Te explico la idea que comparten, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Los verbos que cambian de significado entero según lo que les pongas detrás.
Un coche que se rompe hacia abajo se avería. Una pareja que rompe del todo rompe up. Un ladrón rompe hacia dentro. Entendida la partícula, break down, break up y break into se deducen solos.
Leer el artículo →Dos personas cruzándose en una puerta: uno entra con come y el otro sale con go. De ahí salen come back, go back, come on y go on.
Leer el artículo →Get up, get out, get along: el mismo verbo cambia de significado por completo según la partícula que lleve. Te lo explico con ejemplos reales.
Leer el artículo →Keep on trying, keep up the pace: keep con partícula habla de continuidad. Te explico la diferencia con ejemplos reales.
Leer el artículo →El mismo verbo look cambia de significado por completo con for o con after. Te explico la diferencia con ejemplos reales.
Leer el artículo →Put on tus gafas, tu abrigo, incluso peso o aires: put on siempre significa colocar algo sobre ti. Te lo explico con ejemplos reales.
Leer el artículo →Un abrigo, un avión, una semana libre y un trabajo. Cuatro partículas detrás de take y una sola idea debajo de las cuatro.
Leer el artículo →Turn on, turn off, turn up: turn siempre marca un cambio de estado, y la partícula dice en qué dirección. Te lo explico con ejemplos reales.
Leer el artículo →Un solo phrasal verb sirve para el gimnasio, para un problema difícil y para «al final todo salió bien». La culpa la tiene el out.
Leer el artículo →Recoger, pasar a buscar, ir a por alguien: en inglés todo eso es pick you up. Y para pedir que te lleven en coche hace falta lift o ride, no take.
Leer el artículo →Ocúpate, encárgate, lidia o trata: verbos distintos en español que en inglés son el mismo. Y la preposición with no se despega nunca de deal, digas lo que digas delante.
Leer el artículo →No se memorizan una a una: cada una tiene una idea madre que las ordena.
El verbo cross vive dentro de across. De ahí sale todo: cruzar la calle, cruzar el Atlántico y hacer llegar una idea.
Leer el artículo →Against se coloca donde tú pones «contra», y aciertas casi siempre. Los cuatro usos que van solos, la regla del -ing y las frases donde el español se guarda el «contra».
Leer el artículo →El mismo «al final» español sale en inglés con dos preposiciones distintas, y no son intercambiables.
Leer el artículo →Te explico la lógica que ordena at, in y on en el tiempo: una pirámide de lo más amplio a lo más puntual, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Between no es cosa de dos y among no es cosa de muchos. Lo que decide es si sabes quiénes son.
Leer el artículo →Beyond es un límite y lo que hay pasado ese límite. La misma palabra para «más allá de» y para «fuera de», y un «de» español que no viaja al inglés.
Leer el artículo →By bus, by train, by car: by marca el medio a través del cual pasa algo, no un sitio. Te explico la lógica con ejemplos reales.
Leer el artículo →El español separa el plazo que falta del tiempo que se emplea. El inglés los junta en la misma palabra de dos letras.
Leer el artículo →Since quiere un punto de partida, for quiere una cantidad de tiempo. El español ya te dice cuál toca antes de que abras la boca.
Leer el artículo →En español no dudas ni medio segundo entre «durante» y «mientras». La pista para elegir en inglés está justo ahí, en lo que viene detrás.
Leer el artículo →Todo el mundo tira de until para los cuatro y tres salen mal. El reparto es limpio y lo decide lo que va detrás.
Leer el artículo →Ya sabes que look lleva for y wait lleva for. Este es el otro lado del eje: los verbos donde el español pone preposición y el inglés no pone ninguna.
Leer el artículo →For marca para quién es algo, quién sale beneficiado de la acción. Te explico la lógica con ejemplos reales.
Leer el artículo →From marca de dónde viene algo, físico o figurado. Te explico la lógica con ejemplos reales.
Leer el artículo →In es estar dentro. To es ir hacia. Pega las dos y tienes el movimiento que explica desde entrar en un cuarto hasta convertirse en lobo.
Leer el artículo →El español presenta las tres partes del día igual y el inglés no. Dónde va in, dónde va at y qué pasa cuando delante aparece un lunes.
Leer el artículo →Covered with snow, filled with water, pero full of apples. El «de» español se parte en dos y esta es la señal.
Leer el artículo →On time es el reloj; in time es el margen. En mi base están las dos con el mismo español delante.
Leer el artículo →Of conecta dos cosas donde una pertenece o forma parte de la otra. Te explico la lógica con ejemplos reales.
Leer el artículo →El avión que cruza el Pacífico va con over; el que vuela por encima de las nubes, con above. La diferencia es el recorrido, y de ahí salen «más de», «durante» y «se acabó».
Leer el artículo →El «para» de la fecha límite no es for, es by. Y arrastra dos usos más que casi nadie relaciona: by now y by the time.
Leer el artículo →Under vale para casi todo, incluido el «bajo» figurado del español. Below aparece cuando hay una escala, y underneath cuando algo queda tapado.
Leer el artículo →Se parecen tanto por escrito que muchos alumnos las mezclan. Pártelas por la mitad, with más in y with más out, y cada una se coloca sola.
Leer el artículo →«Dame el libro» sale sin preposición y «explícamelo» la necesita. Cuáles son los dos grupos, por qué, y cómo se monta el caso difícil.
Leer el artículo →Cómo se pregunta un precio, dónde entra el for del «por» y por qué «cuesta 300 dólares arreglarlo» empieza por una palabra que el español no dice.
Leer el artículo →«Después del trabajo» y «lo hago después» son la misma palabra en español. En inglés no. After viene con el «de» puesto de fábrica y exige complemento; cuando detrás no hay nada, hacen falta otras cuatro palabras. Y el orden del español ya te dice cuál.
Leer el artículo →Up dice hacia dónde te mueves. Upstairs dice a qué sitio vas, y ese sitio es el piso de arriba. Cuando pones detrás las escaleras, la montaña o la calle, up vuelve a mandar.
Leer el artículo →Next Monday y last week van desnudos: sin «el» y sin preposición ninguna. Y en cuanto quitas el next, el on vuelve solo a su sitio.
Leer el artículo →Un sitio impreciso, algo que rodea y una cantidad aproximada: tres ideas españolas que no se parecen y una sola palabra inglesa. Siempre hay un punto en el centro.
Leer el artículo →Salir por la ventana, caerse por las escaleras, andar por la calle. Un solo «por» en español y cuatro palabras en inglés, con el criterio para repartirlo.
