Estamos a 17 de agosto. En dos semanas se firman en España casi todas las matrículas del año, de pie, en un mostrador, con prisa y sin leer nada. Todo lo que viene está copiado literalmente de las páginas públicas de ocho academias y una financiera, consultadas el mismo día. Ninguna frase está reconstruida de memoria.
La mensualidad que no paga el mes
Good English lo tiene escrito en sus condiciones:
Léelo otra vez. Si la mensualidad fuera el precio de las clases de octubre, dejar de ir en enero cerraría la cuenta. Al definirla como una fracción del precio anual, lo que firmas en septiembre no es septiembre: es de septiembre a junio.
La misma página lo remata: «Si un alumno deja voluntariamente de asistir a clase, no se reembolsarán los honorarios ya pagados» y «La falta de asistencia del alumno a clase, por el período que sea, no le exime del pago de la mensualidad correspondiente».
En ningún sitio aparece la palabra permanencia. Funciona como una permanencia.
Dejar de ir no es darse de baja
Academia de idiomas Egastiz, en sus normas: «Mientras un alumno no comunique su baja en la secretaría, se le considerará inscrito en la academia».
Y la norma anterior pone la fecha y el precio del despiste: «Las bajas deberán comunicarse en la secretaría de la academia antes del día 20 del mes anterior al que van a causar baja, de no ser así deberán abonar el mes siguiente, asistan o no a clase».
Fíjate en dos palabras: en secretaría. No basta con decírselo al profesor a la salida, que es lo que hace todo el mundo. Y no basta con dejar de aparecer. El silencio te reinscribe.
«Plazas limitadas», sin ninguna plaza contada
Wall Street English anuncia estos días una promoción llamada «Verano GRATIS», con cuenta atrás en portada: «Expires: martes, 01 de septiembre, 00:00».
Su página de términos y condiciones lleva fecha de «Actualizado 01 jun 2026», y lo único que se lee en ella es esta línea:
No hay ninguna cifra de plazas en ningún sitio. Mira lo que ha pasado ahí: la única cifra de la promoción es la que te compromete a ti, nueve meses. Cuántas plazas hay, cuándo se agotan y quién lo comprueba no está escrito en ninguna parte. Un límite de plazas sin número no lo puedes verificar ni reclamar. Un compromiso de nueve meses sí te lo pueden exigir a ti.
Una página titulada «Precios» que no tiene ni un precio
De la misma empresa. La página se llama «Precios de Cursos de Inglés» y empieza así: «El curso correcto. El precio correcto. [...] Crearemos un plan de curso de inglés para ti en función de tus objetivos, disponibilidad y presupuesto. Contáctanos hoy para obtener una cotización personalizada del curso».
En esa página no aparece el símbolo €, ni la palabra euros, ni ninguna cifra con moneda. Los botones dicen «Obtener el precio de tu curso» y «Obtén una cotización personalizada hoy». El método lo explican ellos mismos: «Determinaremos el mejor precio para ti en función de tu nivel inicial y objetivos».
O sea que no puedes comparar con otra academia sin dar antes tus datos y sentarte con un comercial. Y no sabes si el precio que te dan a ti es el mismo que le dan al de al lado.
«¿Cuántos alumnos hay por clase?», contestado sin ningún número
Number 16 School dedica una pregunta frecuente exactamente a eso, y la contesta así:
Más arriba, en la misma página, está el porqué: «La métrica que nos importa no es cuántos alumnos hay en el aula, sino cuántos minutos hablas tú». En esa página no aparece ninguna cifra de alumnos.
«Profesores nativos», y debajo la línea que lo matiza
My English School rotula «PROFESORES NATIVOS» y repite el reclamo en las tres fichas de curso de su portada. La frase que lo desarrolla dice: «Nuestros profesores de inglés, nativos o con nivel nativo, son cualificados y con experiencia». Más abajo lo confirma: «todo el equipo de profesores es nativo o cuenta con un nivel nativo excelente».
