Esta pregunta sale en clase todos los años: «¿cómo digo quiero decir?». Y la respuesta descoloca, porque en inglés eso no se dice ni con «querer» ni con «decir». Se dice con significar.

En cuanto te haces a esa idea, mean te resuelve cinco cosas que en español van por caminos distintos.

En inglés se pregunta «¿tú qué significas?»

Cuando alguien no te sigue y le sueltas «¿qué quieres decir?», lo que estás preguntando en inglés es qué significa él. Suena raro puesto en español, y ese es justo el motivo por el que cuesta. Pero funciona siempre igual, y eso lo convierte en un molde fijo.

Y ahí dentro te cabe también «referirse», que en español nos parece otro verbo distinto y en inglés es el mismo.

El mismo verbo dice «no era mi intención»

Aquí es donde se le va a casi todo el mundo. «No quise hacerte daño» no lleva want. Ese «quise» del español no es querer, es pretender, tener intención. Y la intención, en inglés, la lleva mean.

Mira los dos últimos. Cuando la intención recae sobre otra persona, entra for: yo nunca significar para Tom meterse en problemas. Ese for es el que se le olvida a todo el mundo, y sin él la frase se cae.

Cuando mean es «lo digo en serio»

Si alguien duda de que hables en serio, no necesitas ningún adverbio raro. Vuelve el mismo verbo.

Lo que significas para alguien

Y luego está el sentido más agradecido de todos, el de valer mucho para alguien. Aquí sí que el español y el inglés van cogidos de la mano.

El último es de los que me gusta enseñar. Nosotros decimos «lo es todo» y ellos dicen «significa todo». La idea es la misma, el verbo no.

Llevo tiempo queriendo hablar contigo

Queda el quinto, el de quien lleva semanas posponiendo una conversación. En español lo decimos con «llevo tiempo queriendo» o con «he querido», y en inglés vuelve otra vez el mismo verbo.

Un verbo donde nosotros gastamos cinco

Ese es el negocio de mean: donde tú tienes cinco maneras de decirlo, ellos tienen una. Te ahorra memoria y te quita dudas, siempre que hayas hecho las frases suficientes para que el verbo aparezca sin que lo llames. Si quieres ver por dónde andas antes de ponerte con ello, haz la prueba de nivel: son unos minutos y te dice de qué pie cojeas, que es distinto de lo que tú crees que te falla.