Leer el artículo →El «de» de «cerca de» ya viene metido dentro de near, y por eso sobra. Near, close to y nearby: tres palabras y tres montajes distintos.
Leer el artículo →Te disculpas por algo y te disculpas con alguien, y en inglés no comparten preposición. Por va con for, con va con to, y las dos pueden ir juntas en la misma frase.
Leer el artículo →Al mediodía, hasta medianoche, al amanecer: en español todo lleva artículo. En inglés no, ni noon, ni midnight, ni dawn ni dusk lo admiten nunca.
Leer el artículo →«Al final» ya se repartía entre dos preposiciones distintas en otro artículo de este blog. Aquí está su pareja: al principio y desde el principio también se reparten, y este es el criterio real.
Leer el artículo →Cuándo el inglés coincide con el español pieza por pieza, y cuándo cambia el montaje.
Con oír, ver y entender el español dice «estoy» y el inglés no: ahí es I can hear, no I am hearing.
Leer el artículo →Pero solo cuando el verbo no tiene ya su propio aviso: be y los modales se adelantan ellos solos.
Leer el artículo →Salvo si el verbo ya es be o un modal: ahí el «no» se pega directamente a él.
Leer el artículo →Con él, ella o ello se añade una s. Los modales son la única excepción.
Leer el artículo →El imperativo de tú es el presente sin el sujeto delante, y eso es lo que engaña.
Leer el artículo →Si algo empezó antes y sigue ahora, el inglés no lo cuenta en presente.
Leer el artículo →El just va en medio, entre el have y el verbo, nunca al final.
Leer el artículo →La exclamación española es la pista: con ánimo, let's. Sin ánimo, going to.
Leer el artículo →Si el presente apunta a una fecha concreta (mañana, esta tarde), el inglés lo dice con -ing.
Leer el artículo →La costumbre no cambia de tiempo. La fecha concreta, sí.
Leer el artículo →Lo que pides todavía no ha pasado, así que el inglés lo dice en futuro.
Leer el artículo →La manera inglesa de ofrecer un plan, o de ofrecerte tú.
Leer el artículo →El alumno busca finish o end y se queda parado. El verbo entero desaparece y lo que queda es have, just y el participio.
Leer el artículo →Si empiezas por «llevaba», te atascas. Cambia la frase en español, di «había estado», y el inglés te sale en fila.
Leer el artículo →En español eliges entre «corrían» y «corrieron» sin pensarlo. El inglés tiene una sola forma para las dos, y eso es más fácil de lo que parece.
Leer el artículo →La tabla del estilo indirecto sobra. Tu español ya ha movido el tiempo hacia atrás antes de que tú te lo plantees.
Leer el artículo →Habré terminado es will have finished: la misma pieza de haber más participio, ahora en futuro. Te explico cuándo se usa, con ejemplo real.
Leer el artículo →Estaré es will be, y el segundo verbo siempre acaba en -ing. Lo difícil no es la forma: es notar cuándo el español lo esconde detrás de un «trabajará» de aspecto inocente.
Leer el artículo →Todo el trabajo lo hace una pieza pequeña al principio. Si sabes moverla, tienes la afirmativa, la negativa, la pregunta y el pasado.
Leer el artículo →Used to no traduce una palabra suelta: traduce una costumbre que se terminó. Y «me acostumbré a» va por otro camino, con -ing detrás.
Leer el artículo →El presente simple es el tiempo de lo que se repite, y su única complicación es una letra. Aquí está dónde vive esa ese, quién la pide y por qué desaparece en negativa y en pregunta.
Leer el artículo →El pasado continuo lleva la receta escrita en el nombre. Lo difícil no es montarlo: es reconocer cuándo tu «-aba» lo está pidiendo.
Leer el artículo →Había hecho es had done: la misma pieza del present perfect, movida un paso atrás en el tiempo. Te explico cuándo se usa, con ejemplos reales.
Leer el artículo →«Estoy a punto de salir» se pasa al inglés sin mover nada de sitio. About to es de lo poco que se coge en una tarde.
Leer el artículo →He estado buscando es I've been looking: el present perfect con estado, para marcar que la acción se ha mantenido en el tiempo. Te lo explico con ejemplos reales.
Leer el artículo →He comprado y have bought se construyen exactamente igual, pieza por pieza. Te explico por qué este tiempo no hay que reordenarlo, con ejemplos reales.
Leer el artículo →El futuro más hablado no es will. Si la frase española lleva el verbo ir dentro, la inglesa lleva going.
Leer el artículo →Mismo verbo español, mismo banco, tres frases inglesas distintas. Lo que decide no es el verbo: es si hay un momento concreto o no lo hay.
Leer el artículo →El futuro español cambia la terminación del verbo siete veces. El inglés pone will delante y ya no lo toca más. El lío no está en la forma, está en saber cuándo toca.
Leer el artículo →Detrás de before y after el verbo se queda en presente, aunque el español vaya en subjuntivo o en futuro. Y las dos maneras válidas de seguir la frase.
Leer el artículo →Buscas cómo se dice ese «hace» y no encuentras verbo, porque no lo hay. Se llama ago y se coloca al revés que en español.
Leer el artículo →Los modales, con los matices que los libros se saltan.
Tres escalones fijos, cada palabra española con la suya. Y un cuarto, had better.
Leer el artículo →El español tiene media docena de maneras de decir que algo no es seguro. El inglés lo resuelve con might, y siempre en el mismo sitio de la frase.
Leer el artículo →Hay un must que ordena y otro que solo deduce. El español los separa con un «de» que casi nadie coloca ya.
Leer el artículo →«Debo» dispara must y «tengo que» dispara have to. Con la negativa, el pasado y el segundo oficio de must, el de suponer.
Leer el artículo →El consejo en español sale en condicional y el alumno se va a would. No hace falta: should ya trae el «-ía» de fábrica.
Leer el artículo →Hay verbos que en inglés exigen can aunque en español no digamos «puedo»: los sentidos y la memoria. Y por qué can se queda sin cuerda enseguida.
Leer el artículo →Can se agota en el presente. El cambio que lo resuelve lo haces en español: sustituye «poder» por «ser capaz de» y la frase inglesa se coloca sola.
Leer el artículo →El to que quieres meter ahí no ha estado nunca. Detrás de would no hay to, y rather solo se cuela por en medio.
Leer el artículo →Nunca has oído el had porque la contracción se lo come. Y detrás no va to, y el no se pone donde no lo esperas.
Leer el artículo →Una sola palabra inglesa cubre «podía», «pude» y «podría». Lo que fecha la frase está alrededor, y cuando hablas tú ni siquiera hay duda.
