En clase sale siempre esta pregunta: si «debo» es must, ¿cómo digo «debería»? Y ahí el alumno hace lo que le han enseñado a hacer con el condicional español, meter un would por delante, y le sale algo que no se dice.

No hace falta nada de eso. «Debería» es should, y ya está. El «-ía» viene puesto de fábrica.

Should ya viene con el «-ía» puesto

Una sola palabra para las seis personas. No hay shoulds, no hay would should, no hay nada más.

Mira John should get a job. Tercera persona del singular y no hay ninguna ese por ningún lado. Ni en should ni en get.

Detrás de should, el verbo pelado

Esto es lo que hace que el inglés sea fácil y el español difícil. Detrás de should el verbo va en infinitivo y sin to. Siempre. No se conjuga, no cambia, no lleva nada.

Ni do para preguntar ni do para negar

Con los verbos normales necesitas do para preguntar y para negar. Con should, no. Se pregunta poniéndolo delante y se niega poniéndole not detrás. Él solo se basta.

Y no te despiste el do de la tercera. Ese no es de should: es de think, que sí lo necesita para preguntar. La pregunta de verdad es «¿crees?», y should va dentro, tranquilo, sin nada delante.

«Debería haber ido» se monta solo

Aquí los dos idiomas coinciden pieza por pieza, y por eso cuesta creérselo. «Haber más participio» es idéntico en español y en inglés, siempre. Así que «debería haber escuchado» es should have listened, en ese orden y sin tocar nada.

Y en la calle casi nadie dice should have entero: se dice should've, pegado. Dilo así desde el primer día.

Cuando el consejo aprieta: had better

El español tiene otra forma de aconsejar que no es «deberías» sino «será mejor que». Y esa tiene su propia palabra en inglés: had better, que casi siempre dirás contraída, I'd better, you'd better. Aprieta más que should: hay una amenaza pequeña detrás.

Fíjate en la negativa: you'd better not. El not va detrás de better, no delante.

Los vecinos de should

Con esto ya puedes aconsejar, negar el consejo y preguntarlo. Lo que no he tocado aquí es la familia que vive al lado: ought to, que es el hermano culto de should y sí lleva to; el should que no aconseja nada sino que calcula, como cuando dices «ya debería estar aquí»; y todo el reparto entre must, have to, might y could, que es donde de verdad se lía la gente.

Con haberlo leído no basta. Lo que fija should es decir o pensar treinta frases con él, saliendo del español, hasta que no tengas que pensarlo. Puedes ver cómo se practica en la muestra de gramática, y los modales entran ordenados, uno detrás de otro, en los cursos.