«Te invito a una cerveza» es de las primeras frases que un español quiere decir en inglés, y de las que peor le salen. Sale I invite you to a beer, que no dice nada de lo que tú querías decir. En esa frase, en inglés, no hay ningún invite por ninguna parte.

El «invitar» español hace tres oficios distintos y el inglés tiene una palabra para cada uno. Lo bueno es que no hay que elegir a ciegas: la frase española ya te dice cuál toca, solo hay que fijarse en qué estás haciendo.

Si pagas tú, el verbo es comprar

Cuando invitas a algo que se paga, una caña, una cena, un café, el inglés no habla de invitar: habla de comprarlo para el otro. Y la persona va delante de la cosa, sin nada en medio.

Fíjate en la estructura, porque es siempre la misma: buy, luego a quién, luego qué. Y compara estas dos, que en inglés se montan igual y en español no:

La primera la traduces por «invitado» y la segunda por «comprado», pero para el inglés es exactamente la misma frase. Eso te ahorra media duda: si hay dinero de por medio, ya sabes por dónde va.

Y para el momento de pagar hay una frase hecha que no lleva verbo de invitar ni de comprar:

Si lo que propones es un plan, el verbo es pedir

Invitar a alguien a salir, a entrar, a tu casa, no es pagar nada: es proponerle que venga. Ahí el inglés usa ask, el mismo verbo de pedir, y la partícula que va detrás dice a dónde.

Mira las tres partículas. Out es salir fuera, y por eso ask somebody out es invitar a salir, con lo que eso significa. In es entrar, y sirve para el que está en la puerta. Over es cruzar hasta donde tú estás, y por eso es el de invitar a casa. La partícula no es un adorno: es la que lleva el significado.

Entonces, ¿cuándo se dice invite?

Existe, claro. Pero vive en las invitaciones de verdad, las que se cursan: una boda, una conferencia, un acto. Cuanto más formal es la cosa, más sitio tiene el invite.

Es la palabra de la tarjeta y del sobre. Por eso suena tan raro aplicada a una caña: es como si en español dijeras «quedas cordialmente invitado a un botellín».

Y el invitado no está invitado

Un detalle que se cuela siempre. En español el invitado es el participio del verbo, y en inglés no: tiene palabra propia.

Nada de the invited. Son guests, y en la puerta de un hotel esa misma palabra es el huésped.

Con esto ya sales del paso en las tres situaciones, que son las que te van a pasar de verdad. Lo que no he tocado aquí es el resto de la familia de ask, que reparte pedir y preguntar y tiene sus propias trampas, ni las demás partículas que cambian un verbo entero al pegársele detrás. Eso está ordenado en los cursos, cada una con su idea madre, que es lo que hace que no tengas que aprendértelas una a una. Y para que «te invito a una cerveza» te salga sin pararte a montarla, hay que decirla o pensarla muchas veces partiendo del español, no leerla una vez y asentir. Aquí puedes probar cómo lo trabajo.