Leer el artículo →El español pide un favor con el presente de toda la vida. El inglés no puede, y tiene que meter una palabra delante del verbo. Cuál, y por qué la cortesía decide menos de lo que crees.
Leer el artículo →Hay que no tiene traducción directa porque el inglés siempre necesita un sujeto. Se dice con you, el tú general que no eres tú.
Leer el artículo →Lo que en español pide subjuntivo y en inglés se resuelve de otra manera.
Dos expresiones españolas que se diferencian en una preposición. En inglés no comparten nada. Dónde va el no de unless y en qué hueco se mete at least.
Leer el artículo →Tu subjuntivo no tiene dónde caer en inglés. As if lo resuelve echando el verbo un paso hacia atrás en el tiempo.
Leer el artículo →Por qué se dice I demanded that he pay y no pays, cómo se niega esa estructura sin ningún auxiliar, y por qué insist y advise se montan cada uno por su lado.
Leer el artículo →Made him go, let her go, got him to sign. Por qué el to aparece una sola vez de las tres, y cómo se decide sin dudar.
Leer el artículo →Let me speak, let's speak, speak to me, let Tom speak first. Las tres personas del imperativo con un solo verbo, sus negativas, y por qué se disfraza de presente.
Leer el artículo →El truco de decir la frase mal en español a propósito para que salga bien en inglés. Wish con pasado, wish con had, wish con would, y la diferencia con hope.
Leer el artículo →El molde to be más participio, y el momento exacto en que el «que» y el subjuntivo del español desaparecen sin dejar rastro.
Leer el artículo →Want, tell, ask, expect y need montan la frase igual: verbo, persona, to. Dónde se pierde el «que» del español y por qué el segundo verbo no se conjuga jamás.
Leer el artículo →Los tres condicionales son la misma escena vista en tres momentos. Aquí va el del medio: «si tuviera», el pasado inglés y el would del otro lado.
Leer el artículo →Dos «si» distintos que en español se escriben igual. Cuál pide if, cuál pide whether, y cómo decidirlo antes de abrir la boca.
Leer el artículo →A ese verbo no le falta nada: el inglés no tiene subjuntivo, tiene el verbo tal cual sale en el diccionario. Con el truco del «ojalá» para reconocerlo en español.
Leer el artículo →El «que no» del español se resuelve en inglés con una sola pieza: verbo, persona, not to, infinitivo. Y el «que» no se traduce.
Leer el artículo →«Pase lo que pase» tiene dos verbos en español y uno en inglés. Las cuatro palabras en -ever, y por qué tu propio «-quiera que» te las regala.
Leer el artículo →Un «vamos» cuenta lo que hacemos, otro propone y otro solo anima. En español suenan igual y en inglés no se parecen en nada. Cámbialo por «vayamos» y sabrás cuál tienes delante antes de abrir la boca.
Leer el artículo →«Dudo que venga» no lleva ninguna marca de tiempo: el subjuntivo se la calla. El inglés tiene que sacarla, y por eso aparece un will que tú no has dicho.
Leer el artículo →«Me alegro de que hayas venido» lleva cuatro piezas y el inglés no tiene ninguna: ni el verbo, ni el de, ni el que, ni el subjuntivo. Se dice con be más un adjetivo, y detrás la frase entra a pelo.
Leer el artículo →El español en -ía (iría, haría, sería) se dice con would delante del verbo. Y tres -ía tienen palabra propia: podría, debería y me gustaría.
Leer el artículo →Tres tamaños de condición, y el español ya te los marca: posible, imaginado y ya imposible. Con were, con otros modales, y la versión formal sin if.
Leer el artículo →El español y el inglés colocan las piezas en distinto sitio. Aquí está el orden que se repite.
En español me gusta ella invierte quién actúa. En inglés I like her no lo hace. Te explico el cambio de orden con ejemplos reales.
Leer el artículo →El español pega el «lo» detrás del verbo; el inglés lo mete entre el verbo y la partícula. Con un nombre puedes elegir sitio, con un pronombre no.
Leer el artículo →Todo el mundo sabe que en inglés el adjetivo va delante del nombre. Detrás de something, anything y nothing, no. Y ahí coincide con el español.
Leer el artículo →El también español no tiene un sitio en inglés: tiene dos. Also delante del verbo, too al final, y la misma frase vale de las dos maneras.
Leer el artículo →En español el adverbio se coloca donde te apetece; en inglés tiene un hueco fijo. Delante del verbo normal, detrás de to be, y en medio cuando el verbo va en dos piezas.
Leer el artículo →Con both el problema no es la palabra, es el sitio: se mete dentro de la frase, no al principio como en español.
Leer el artículo →«Dame el libro» pone la persona delante. «Dámelo» la manda al final con un to. Misma frase, dos órdenes distintos.
Leer el artículo →El inglés adelanta el «primera vez» y el «última vez» y se ahorra media frase. Cuándo cabe el atajo y cuándo hay que decirlo largo.
Leer el artículo →El español dice lo principal primero y lo que lo define después, con un «de» en medio. El inglés le da la vuelta entera.
Leer el artículo →At Tom's no es una frase a medias: el sitio ya está dicho con el dueño. Lo mismo vale para la panadería y la peluquería.
Leer el artículo →«Ayer conocí a Mary» empieza por el ayer. En inglés esa palabra se va al final, y el lugar pasa delante del tiempo.
Leer el artículo →El español arranca por el «me» y deja el adjetivo suelto al final. El inglés exige el bloque entero y en un solo orden.
Leer el artículo →«El periódico de hoy» no es the newspaper of today. Al tiempo también le toca apóstrofo, y en plural va detrás de la ese y no se oye.
Leer el artículo →El inglés le da la vuelta a «la esposa de John»: primero el dueño, luego la ese, y el artículo se cae. Con los plurales que asustan y el of que sí se queda.
Leer el artículo →I like very much Jane es de los errores que más delatan. El sitio de very much y a lot es otro, y no es difícil.
Leer el artículo →En español la persona que recibe algo suele ir al final y con «a». En inglés va justo detrás del verbo y desnuda.
Leer el artículo →It only takes one year. Only fifty people came. Dónde cae only, y qué cambia si lo pones en otro sitio.
Leer el artículo →El español describe dando un rodeo con «de» y con «con». El inglés junta las piezas con un guion y las pone delante. Tres familias de compuestos y la trampa del plural.
Leer el artículo →Enough es de las poquísimas palabras inglesas que van detrás del adjetivo, justo al revés que «suficientemente». Y el «para» de los dos moldes es un to pelado.
