Pregunta por ahí cómo se hace el imperativo en inglés y te contestarán Speak to me. Eso es una de las personas, la de tú. Faltan la mía y la de él, que existen, se usan a todas horas y se montan de otra manera.

Un solo verbo y las tres personas

Cuatro frases con el verbo speak y las cuatro son imperativo. En español no lo parecen porque cada una viene con un disfraz distinto: «déjame hablar», «hablemos», «háblame», «que hable Tom». Es el mismo modo verbal con la persona cambiada, nada más.

Todas menos una se apoyan en let

Solo la segunda persona va desnuda, con el verbo tal cual. Las demás necesitan let delante, que no es otra cosa que «dejar»: deja que yo hable, dejemos hablar, deja que hable él. Y ese let's tan corriente no es una palabra suelta, es let us apretado.

Detrás de let el verbo va en infinitivo y sin to: let me think, let's start, let them come. Es la misma pieza en los tres casos.

El «que» suelto del español es la tercera persona

Hay un montón de frases españolas que arrancan con «que» sin que haya nada delante: «que venga», «que ganen», «que llueva». No dependen de ningún verbo anterior y llevan subjuntivo. Eso es imperativo de tercera persona, y en inglés se dice con let.

La última la has oído mil veces en español y seguramente nunca pensaste que fuera una orden. Lo es, y en tercera persona.

Las negativas no se hacen todas igual

La de tú se niega con don't delante, como casi todo en inglés. Las de let no llevan auxiliar ninguno: el not se mete entre la persona y el verbo.

Ese hueco es el mismo para todas: let's not, y con la primera del singular y con la tercera, let me not, let him not. Lo que no sirve es don't let him, que significa una cosa distinta. Don't let him go es «no dejes que se vaya», o sea, una orden que te doy a ti sobre un tercero. No es una orden para él.

Casi siempre parece un presente

Aquí es donde se cae todo el mundo, y llevo cuarenta años viéndolo. El imperativo español se parece demasiado a un presente y se decide mal antes de abrir la boca. Mira estas tres:

Las tres arrancan casi igual en español y ninguna se dice igual en inglés. «Vamos a jugar», con su punto, no manda nada: es lo que va a pasar dentro de un rato, y por eso lleva going to. «¡Vamos a dar un paseo!», con la exclamación, ya no cuenta lo que va a pasar, propone. Eso es imperativo, y se monta con let conservando el go que traía el español. Y «juguemos», que es imperativo del todo, lleva let y no lleva go, porque el español tampoco lo lleva.

El inglés no te lo va a aclarar. Lo aclaras tú en español, antes de decirlo. Pregúntate si estás contando lo que va a pasar o si estás proponiendo algo, que es la misma diferencia que hay entre el punto y la exclamación.

Decide la persona y el inglés viene detrás

Con el imperativo no hay conjugación que estudiar. Hay que saber a quién le estás mandando: a ti, a nosotros, a él. En cuanto lo decides en español, la forma inglesa es automática, y de tanto repetirlo llega el día en que ya no hay decisión, te sale. En la muestra de gramática de Frasly puedes hacer frases así una detrás de otra hasta que las tres personas te salgan sin mirar. Y para saber en qué nivel te toca entrar, ahí está la prueba de nivel.