«Rompió la carta» y «rompió la ventana». En español es el mismo verbo y nadie se para a pensarlo. En inglés son dos verbos distintos, y si eliges el que no es, la frase se entiende pero cuenta otra cosa: decir He broke the letter suena a que le dio un martillazo a la carta.

Lo que decide no es lo que tú hagas, es de qué está hecho lo que tienes delante. Si la cosa cede rasgándose, el verbo es tear. Si la cosa cede partiéndose, el verbo es break. Eso es toda la mecánica.

Lo que se rasga: tear

Mira el español de esa lista: unas dicen «romper», otras «rasgar», otras «desgarrar» y una hasta dice «hacer un agujero». Cuatro maneras de contarlo en español y un solo verbo en inglés. Al revés de lo que te temías.

Lo que se parte: break

Huesos, cristal, loza, madera, plástico. Todo lo que hace ruido al romperse.

La misma frase con dos materiales

Míralo con dos frases del mismo gesto, tirar fuerte. Dos verbos ingleses distintos porque lo que hay al otro lado del tirón no es lo mismo:

Y otro par todavía más limpio. «Por la mitad» las dos veces:

Papel y galleta, la misma mitad y el mismo movimiento de manos. El papel se rasga y la galleta se parte, y por eso cambia el verbo.

Cuando no hay culpable

Los dos valen también para cuando la cosa se rompe sola. Ahí el español pone su «se» y el inglés no pone nada:

Romperlo a propósito y en trocitos: tear up

Cuando lo que haces es destrozar un papel a mala idea, para que no sirva, el inglés le añade up:

La última cambia de partícula y cambia de idea: out no es destrozar, es sacar la hoja de donde estaba. Ahí no rompes la revista, la dejas sin una página.

El romper que no toca nada

Queda el «romper» que no rompe ninguna cosa: una promesa, una palabra dada. Ese es siempre break, porque no hay material que rasgar.

De ahí salen unos cuantos que no tocan hoy: romper el hielo, romper el silencio, romper las reglas. Y por el otro lado, tear también cambia de idea según lo que le cuelgues detrás. Cada cosa tiene su lección en el curso, con sus frases delante.

Esto de hoy no hay que estudiarlo, hay que decirlo. Coge las frases de arriba, tápate el inglés, lee el español y suéltalo. Cuando el material te venga a la cabeza antes que el verbo, ya lo tienes.

Los cursos están aquí, y este verbo asoma en varias lecciones porque se cruza con unos cuantos más.