Leer el artículo →El primer choque de orden que aparece, y aparece en casi todas las frases. El adjetivo inglés entra antes que la cosa.
Leer el artículo →Likely termina en -ly y por eso lo colocamos donde no toca. Es un adjetivo, «probable», y eso cambia la frase entera.
Leer el artículo →El alumno reserva o'clock para «en punto» y se lo salta el resto de las veces. Luego el reloj se lee al revés que aquí.
Leer el artículo →Si lo que va detrás del «de» está dentro, el inglés copia tu orden entero. Si solo dice de qué tipo es, ahí sí se da la vuelta y se cae el of.
Leer el artículo →Make it clear, find it difficult, make it illegal: ese it no traduce nada tuyo. No se oye en tu español, no lo pide nadie, y es obligatorio ponerlo.
Leer el artículo →El «del mundo» va con in, el «que he visto» pide un ever y «uno de los mejores» arrastra plural. Los tres sitios donde se rompe el superlativo, con frases reales.
Leer el artículo →El inglés no tiene verbo para quedar ni para faltar: pone left o missing al final. Y si en tu frase hay un «me» o un «nos», la frase empieza por otro sitio.
Leer el artículo →Me robaron el coche, me sacaron un diente, el viento me voló el sombrero. Cuatro frases con un «ellos» que no existe. El inglés las resuelve todas con el mismo molde: have o get, la cosa, y lo que le pasó a la cosa.
Leer el artículo →«Otra vez» y «de nuevo» son dos palabras distintas en español que en inglés se dicen igual: again. Y esa palabra tiene un sitio fijo: casi siempre al final de la frase.
Leer el artículo →El español pone una a delante de las personas que el inglés no tiene. I see John, sin peaje: se trata a las personas igual que al resto de cosas.
Leer el artículo →En español van casi donde quieras; en inglés siempre, nunca y a veces tienen su sitio: delante del verbo, o detrás de be.
Leer el artículo →Qué + cosa es what, qué + cualidad es how. Con el «a» que aparece y desaparece según el número.
Leer el artículo →Montar una pregunta, negar sin pasarte de noes, y el «¿verdad?» que en inglés tiene veinte formas.
La pregunta española son las mismas palabras dichas de otra manera. La inglesa necesita una señal delante, y detrás el verbo se queda en infinitivo.
Leer el artículo →«¿Cómo es?» se pregunta poniendo la palabra clave al final. Con looks like, sounds like, feels like y smells like detrás.
Leer el artículo →«Cuánto tiempo» no es how much time. El inglés mide con adjetivos pegados a how, y ese bloque vale también para «lo alto que eres».
Leer el artículo →«No conozco a nadie» lleva dos negaciones y el inglés solo admite una. La regla no está en el «nadie»: está en el verbo.
Leer el artículo →En cuanto la pregunta se mete dentro de otra frase, el inglés deshace la vuelta. Es de las reglas más rentables que hay.
Leer el artículo →Dos moldes con mind que no se cruzan nunca, y una respuesta que parece del revés hasta que ves que en español haces lo mismo.
Leer el artículo →Sin do no hay pregunta en inglés, salvo en un caso: cuando la palabra interrogativa es la que hace la acción. Ahí el auxiliar sobra.
Leer el artículo →En español rematas con «¿verdad?» y esa palabra no cambia nunca. En inglés la coletilla la fabrica la propia frase que acabas de decir, y por eso cambia de forma cada vez.
Leer el artículo →Why don't se copia entero de tu español, verbo incluido y sin tocar el orden. How about no: detrás no cabe un verbo conjugado, solo un nombre o un -ing.
Leer el artículo →Detrás de un verbo puede ir infinitivo, infinitivo sin to o -ing. No es al azar.
El mismo verbo sirve para intentar y para probar, y lo que va detrás cambia el sentido entero. Try reading le da a alguien una salida; try to read le lanza un desafío. Dos frases casi idénticas, dos cosas distintas.
Leer el artículo →Detrás de before, after, without, instead of, for y by, el verbo inglés va en -ing. Aquí manda la preposición, no el verbo, y por eso no hay lista que aprenderse.
Leer el artículo →«Me hizo ir», «me obligó a ir», «consiguió que fuera»: en español se dicen casi igual y en inglés no. Dónde aparece el to y dónde desaparece.
Leer el artículo →«Qué hacer» es what to do. Dos palabras y dos palabras, en el mismo orden. Y precisamente por ser tan fácil, el alumno desconfía y lo estropea.
Leer el artículo →Detrás de see y hear el verbo va sin to. Y elegir infinitivo o -ing cambia lo que estás diciendo, aunque el español apenas lo marque.
Leer el artículo →Hay verbos ingleses que no dejan hueco para el to. El español no te avisa, porque los dices todos con infinitivo.
Leer el artículo →Cuatro verbos de todos los días que dicen una cosa con to y otra distinta con -ing.
Leer el artículo →En español cada verbo se engancha al siguiente a su manera. En inglés hay una sola pieza para todos, y es to.
Leer el artículo →Dos moldes que se dicen a diario y que tropiezan igual: el infinitivo español se convierte en -ing, y solo uno de los dos empieza por there's.
Leer el artículo →To, for + -ing o for + persona + to: el para español no siempre se dice igual. Se elige mirando lo que estás diciendo, no la palabra.
Leer el artículo →Seguir + gerundio tiene tres formas corrientes: keep, go on y carry on. Y si sigue va con un adjetivo, ya no es ninguna: es still.
Leer el artículo →Dejar de es stop + -ing, pero stop + to + verbo significa casi lo contrario: parar PARA hacer eso.
Leer el artículo →Empezar a es start o begin, y detrás vale to + verbo o -ing indistintamente. Pero empezar POR algo es start with.
Leer el artículo →El verbo soler se dice con usually en presente y used to en pasado, con un mensaje dentro: eso ya no lo hago.
Leer el artículo →Antes de comer es before eating, no before eat ni before to eat. Es automático: preposición, -ing, siempre.
Leer el artículo →El inglés obliga a decir quién hace las cosas, aunque en español no aparezca nadie.
El español dice «llueve» sin decir quién. El inglés siempre necesita un quién, aunque sea de relleno.
Leer el artículo →«Dicen que» se traduce sola. «Se dice que» te para en seco, porque en inglés no existe ese «se» y hay que resolverlo antes en español.
Leer el artículo →«La llevaban al hospital» no lleva they en inglés. Cómo se monta la pasiva continua y por qué el español la dice de cuatro maneras distintas.
Leer el artículo →En español no hay quien prohíba, quien pague ni quien celebre: el «se» lo tapa. El inglés necesita a alguien delante del verbo, y por eso la frase entra por otro lado.