«Nivel nativo excelente» no tiene definición ni medida. No hay examen, ni título, ni umbral escrito que diga quién lo tiene. En cambio la cualificación docente sí la concretan: nombran «el TEFL, el CELTA y el DELTA». Saben poner requisitos cuando quieren.
Si eliges academia por el reclamo «nativos», puedes acabar con un profesor que no lo sea, y nadie habrá incumplido nada.
Se puede escribir el número: aquí está hecho
American Language Academy, en una sola ficha de curso: «Grupos reducidos de 3-7 alumnos [...] 225€ Módulo trimestral [...] Las clases de inglés se realizan en mini-grupos de 2 a 7 alumnos en el centro de Madrid». También publica «69€ / módulo mensual» y el horario concreto.
Esto sirve de vara de medir. No hay ninguna razón técnica para ocultar la cifra. Se puede publicar, y hay quien la publica.
Una precisión, para ser justos: esa misma página da dos mínimos distintos, «mini-grupos de 2 a 7 alumnos» en la descripción y «Grupos reducidos de 3-7 alumnos» en la ficha. El máximo, que es lo que te importa, es 7 en los tres sitios donde aparece.
A los 90 días ya no puedes salir
EF English Live, en sus condiciones para España:
Salir dentro de esos 90 días ya cuesta dinero: el mismo apartado aplica «la penalización del coste administrativo del 30% del importe que quede por pagar de tu curso». Pasados los 90 días no hay salida contractual. Aunque dejes de asistir, sigues debiendo el total.
El texto añade que pueden suspender el servicio «sin previo aviso» si te retrasas en el pago. Es decir, puedes quedarte sin clases y con la deuda viva.
Quien firma en septiembre llega a esa puerta cerrada a finales de noviembre. Suele enterarse en enero.
Cuarenta y ocho horas, pero laborables
La misma empresa, para la suscripción mensual: «Si desea cancelar su suscripción mensual sin permanencia, nos debe notificar al menos 48 horas laborables antes de la fecha de su renovación mensual para evitar el cargo».
El plazo no se cuenta en horas naturales. Se cuenta en horas laborables. Si la renovación cae en lunes, avisar el sábado puede llegar tarde, porque el fin de semana no cuenta. Un plazo que parece de dos días puede obligarte a avisar el jueves anterior.
Quien te financia no es quien te da clase
Cuando una academia ofrece «pago en cuotas», muchas veces lo que firmas no es un plan de pagos de la academia. Es un contrato de crédito con un tercero.
Lo dice la propia financiera. seQura, en su centro de ayuda: «Recuerda: Desistir del préstamo no cancela la compra; si quieres cancelar la compra, debes gestionarlo directamente con el comercio, como haces con cualquier otra tarjeta». Y reparte los papeles: «SeQura solo presta el servicio de financiación».
Son dos contratos separados y cada uno se cancela por su lado. Dejar de ir a clase no apaga las cuotas. Discutir con la financiera no anula la matrícula. Puedes creer que has cancelado una cosa y seguir debiendo la otra.
La renovación que solo aparece una vez al año
Let’s Speak English establece renovación automática por modalidades: «Suscripción Mensual: Renovación automática cada mes» y «Suscripción Anual: Renovación automática cada año». Y cancelar no devuelve lo ya cobrado: «El Cliente mantendrá el acceso al servicio hasta el final del periodo de facturación corriente. Una vez finalizado, se perderá el acceso al curso. La cancelación evita futuros cargos, pero no conlleva el reembolso de la parte proporcional del periodo ya abonado».
En la modalidad anual, si se te pasa la fecha, te quedas dentro doce meses más. Cancelar a los dos meses evita cobros futuros, pero no recupera los diez restantes. Es la renovación que más caro sale olvidar, y la que menos se recuerda, porque solo pasa una vez al año.
Valoración mía
Hasta aquí, hechos. A partir de aquí, opinión.
