«Te invito a una cerveza». Ese «te» es una palabra pequeñísima, va delante del verbo y casi ni se oye. El alumno la pasa por alto y traduce en bloque: I'll buy a beer for you. Se entiende, pero no es lo que se dice. Se dice Come on, I'll buy you a beer.

Ese «te» en inglés es una palabra entera, con su peso, y va detrás del verbo. Y donde va el «te» van todos sus hermanos: me, te, le, nos, os, les.

En español delante, en inglés detrás

El orden es siempre el mismo: verbo, persona, cosa. Buy you a beer, get me a coffee, told us the news, showed her the car. Y sin preposición: nada de to me ni de for you en este sitio.

En el imperativo tampoco se mueve

Aquí es donde el español se pone acrobático. Cuando mandas, el pronombre se despega del principio y se pega al final del verbo: «dime», «tráeme», «déjame». El inglés no se entera de nada de eso. Sigue diciendo lo mismo en el mismo sitio.

Digas «me dices» o digas «dime», en inglés es tell me las dos veces. Esa es la ventaja: el español mueve la pieza de sitio tres veces y el inglés la deja donde estaba.

Cuando las dos son pronombres

Falta el caso que trae de cabeza a todo el mundo: «dámelo». Ahí la cosa también se ha convertido en pronombre, y el inglés cambia de reparto. Pone primero la cosa y manda la persona al final, y entonces sí aparece un to.

Traducido a criterio: si lo que das es una cosa con nombre, la persona va primero y desnuda. Si lo que das ya es «lo», «la», «los» o «las», la cosa va primero y la persona se va al final, y ahí sí entra preposición. Con estos verbos de dar, enseñar y enviar es to, que es lo que ves arriba. Hay otros, los de conseguir algo para alguien, que piden for: eso lo decide el verbo, no el orden, y va aparte.

Con esos dos criterios tienes resuelto casi todo lo que dices en un día.

Los pronombres que no he tocado

Estos son los pronombres que reciben. Al lado están los que hacen la acción, y no son las mismas palabras: he hace y him recibe, she hace y her recibe. Saber cuál pide cada hueco de la frase es otro asunto, y va con la reflexiva de myself, que es la que resuelve nuestros «me» de «me lavo». Es la misma familia y se aprende de una vez.

Con lo de hoy ya no vas a decir I'll buy a beer for you. Lo que hace que salga sin pensarlo es decir o pensar la frase entera, partiendo del español, muchas veces, hasta que entre pensarla y decirla no quede pausa. Eso es exactamente lo que hago en mis cursos, frase a frase.

Así explico yo el inglés: partiendo del español que ya piensas, no de una regla que hay que memorizar. Si quieres saber por dónde empezar, la prueba de nivel es gratis, sin registro y son dos minutos.