Leer el artículo →El fallo que más delata a un español: Is late, Is raining. Una regla de bolsillo para no volver a cometerlo.
Leer el artículo →El «se» y el «nos» de ida y vuelta se dicen con dos palabras en inglés, y la preposición del verbo no se pierde.
Leer el artículo →En español el «me», el «te» y el «le» van delante del verbo y casi no se oyen. En inglés son palabras enteras y van detrás.
Leer el artículo →El alumno arranca la frase por «te» o «me» y se queda colgado. En inglés el orden es siempre el mismo, y hay un sitio donde el español ya lo hace bien.
Leer el artículo →Por qué «hay una grieta» y «hay grietas» no se dicen igual en inglés, cómo queda «no hay nada» con una sola negación y cómo se pregunta.
Leer el artículo →El pasado, el futuro y el perfecto del «hay». Por qué «había» y «hubo» son la misma casilla en inglés, y por qué este haber nunca es have.
Leer el artículo →El alumno habla de su casa, llega el momento de nombrarla otra vez y le sale she. Es el español haciendo su trabajo. Aquí tienes el criterio para saber cuándo una cosa es it, cuándo el perro es he y por qué it's me habla de una persona.
Leer el artículo →«Se me cayó el reloj» está montado para que nadie tenga la culpa, y el inglés dice quién lo hizo. Cuándo te pone a ti de sujeto con drop, y cuándo deja que la cosa se estropee sola.
Leer el artículo →The plate broke está bien dicho: no le falta ni un was ni un itself. El español necesita dos formas y el inglés se apaña con una.
Leer el artículo →El «se» de «nunca se sabe» y de «se nota que» no se resuelve dando la vuelta a la frase: se resuelve con un you que no señala a nadie. Y «uno» tampoco es one.
Leer el artículo →«Lo hice yo mismo» aclara quién fue; «lo hice yo solo» dice que no tuviste ayuda. En inglés las dos llevan myself, y lo que las separa es una sola palabra: by.
Leer el artículo →Cuando algo te parece raro o te resulta difícil, en español no eres tú el sujeto de la frase. En inglés sí, y el verbo casi nunca es el que esperas: find.
Leer el artículo →«¿Cómo te va?» no lleva ningún tú en español. En inglés el te se convierte en sujeto, y el verbo cambia según qué le preguntes a quién.
Leer el artículo →Para personas, who. Para cosas, that (o which, más formal). Y cuál eligiendo es which. Cuándo se puede callar el que.
Leer el artículo →Whose pregunta de quién es algo y también une dos frases como el cuyo español, sin concordar nunca. Y funciona con cosas, no solo con personas.
Leer el artículo →El «el» y el «la» que desaparecen, y el «mi» que aparece donde el español no lo pone.
Go to the bed no existe. Un puñado de sitios pierden el artículo en inglés, y todos lo pierden por el mismo motivo.
Leer el artículo →El porcentaje español va detrás y con «del»; el inglés lo pone delante y desnudo. Y cuando manda la frase, pierde el «el».
Leer el artículo →El «se» del español ya dice de quién es la mano. Como el inglés no tiene ese «se», lo dice con my, your, his o her. Una correspondencia limpia.
Leer el artículo →Sale I made the dinner y for the lunch, y sobra siempre lo mismo: el artículo. Además, comer y preparar no llevan el mismo verbo.
Leer el artículo →El español monta «el mío» y «la de ella» con tres palabras. El inglés lo hace con una, y esa una no admite artículo delante.
Leer el artículo →«Juego al tenis» y «toco el piano» llevan el mismo verbo en inglés y artículos distintos. El criterio no es gramatical.
Leer el artículo →«Su casa» no dice de quién es. El inglés obliga a decirlo, y hay cinco casillas. Cómo elegir la correcta antes de abrir la boca.
Leer el artículo →Home y house se traducen las dos por «casa», pero no se comportan igual. Con home, el «a» del español desaparece y no vuelve. Con house, vuelve todo: artículo, posesivo y preposición. El criterio para no dudar es de quién es la casa.
Leer el artículo →El «al», el «a la», el «por» y el «cada» del español se resuelven todos con la misma palabra en inglés: a. La misma que significa «un».
Leer el artículo →El español deja la profesión desnuda y el inglés la viste con un a. De ahí sale el clásico I am cook.
Leer el artículo →Spring, summer, winter, birthday. Cuatro palabras del calendario donde el artículo español y el inglés no coinciden nunca, y donde casi todo el mundo pone uno de más o uno de menos. Con «en» hasta cambia de bando.
Leer el artículo →Half tiene tres caras y ninguna se comporta como el español. La de «media hora» es la que nadie ve venir.
Leer el artículo →Dos ideas que en español no se parecen en nada comparten palabra en inglés, y esa palabra tiene una condición: no aparece nunca sin un posesivo delante.
Leer el artículo →«Un lugar tan ruidoso» no pierde el artículo al pasar al inglés, solo cambia de vecino. Cuándo va such a, cuándo va so, y por qué «tal cosa» acaba siendo such a thing.
Leer el artículo →Took my hand y took me by the hand son la misma frase española y las dos son buenas. Lo que cambia es dónde pones a la persona, y eso decide si la mano lleva the o lleva dueño.
Leer el artículo →«Los limones son agrios» lleva un «los» que en inglés no se dice. Cuándo el nombre va sin nada delante, cuándo vuelve the, y la prueba que lo decide en un segundo.
Leer el artículo →Glass, a glass y glasses son tres cosas distintas con una sola palabra inglesa. El artículo y la ese cambian el significado, y con wood, paper, iron y room pasa igual.
Leer el artículo →El español deja el adjetivo solo («el azul», «la verde») y el inglés no puede. Donde falta el nombre hay que poner one, y ones si son varios.
Leer el artículo →«Todo el día» pierde el artículo en inglés y se queda en all day. Y con whole vuelve, pero colocado donde tú no lo pondrías.
Leer el artículo →Unir dos ideas en una frase: porque, aunque, para que, lo que, y las relativas.
El alumno busca la palabra que significa «tan» y no la encuentra, porque no existe. Las dos piezas del inglés son la misma, y la prueba para saber cuál toca dura un segundo.
Leer el artículo →El español ya te dice si toca because o because of, y cuándo since deja de ser desde para convertirse en causa.
Leer el artículo →Un pero en español muchas veces son dos palabras en inglés. Dónde va still, cuándo aparece sin but, y por qué yet es otra cosa distinta.
