ABA English vende cursos de inglés online. Yo también. Somos competencia directa, y por eso cada afirmación sobre ellos lleva al lado su cita literal y la fecha en que la leí. No he hecho su curso ni he creado ninguna cuenta.
Empiezo por lo que hacen bien
Tienen una versión gratuita de verdad y sin caducidad: la primera unidad de cada nivel, 144 vídeos de gramática, pódcast y ejercicios de pronunciación. Pide registro, pero no caduca.
Tienen profesor asignado, y lo presentan así: «Tu teacher no sólo te responderá dudas en relación al uso del curso y al contenido, sino que será tu mentor». En un sector donde casi todo es una aplicación con un chat automático, que haya una persona detrás cuenta.
Y sus condiciones particulares dicen que el IVA va incluido, cosa que otros no aclaran.
Su método, contado por ellos
Primero escuchas. Luego comienzas a entender. Luego aprendes a hablar, imitando a aquellos que están en tu alrededor. Por último, aprendes la gramática y cómo escribir.blog.abaenglish.com, «¿Cómo funciona el curso de ABA English?» · consultado el 17 de agosto de 2026
Eso es exactamente cómo aprende un niño de dos años, y está bien descrito. El problema es a quién se lo están vendiendo.
Un niño de dos años no tiene ningún idioma montado en la cabeza. Tú sí. Llevas cuarenta años pensando en español, con su orden de palabras, su ser y su estar, sus tiempos verbales. Pedirte que aprendas imitando es pedirte que hagas como si esa estructura no existiera, cuando es lo único desde lo que puedes construir la otra.
Y hay algo peor que imitar, y es dónde queda la explicación: la última. Primero repites, y algún día te cuentan por qué. Mientras tanto, cada frase que dices es una frase que has copiado sin saber qué la sostiene, y en cuanto cambias una pieza vuelves a dudar.
Sí usan tu español, pero como muleta
Su unidad empieza con un cortometraje, el ABA Film, y lo describen así: «El estudiante ve el ABA Film con subtítulos en su propio idioma. Luego los ve con subtítulos en inglés».
Tu idioma aparece, y eso es mejor que prohibirlo. Pero fíjate en para qué: para que entiendas de qué va la escena. No para explicarte por qué el inglés coloca las palabras donde las coloca. Es una muleta de comprensión, no la estructura desde la que se construye.
Una afirmación suya que no se sostiene
En esa misma página escriben: «El curso de ABA es el único que ofrece al estudiante el apoyo de un profesor».
No es así, y se comprueba en un minuto. Vaughan tiene clases con profesor, Open English vende clases en directo con profesores certificados, y Preply y Cambly son plataformas enteras de clases particulares. Están todos en el Observatorio, con sus precios. No sé de cuándo es esa frase ni si alguna vez fue cierta. Hoy no lo es.
El precio no está publicado
Su página de precios enseña la tabla entera: las tres pestañas de duración, las tres columnas de plan y todas las casillas rellenas. Lo único que falta es el precio.
Para verlo hay que registrarse y entrar en el campus. El botón de esa página no lleva a una tarifa: lleva a crear una cuenta, y dice «Continúa gratis».
Lo que sí está escrito es qué pasa con tu dinero. «Hoy pagas por el total del plan elegido, a través de conexiones seguras protegidas por SSL»: se paga el plan entero por adelantado, no mes a mes. Y la suscripción se renueva sola cada tres, doce o veinticuatro meses según el plan.
La letra pequeña
- Devolución de catorce días, y la dicen clara: «Si el plan no te convence, puedes cancelar durante los primeros 14 días y te devolvemos tu dinero». Esto es mejor que lo que ofrecen otros.
- Pero ese derecho se pierde al empezar: sus condiciones avisan de la pérdida del derecho de desistimiento por tratarse de contenido digital cuando la descarga ha comenzado con consentimiento expreso.
- Cancelar no es un botón. Si contrataste en el campus web, hay que escribir un correo al Centro de Ayuda. Solo quien pagó por la tienda de Apple o de Google puede cancelar por su cuenta desde los ajustes del móvil.
