El español tiene sus manías con los verbos. Aprender pide «a». Acordarse pide «de». Negarse pide «a». Prometer no pide nada. Nadie te enseñó esa lista, la llevas puesta desde niño y ni la piensas.

El inglés no tiene esa lista. Cuando detrás de un verbo viene otro verbo, casi siempre hay una sola pieza entre los dos, y es to.

En inglés, comprar son dos palabras

Esto es lo primero que hay que poner en su sitio. En español el infinitivo es una palabra: comprar, ir, hablar. En inglés son dos: to buy, to go, to speak. Ese to no significa «para». Es la erre final del infinitivo español.

Así que «quiero ir» son dos palabras aquí y cuatro allí, y las cuatro se dicen.

El español cambia de preposición, el inglés no

Y aquí viene la ventaja, que es grande. Fíjate en lo que hace cada idioma con el mismo enganche.

Aprender a, negarse a, ofrecerse a, decidir, prometer, esperar, acordar, arreglárselas para. Ocho verbos y tres maneras distintas de pegar el segundo verbo: unos piden «a», otros no piden nada, y el último pide «para». En inglés, to las ocho veces.

El fallo que más corrijo con estos verbos

De todos los fallos que corrijo en este grupo, el que más se repite es dejarse el to. Y se entiende de dónde sale: «quiero ir» ya está completo en español, y meter algo entre los dos verbos te suena a error. Al pasar la frase al inglés, la mano quiere ahorrarse esa palabra.

No te la ahorres. Detrás de want, need, decide, hope, promise, learn, refuse, agree, offer o manage, el segundo verbo llega con su to puesto, aunque en español no se oiga nada en ese hueco.

La lista que no tienes que aprenderte

No te sientes a memorizar qué verbos piden to. Son la mayoría de los que usas a diario, y una lista de veinte no te sirve de nada cuando estás hablando y tienes medio segundo para decidir.

Lo que funciona es otra cosa: leer el español, decirlo en inglés y comprobar. Muchas veces, hasta que el to aparezca solo, sin pararte a montarlo. Tienes frases así a puñados en la muestra de gramática de Frasly, y con este grupo se nota rápido, porque son los verbos con los que empieza casi cualquier frase que quieras decir.