Leer el artículo →El español ya te da el criterio y nadie le hace caso. Lo que viene detrás decide si va although o va despite.
Leer el artículo →La fórmula inglesa de «cuanto más... más» es rígida y cabe en un renglón. Y «cada vez más» se monta de otra manera.
Leer el artículo →El famoso for to no existe. Y para saber cuándo toca to y cuándo toca so, basta con mirar el verbo español.
Leer el artículo →El fallo que más se repite en cuanto la frase se alarga: poner that donde el español lleva «lo que». Un criterio de un segundo para no volver a fallarlo.
Leer el artículo →Casi todo el inglés se monta pieza a pieza. Los chunks son la excepción del método: bloques enteros que no se construyen, se cogen.
Leer el artículo →El español pone «más» delante de todo y el inglés no. Cuándo se le pega -er al adjetivo, cuándo hace falta more, y por qué «que», «de» y «de lo que» son siempre than.
Leer el artículo →Un «que» en español, tres palabras en inglés y frases donde no se dice ninguna. Cuándo va who, cuándo that, cuándo which y cuándo nada.
Leer el artículo →El alumno tiene afraid archivado en el cajón del pánico y por eso no usa nunca la frase más útil del inglés de mostrador.
Leer el artículo →La misma palabra hace de número y de conjunción de tiempo. Reconocer la segunda te quita de encima el when y el after mal puestos.
Leer el artículo →Deal se aprende el primer día y significa trato. Luego llega it's no big deal y ahí no hay ningún trato por ninguna parte.
Leer el artículo →El so de so tired no es el único. Hay un segundo so que une dos frases enteras, pasó A así que pasó B, y es el más útil de los dos para hablar.
Leer el artículo →«En serio» sirve en español para tomarte algo con seriedad y para jurar que no bromeas. En inglés son dos palabras distintas: seriously y mean it.
Leer el artículo →«Parece que» normalmente empieza por it en inglés, pero en cuanto hablas de una persona concreta, el sujeto cambia y la frase empieza por ella.
Leer el artículo →Suppose es la palabra que más se parece a «suponer», y precisamente la que menos se oye al hablar. Te explico por qué guess gana casi siempre, y quién es assume, con ejemplos reales de mi base de frases.
Leer el artículo →«De una vez» no se traduce pieza a pieza: hace falta una frase hecha distinta, y cambia según pidas que algo termine ya o que pase en una sola tanda. Te explico cuándo toca once and for all y cuándo at once.
Leer el artículo →Palabras que se parecen y no significan lo mismo, resueltas con frases reales.
Es menos que aprender, no más. Y tres verbos donde el español tienta a meter un be de más: belong, depend y agree.
Leer el artículo →En español tienes hambre; en inglés eres hambriento. Y la edad va igual.
Leer el artículo →Olvida lo de contable e incontable: para elegir entre much y many, escucha tu propio español.
Leer el artículo →Poco en singular es little, pocos en plural es few. La misma pareja se repite en menos y en el superlativo.
Leer el artículo →Si en español cabe «muy», en inglés cabe very. Si dices «mucho» a secas, no.
Leer el artículo →Es «cualquiera» o «algo». La negación siempre la pone el verbo, nunca any.
Leer el artículo →Se meten en trouble, que no es lo mismo que un problem. Un criterio de una línea para no volver a dudar: si se puede contar, es problem.
Leer el artículo →Dos palabras para un mismo «todavía», cada una con su sitio fijo en la frase. Y por qué still hasn't no dice lo mismo que hasn't... yet.
Leer el artículo →El español cambia de terminación en cada palabra y el inglés repite siempre la misma pieza. Cómo sacar happiness, agreement o carelessness de palabras que ya te sabes.
Leer el artículo →«Un poco» se dice de tres maneras y las tres son correctas. Lo que no da igual es el artículo.
Leer el artículo →El alumno busca la tercera palabra y no está. En inglés solo hay dos distancias, y «aquel» se reparte con «ese».
Leer el artículo →El bebé está dormido, pero no durmió. En inglés eso son dos palabras que no se parecen entre sí, y el español te dice cuál toca antes de abrir la boca.
Leer el artículo →«Bien» unas veces es good y otras es well. Los adverbios en -ly, los verbos que piden adjetivo, y por qué hardly no significa «duro».
Leer el artículo →«Vivo sola, pero nunca me siento sola.» La misma palabra española dos veces, y dos inglesas distintas.
Leer el artículo →Either quiere decir uno de los dos, y siempre dos. El «tampoco» del final no lo pone either, lo pone el verbo. Neither es either con el no ya metido dentro.
Leer el artículo →Elegir entre nearly y almost es perder el tiempo. Lo que hay que mirar es el tiempo del verbo que va detrás.
Leer el artículo →El «ya no» no se dice ni con already ni con yet. Dos salidas limpias: anymore al final o no longer delante del verbo.
Leer el artículo →Even es «incluso» y ever es «alguna vez». Aquí van separadas, y con el detalle que más se atasca: dónde se mete el «ni» de «ni siquiera».
Leer el artículo →Never niega él solo y deja el verbo en afirmativa. Cuando la negación ya está puesta en otro sitio, el «nunca» del español se dice ever.
Leer el artículo →Duro, difícil y fuerte caben casi siempre en una sola palabra inglesa. Strong sirve para bastante menos de lo que parece, y hay un tercero, loud, que se lleva su trozo.
Leer el artículo →El alumno busca almost not y no lo encuentra, o lee hardly como «duramente». Ni una cosa ni la otra.
Leer el artículo →Dos palabras inglesas para «mucho» y una teoría que sobra. Tu español ya elige entre much y many sin que tengas que pensarlo.
Leer el artículo →Detrás de un indefinido o de una palabra de pregunta, el «más» español se dice else. Y de paso resuelve «otra cosa», «otro sitio» y «otra persona».
Leer el artículo →«Otro» es una palabra en español y dos en inglés. La pista para elegir entre another y the other ya está en tu español, y luego están el «otros» a secas y el else que casi nadie usa.
Leer el artículo →En español dices «un par» igual para los calcetines que para los días. El inglés los separa, y el criterio cabe en una sola pregunta.
Leer el artículo →Media España dice «me levanto pronto» y la otra media «me levanto temprano». Las dos quieren decir early, y ninguna quiere decir soon.
Leer el artículo →Some o any no se decide por afirmativa o negativa. Te explico el criterio real, determinado o indeterminado, con ejemplos reales.
Leer el artículo →El español gasta la misma palabra para molestar y para disculparse. El inglés te obliga a elegir antes de abrir la boca.