Todo lo anterior tiene un rasgo común: lo que está escrito con precisión es lo que te obliga a ti, y lo que se deja sin número es lo que te beneficiaría. Nueve meses está numerado; las plazas limitadas no. Noventa días está numerado; el precio no. El máximo de alumnos existe, pero no en la página donde tú preguntas por él.
Esa asimetría no es un descuido de redacción. Es el modelo. Un curso de idiomas que cobra por permanencia necesita que sigas matriculado, no que termines. Si el alumno acabara pronto, la cuenta anual no cuadra. El negocio no está en tu progreso, está en tu permanencia.
Y hay un motivo por el que esto se sostiene año tras año. Un método que no enseña desde el español, que pone a un adulto español a «pensar en inglés» sin haberle enseñado antes qué está haciendo su propia lengua, no lleva a ninguna parte. El alumno no avanza, cree que la culpa es suya, y se matricula otra vez en septiembre. La permanencia no hace falta imponerla cuando el fracaso la renueva sola.
Yo vendo cursos de inglés. Aplícame las catorce preguntas de aquí abajo igual que a los demás.
Qué preguntar en el mostrador antes de firmar
Todas estas preguntas se contestan con un número, con una fecha o con un sí o un no. Si te contestan con un adjetivo, no te han contestado. Pídelo por escrito, aunque sea en un correo.
- ¿La mensualidad paga las clases de ese mes, o es una fracción del precio del curso completo?
- Si me doy de baja en enero, ¿cuánto debo? Un número en euros.
- ¿Cuántos meses dura el compromiso mínimo?
- ¿Cómo se comunica la baja y ante quién? ¿Vale un correo, o tiene que ser en secretaría?
- ¿Cuál es el último día del mes para avisar sin que me cobren el siguiente?
- ¿El contrato se renueva solo? ¿Cada mes o cada año? ¿Con cuánta antelación hay que avisar, y ese plazo es en días naturales o laborables?
- ¿Cuál es el número máximo de alumnos por grupo, escrito en el contrato?
- ¿Cuánto cuesta el curso completo, matrícula y material incluidos? Una cifra total, no una cuota.
- ¿La matrícula es reembolsable?
- Si pago en cuotas, ¿el crédito es con la academia o con una financiera? Nombre de la empresa.
- Si dejo el curso, ¿las cuotas siguen?
- ¿Los profesores son nativos todos, o «nativos o con nivel nativo»? Y si es lo segundo, ¿quién certifica ese nivel y con qué título?
- ¿Los niveles del centro equivalen al Marco Común Europeo? ¿Con qué certificado salgo, y quién lo expide?
- ¿El precio sube en la renovación? ¿Cuánto, en porcentaje?
Y una regla que vale para las catorce: lo que te digan de palabra y no aparezca en el contrato, no existe.
En una línea
Ninguna de las academias citadas ha escondido nada: todo lo de arriba está publicado en sus propias webs. El problema no es que esté oculto. Es que está escrito donde nadie mira, en agosto, con la matrícula ya medio firmada. Dedícale veinte minutos. Es el mejor precio por hora que vas a pagar este curso.
Fuentes
Todas las páginas se consultaron el 17 de agosto de 2026, y de cada una se cita el texto tal y como estaba ese día.
- Good English, «Condiciones». goodenglish.es
- Academia de idiomas Egastiz, «Normas de la academia». centrodeingleselenagonzalo.com
- Wall Street English España, términos de la promoción «Verano GRATIS». wallstreetenglish.es
- Wall Street English España, «Precios de Cursos de Inglés». wallstreetenglish.es/precios
- Number 16 School, academias y cursos grupales. number16.com
- My English School (MyES) Madrid. myes.school
- American Language Academy, curso intensivo de adultos. americanlanguage.es
- EF English Live, términos y condiciones. englishlive.ef.com
- seQura, centro de ayuda. faqs.sequra.com
- Let’s Speak English, términos y condiciones. letsspeakenglish.es
Así explico yo el inglés: partiendo del español que ya piensas, no de una regla que hay que memorizar. Si quieres saber por dónde empezar, la prueba de nivel es gratis, sin registro y son dos minutos.