- Pueden cambiar el precio cuando quieran, sin previo aviso, y no publican a qué precio renuevan.
- El plan «Para siempre» da acceso de por vida al curso, pero la preparación de exámenes oficiales dura un año: «la preparación para los exámenes oficiales tiene una duración de un año».
El escaparate y la maquinaria
Esto vale para ABA y para todos los que estoy analizando. El escaparate está pulidísimo: cortometrajes bien rodados, profesor asignado, certificados, seis niveles. La maquinaria de dentro está montada para que aprender inglés cueste mucho más tiempo del que cuesta.
No hace falta suponer mala fe. El negocio de este sector no vive de tu progreso, vive de tu permanencia, y una pedagogía que te suelte hablando en unos meses se lo lleva por delante. Por eso los recorridos se cuentan en niveles y en años, y por eso se vende exposición y no explicación. A la exposición se le puede echar tiempo sin límite. A entender una cosa, no: se entiende y ya está.
Ciento cuarenta y cuatro unidades de ocho secciones cada una son mil ciento cincuenta y dos secciones. Esa es la cuenta que sale de sus propios números.
La ficha del examen
17 de agosto de 2026
Valoración mía. El método natural funciona con niños porque un niño no tiene nada que desmontar. Un adulto llega con un idioma completo en la cabeza, y el único camino corto es explicarle cómo se corresponde con el otro. Dejar la explicación para el final no es un detalle de orden: es lo que convierte unos meses en unos años.
A quién sí le sirve
- A quien aprenda bien con vídeo y quiera oído: los cortometrajes están bien hechos y las situaciones son reales.
- A quien valore tener un profesor asignado al que escribir, que no es lo habitual en una aplicación.
- A quien quiera probar sin pagar: la cuenta gratuita no caduca y trae la primera unidad de cada nivel y 144 vídeos de gramática.
A quién no
- A quien lleve años atascado. Más exposición no deshace un atasco que viene de no haber entendido el mecanismo.
- A quien necesite saber lo que va a pagar antes de dejar sus datos.
- A quien no quiera pagar por adelantado el plan entero.
Cómo lo enseñaría yo
Una frase que sale el primer día en cualquier curso:
Con el método de imitar, la oyes en el cortometraje, la repites y la das por sabida. Hasta que te toca decir «me gustan estas canciones» y sale mal, o te toca «le gusto a Ana» y ahí ya no hay imitación que valga.
Lo que hay dentro es esto. En español, el que gusta es la canción: la canción me gusta a mí. El sujeto es ella y tú eres el complemento. En inglés se da la vuelta entera: I like this song, el sujeto eres tú. Por eso «me gusta» no es nunca it likes me.
Quien entiende ese giro deja de fallar en toda esa familia de frases: «me encanta», «me duele la cabeza», «me falta un euro», «me apetece». Son todas la misma vuelta. Quien solo imita acierta la frase del vídeo y vuelve a dudar en la siguiente.
Lo que no he podido comprobar
- El precio de cualquiera de sus planes, en cualquiera de sus duraciones. Para verlo hay que registrarse y no lo he hecho.
- El precio del pago adicional por la preparación de exámenes del plan Premium Pro.
- A qué precio renuevan, que sus condiciones reconocen que pueden cambiar.
- Qué hace exactamente el profesor asignado y con qué frecuencia responde.
- Las tarifas para empresas, que van por asesor comercial.
ABA English tiene cosas buenas: material bien producido, una persona detrás y una versión gratuita que no caduca. Las reglas con las que escribo estos análisis están en el manifiesto.
Lo que no comparto es el orden. Poner la explicación al final es lo que hace que un adulto tarde años en algo que puede entender en meses. Mi método hace lo contrario, y está en los cursos en vídeo; las frases que lo fijan, en Frasly.
Los precios de todos, incluido el mío, están en el Observatorio. Y la prueba de nivel son doce frases, sin registrarte y sin darme un solo dato.