Leer el artículo →Una persona aburrida y una película aburrida son la misma palabra en español y dos distintas en inglés. Cómo decidir cuál toca sin pararte a pensarlo.
Leer el artículo →«Un trabajo» se cuenta y «mucho trabajo» no. Ahí está la línea que separa job de work. Y por eso «a work» no existe en ninguna frase, la digas como la digas.
Leer el artículo →Se te cae algo en el salón y se te cae en la calle: en inglés no es el mismo suelo. Floor, ground y soil, más el piso que es floor y el que es flat.
Leer el artículo →College no es el colegio y el instituto no es institute. School cubre desde los tres años hasta los dieciocho; la universidad empieza donde no la esperas.
Leer el artículo →El inglés te obliga a decidir si has salido, te has ido, estás en la calle o has cruzado una frontera. Cuatro palabras para un «fuera» que en español ni te paras a pensar.
Leer el artículo →El «tener» desaparece: succeed, o be successful. Un éxito que pega es a hit. Y exit no tiene nada que ver con esto: es la puerta por donde se sale.
Leer el artículo →En cuanto en tu frase aparece un «más», very queda fuera de juego. Quién ocupa ese hueco, y por qué «mucho más tiempo» se dice con dos palabras.
Leer el artículo →Casi nunca y rara vez no llevan almost por ningún lado. Se dicen hardly ever y seldom, y los dos ya vienen con la negación puesta.
Leer el artículo →A veces se mueve con libertad por toda la frase, igual que sometimes. De vez en cuando, en cambio, se queda anclado al final, y from time to time hace lo mismo.
Leer el artículo →«Enseguida» tiene cuatro traducciones corrientes en inglés, y las cuatro sirven igual. Te las enseño con ejemplos reales para que te salga la que tengas más a mano.
Leer el artículo →«Cuanto antes» y «lo antes posible» no se parecen y piden la misma prisa. En inglés es siempre el mismo bloque, as soon as possible, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Este es this, esos y aquellos son that: el inglés no distingue ese de aquel, una preocupación menos.
Leer el artículo →Rápidamente es quickly, lentamente es slowly. Pero fast, hard, late y early ya son adverbios, y hardly, lately, nearly y highly no significan lo que parecen.
Leer el artículo →Palabra corta, se le pega -er: bigger than. Palabra larga, more delante: more interesting than. El que de comparar es than, nunca that.
Leer el artículo →Corta, the + -est: the biggest. Larga, the most: the most interesting. Y tres parejas (elder/older, latest/last) que despistan.
Leer el artículo →También es too, al final de la frase. Tampoco es either, también al final pero con frase negativa.
Leer el artículo →Todavía es still, todavía no es not yet y ya es already. Pero en preguntas, tu ya se reparte en dos según lo que esperabas.
Leer el artículo →Delante de un adjetivo solo, so. Delante de un sustantivo, such. El truco: ¿hay una cosa detrás?
Leer el artículo →Palabras inglesas que se parecen por escrito a una española y significan otra cosa. Las que de verdad engañan.
Library, actually, pretend y attend no significan lo que parece. Se ven solas poniendo la frase española delante.
Leer el artículo →Ningún «largo» español es large: todos son long. Y el «grande» nuestro se reparte entre large, big y great según de qué estés hablando.
Leer el artículo →Race, career y degree: la que se corre, la que se ejerce y la que se estudia. Con la pregunta en español que las separa antes de traducir nada.
Leer el artículo →«Parents» se parece a «parientes» y el alumno lo usa para toda la familia; no es así. Parents son solo dos personas, tu padre y tu madre, ni una más.
Leer el artículo →El alumno oye subject y piensa en el sujeto gramatical o en un sospechoso de película. En las frases de cada día, subject es casi siempre el tema del que hablas.
Leer el artículo →Quiet se parece a quieto y no significa lo mismo: es callado, no inmóvil. Para lo que no se mueve hace falta otra palabra entera, still.
Leer el artículo →Rope se parece a «ropa» y no tiene nada que ver: es una cuerda, la que atas o de la que tiras. «Ropa» se dice clothes, una palabra que no se parece en nada a rope.
Leer el artículo →El alumno busca «falta» y le sale fault, y da por hecho que significa lo mismo. No es así: fault es culpa. Te explico el patrón para no dudar más, con ejemplos reales y sin perder de vista su otra cara, la del fallo.
Leer el artículo →El alumno ve notice y espera una noticia de periódico. No hay ninguna: notice es darte cuenta, hacerle caso a algo, o un aviso por escrito. Te explico las tres caras de la palabra, con ejemplos reales de mi base de frases.
Leer el artículo →Palabras que en un idioma van en singular y en el otro en plural, y las que no admiten ese.
People no significa «gente», significa «personas». Con eso en la cabeza el verbo sale solo, y la policía deja de ser un problema.
Leer el artículo →En español el plural es siempre una ese, y el alumno la pone también donde el inglés ya la ha puesto de otra manera.
Leer el artículo →La ese y el «of» aparecen o desaparecen según lo que haya delante del número. Y el plural que se cae al pegarse a otro nombre.
Leer el artículo →El falso amigo más caro que existe, y de paso el punto y la coma de las cifras, que están cambiados entre los dos idiomas.
Leer el artículo →«Este pantalón no da nada de sí» se dice these trousers won't give. Y la ropa está seca se dice they are.
Leer el artículo →«Vacación» no lo dice nadie en español, y por eso el alumno pasa la frase en plural. En inglés es una unidad y lleva su artículo.
Leer el artículo →Cuatro palabras españolas que en inglés son dos. Y la única condición para que reaparezca el of.
Leer el artículo →Dos palabras que en español son singulares y en inglés no. Y de propina, el the que sobra cuando hablas en general.
Leer el artículo →Un grupo corto de palabras donde el español, que casi siempre es buena pista, te engaña. Y cómo saber cuáles son sin aprenderse nada.
Leer el artículo →El mismo «todos» español se reparte en dos palabras inglesas. Una deja el plural y la otra lo pone en singular.
Leer el artículo →Everyone has their, anyone changes their mind: verbo de una sola persona y posesivo de varias. De dónde sale esa incoherencia y por qué their es hoy lo normal.
Leer el artículo →Con un número detrás, «cada» solo puede ser every: each ten minutes no existe. Y el «a cada uno» que reparte dinero se va al final de la frase.
Leer el artículo →La misma palabra española hace dos trabajos: unas flores son algunas, unas cien personas son cien arriba o abajo. La señal es tonta de puro simple: si detrás hay un número, no es some.
Leer el artículo →Con «un» delante, poco es algo. Sin él, poco es casi nada. El inglés marca el mismo giro quitando su propio artículo: el a de little y few.
