De todos los fallos que corrijo con los pronombres, este es el que más se repite. El alumno está hablando de su casa, llega el momento de nombrarla otra vez y le sale she. Habla de su coche y le sale he. No es despiste. Es el español haciendo su trabajo: la casa es femenina, el coche es masculino, y el pronombre sale ya con el género puesto.

En inglés eso no existe. Los nombres no son ni masculinos ni femeninos. Una mesa no es señora y un libro no es señor. Por eso hay un pronombre, it, para todo aquello que no es un él o una ella identificados.

Cuando el español dice «de ella» y está señalando una casa

Fíjate en dónde acaba ese «ella» al pasar al inglés.

«De ella» es la casa. «En él» es el terreno. «En ella» es la cama. Ese él y esa ella no dicen nada del mundo, dicen el género de la palabra española. En inglés no hay género que arrastrar, y los tres acaban en it.

Los nombres ingleses no son ni masculinos ni femeninos

Hay una manera de comprobarlo. Si las cosas tuvieran género en inglés, hablaríamos de ellas como hablamos de las mascotas cuando sabemos si es macho o hembra, con he y con she. Y no se hace nunca. Con las cosas siempre es it, y eso es la prueba de que la palabra no lleva ningún género dentro.

Y aquí ganas algo. En inglés no tienes que aprenderte el género de ninguna palabra, porque no lo hay. Una lista entera de dudas que a los que aprenden español les cuesta años, tú te la ahorras de un plumazo.

En la misma frase, una persona y una cosa

Mira lo que hace el español con la puerta, con el plato y con la chaqueta. Los esconde en un «se» y en un «la». El inglés los saca a la superficie y los nombra otra vez. Cuando en tu frase española el objeto desaparece, en inglés tiene que aparecer, y aparece como it.

Al perro sí puedes llamarlo he

Esta es la parte que casi nadie tiene clara. It no es «el pronombre de los animales». Con una mascota mandas tú. Si sabes si es macho o hembra, hablas de he o de she sin ningún problema.

Y cuando el animal es solo un animal, sin nombre ni trato, vuelve it. Su posesivo es its, que es «su».

El mismo caballo es he en una frase y its en otra. No cambia el caballo, cambia lo que tú sabes de él. Y cuidado al escribirlo, que aquí caen muchos: its sin apóstrofo es «su»; it's con apóstrofo es «es» o «está».

Un bebé al que llaman it

Que it se use tanto con cosas hace pensar que es exclusivo de las cosas, y no lo es.

Ese bebé no es una cosa. It se creó justo para esto, para cuando no está identificado quién es. Al bebé de una desconocida no le pones ni he ni she mientras no sepas si es él o ella, y ahí entra it. Y en «soy yo» pasa lo mismo: estás hablando de una persona, de ti, y el inglés arranca con it. En cuanto se sabe quién es, ya hay he o she.

Mira lo que tienes delante y ponle su pronombre

Coge lo que tengas ahora mismo a la vista. La mesa, el móvil, la ventana, el perro dormido en el sofá. Di en español lo que hace cada uno y dilo en inglés justo detrás, con su pronombre. Con la mesa te saldrá it a la primera. Con el perro tendrás que decidir, y decidir rápido es exactamente lo que estamos entrenando: piensas en español y lo dices en inglés, sin pararte a montarlo.

Si quieres ver cómo se trabaja esto frase a frase, tengo abierta una muestra de la gramática con el mismo mecanismo que usan mis alumnos todos los días.