No todo lo que te doy tiene que ver con frases: también quiero cuidar los minutos de alrededor, los que deciden si llegas a estudiar con ganas o sin ellas.
En 44 años de clases he visto que un alumno no rinde igual cansado que descansado, ni agobiado que tranquilo. El estado de ánimo con el que llegas a estudiar pesa tanto como el material que tienes delante.
De ahí nació lo que hoy se llama Frasly Music. Antes se llamó Rutas Emocionales. El nombre ha cambiado, la intención no: darte algo que cuide ese estado de ánimo, para que llegues mejor a todo lo demás, sea a una clase, a un test o simplemente al final del día.
De Rutas Emocionales a Frasly Music
Cambié el nombre para que se viera de un vistazo que pertenece a la misma familia que Frasly. Es una aplicación de música y vídeo organizada por estados de ánimo, pensada para los momentos de alrededor de tu estudio: antes de empezar, después de una clase, o simplemente cuando te apetece poner algo de fondo.
Veinte estados de ánimo, tu banda sonora
Frasly Music organiza música y vídeo por veinte estados de ánimo distintos, de la Relajación a la Energía, de la Claridad a la Lluvia, de la Alegría al Foco, de la Motivación al Romántico, de la Nostalgia a la Carretera, del Verano al Domingo, hasta la Paz, para que siempre haya uno que encaje con el momento en el que estás. Da igual si prefieres YouTube, Spotify, SoundCloud, Vimeo, Apple Music o Deezer: se reproduce todo desde dentro, sin que tengas que ir saltando de una aplicación a otra.
De un estado a otro, en tres tramos
Hay una función a la que le tengo especial cariño: la Ruta A a B. Eliges dónde estás y dónde quieres llegar, por ejemplo de agobiado a concentrado, y la sesión te lleva ahí en tres tramos, sin saltos bruscos, para que el cambio ocurra de verdad y no de golpe.
Veinticinco listas que he revisado yo mismo
Dentro tienes 25 listas de reproducción de YouTube que he verificado una por una a mano. No quería dejar esa selección en manos de un algoritmo que no sabe nada de ti. Cada lista tiene que cumplir lo que promete.
Un regalo, no una obligación más
No te añado esto a la lista de tareas. Te lo regalo entero, en su versión Premium, en cuanto te haces alumno de pago de Frasly. Es mi manera de cuidar también los minutos que no pasas estudiando, porque esos minutos también deciden con qué ánimo llegas a todo lo demás.
Sé lo que es sentarte a estudiar después de un día horrible, o antes de una clase con los nervios de punta. Por eso quise que este regalo estuviera ahí desde el primer día, no como un capricho, sino como parte de cuidarte de verdad.
Y esto, como todo lo que lleva mi nombre, viene con la misma promesa de siempre: cada mes doy una clase en grupo por Teams, en cuanto entras te pongo en marcha yo mismo por WhatsApp o por teléfono, y me preguntas lo que necesites desde tu ficha, sin límite y sin que haya nunca un tutor o un robot de por medio. Esto va en todos los planes de Frasly, también en el de 19 euros al mes.