Leer el artículo →«Bastante» cambia de sitio al cruzar al inglés: detrás del verbo y del adjetivo o adverbio, delante solo si acompaña a un nombre. La regla completa, con ejemplos reales de mis clases.
Leer el artículo →Several vale para casi todo. Various y a number of tienen su propio matiz, y aquí tienes el criterio real para no mezclarlos.
Leer el artículo →Tres formas españolas de decir que algo pasa junto, no una a una: a la vez, de golpe, al mismo tiempo. Te explico qué pieza inglesa toca en cada caso, con ejemplos reales.
Leer el artículo →Cuando «bastante» se pega a un adjetivo no habla de cantidad, habla de grado, y ahí enough sobra siempre. Te explico con ejemplos reales cuándo toca quite, pretty o rather, y cuándo sí aparece el enough de verdad.
Leer el artículo →Por qué el inglés no se lee como se escribe, y qué hacer con eso.
El presente, el pasado y el participio de read se escriben con las mismas cuatro letras. Dos de ellos suenan distinto. Te doy la señal que tienes que buscar en la frase para no fallar.
Leer el artículo →Un inglés no dice «ba-na-na». Dice algo parecido a «buh-NA-nuh», y las dos aes que se come son el sonido más frecuente del idioma. Se llama schwa y explica buena parte de lo que no entiendes cuando escuchas.
Leer el artículo →Se escribe siempre igual y suena de tres formas distintas. Y la regla no está en las letras del final, sino en el último sonido del infinitivo. Con la garganta se decide en un segundo.
Leer el artículo →Cinco vocales escritas para más de veinte sonidos, letras que están y no se dicen, y cuatro letras que suenan de seis maneras. El inglés escrito es un mapa viejo del hablado.
Leer el artículo →Las palabras que empiezan por s seguida de consonante son las que más nos delatan. La e va con nosotros a todas partes, pero en inglés no existe. Y la solución no es luchar contra ella.
Leer el artículo →El alfabeto fonético internacional no está ahí para lingüistas. Es la única parte del diccionario que te dice de verdad cómo suena la palabra.
Leer el artículo →Cuatro letras al final de la palabra y seis pronunciaciones. El caso de -ough, y las otras combinaciones que en inglés no se leen como se escriben.
Leer el artículo →Por qué construí cada pieza de Frasly así, contado por mí: qué es, qué la hace distinta, y el espíritu con el que la hice.
No las ha escrito ningún algoritmo. Cada una sale de una clase real, con un alumno real delante, y esto es lo que aprendí de todas ellas juntas.
Leer el artículo →Llevo cuarenta y cuatro años viendo el mismo instante exacto: un alumno que se sabe la regla del presente perfecto de memoria y se queda callado al intentar decirla, y por eso mi Gramática funciona exactamente al revés.
Leer el artículo →Puedes memorizar cien phrasal verbs con su traducción al lado y quedarte igual de en blanco el día que necesites uno de verdad, así que en Frasly no vas a encontrar ni una sola lista.
Leer el artículo →Dentro no hay ninguna frase mía esperándote: hay tu canción, tu vídeo o tu artículo, convertido en tu próxima clase de inglés.
Leer el artículo →No todo lo que te doy tiene que ver con frases: también quiero cuidar los minutos de alrededor, los que deciden si llegas a estudiar con ganas o sin ellas.
Leer el artículo →Nadie ha dado estas clases por mí. Cada una de las más de 150 horas que vas a ver la grabé yo, en persona, pensando en el alumno real que tenía delante.
Leer el artículo →No es el modo más espectacular del Gimnasio de Frasly: es el mismo ejercicio que enseño desde 1982, y el que hace que todos los demás funcionen.
Leer el artículo →Entender un texto escrito y entender esa misma frase dicha a velocidad real son dos cosas distintas, y hay que entrenarlas por separado.
Leer el artículo →Saber una frase en silencio y poder decirla en voz alta para que alguien te entienda son dos cosas distintas, y solo la segunda te sirve en la calle.
Leer el artículo →Escuchar y escribir lo que oyes no perdona ni una palabra a medias, y por eso es el modo que más rápido te enseña dónde falla tu oído.
Leer el artículo →Puedes conocer las diez palabras de una frase y aun así no saber decirla, y este modo entrena justo lo que falta entre saberlas y ordenarlas.
Leer el artículo →Antes de pedirle a nadie que corra, tengo que dejar que reconozca el camino, y para eso construí el modo más ligero de los 16.
Leer el artículo →En español decimos una palabra donde el inglés reparte el significado entre dos o tres, y ahí tropieza casi todo el mundo que conozco.
Leer el artículo →El verbo de un phrasal verb casi nunca es el problema. El problema es la palabra pequeña que va pegada detrás, y a esa le dediqué un modo entero.
Leer el artículo →En mis cuarenta y cuatro años de aula he visto a alumnos que traducen perfecto cuando parten del español y se quedan en blanco el día que el inglés les llega primero. Para eso construí Inverso.
Leer el artículo →Hay una diferencia entre construir una frase en inglés desde cero y reconocerla al vuelo cuando ya la llevas dentro. Emparejar entrena la segunda, y hacía falta un modo solo para eso.
Leer el artículo →Saber una frase perfecta cuando nadie te mete prisa no sirve de mucho si te bloqueas tres segundos cuando alguien te habla de verdad. Sprint 60s entrena exactamente esos tres segundos.
Leer el artículo →No es el modo que más frases mueve ni el que más dura. Es una sola frase al día, y es, con diferencia, el que más alumnos he visto llegar lejos gracias a él.
Leer el artículo →Llevo 44 años escuchando a alumnos que juran que el inglés "se habla muy rápido", y no es verdad: lo que pasa es que una palabra se esconde dentro de otra, y nadie les había enseñado a cazarla.
Leer el artículo →La excusa que más he escuchado en 44 años no es "no se me da bien el inglés", es "no tengo tiempo", y casi siempre es mentira: tiempo hay, lo que falta es una forma de aprovecharlo con las manos ocupadas.
Leer el artículo →En 44 años he visto a alumnos que dominan una frase suelta y se bloquean en la tercera de una conversación real, y entendí que el problema nunca fue saber, era aguantar la concentración.
Leer el artículo →He tenido alumnos con una gramática perfecta a los que en dos segundos se les nota que no son nativos, y en 44 años aprendí que eso no se cura con más reglas, se cura con el compás.
Leer el artículo →Entender la explicación es el primer minuto. Dominarla son las frases de Frasly: practica cada duda hasta que salga sola.
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