En clase pasa siempre lo mismo. El alumno se sabe happy, se sabe dark, se sabe weak, y en cuanto aparecen happiness, darkness o weakness las apunta en el cuaderno como palabras nuevas. No son palabras nuevas. Son las que ya tenía con una pieza pegada detrás.

El inglés se montó así, juntando trozos pequeños. Y ahí te hace un favor grande, porque donde el español va cambiando el final según le conviene, él repite siempre la misma pieza.

Cuatro finales en español, una sola pieza en inglés

Fíjate en lo que hace tu idioma con la misma operación. De feliz sale «felicidad». De triste, «tristeza». De débil, «debilidad». De oscuro, «oscuridad». De grosero, «grosería». De egoísta, «egoísmo». Cuatro finales distintos repartidos entre seis palabras, «-dad», «-eza», «-ía» e «-ismo», y tú aciertas con el que toca cada vez sin haberlo estudiado nunca. El inglés no tiene que elegir. Las saca todas con -ness.

Mira ese último de cerca. Ill es enfermo. Con la pieza detrás tienes illness, enfermedad. La segunda no hay que aprendérsela: sale de la primera.

Añade -ment y el verbo se te convierte en la cosa

Aquí el reparto es al revés. El español recorta el verbo para sacar el nombre: de acordar, «acuerdo»; de pagar, «pago»; de castigar, «castigo». El inglés no recorta, alarga. Agree da agreement, pay da payment, punish da punishment.

Y una que lleva varias piezas de golpe: We intend to beat unemployment. · «Pretendemos vencer el desempleo». En español son dos trozos, des y empleo. En inglés son tres, un más employ más ment. Cuando la ves montada así deja de ser una palabra larga y difícil y pasa a ser una suma.

Un- y dis- no siempre te salen «des-»

Aquí se atasca mucha gente, porque busca una traducción fija para el prefijo y no la hay. Un- delante de un adjetivo dice que no, y el español lo resuelve como le viene bien: unas veces con «in-», otras con un «poco» delante.

Delante de un verbo, un- ya no dice que no: dice al revés, deshacer lo hecho. Lock es cerrar con llave y unlock es abrir. I'll leave the door unlocked for you. · «Te dejaré la puerta sin cerrar con llave.»

Con dis- pasa algo parecido. A veces te sale calcado, «des-», y a veces el español prefiere poner un «no» suelto delante del verbo.

Las dos últimas son la misma operación. En inglés la negación va pegada a la palabra, en español va suelta delante. Si te quedas esperando a que te salga «desacordar» o «desgustar», te quedas parado.

-less es «sin» pegado al final

Esta es de las que más rinden, porque el español la dice con dos palabras y el inglés con un trozo de palabra.

En los dos últimos el español tira de palabra propia, «inmóvil», «interminable», y el «sin» no aparece por ninguna parte. Da igual, porque del lado inglés la operación es la de siempre. Motion es movimiento y motionless es sin movimiento. End es final y endless es sin final.

Ahora junta varias piezas alrededor de una sola raíz, care:

Tres palabras españolas que no se parecen entre ellas, «cuidadosas», «descuidado» y «descuido», y del otro lado una raíz sola con tres piezas encima.

Beauty no tiene -ness

De beautiful no vas a sacar una palabra en -ness que use nadie. La belleza es beauty, y ahí se acabó: Her beauty cast a spell over him. · «Su belleza lo hechizó.» Por eso esto no se aprende inventando palabras a ver si cuelan, sino reconociéndolas cuando aparecen dentro de frases de verdad.

Cazarlas dentro de la frase

En la muestra de gramática hay frases que llevan estas piezas dentro sin avisar, que es como te las vas a encontrar cuando hables: gramática en frases. El día que happiness te salga sola porque ya tenías happy, esa palabra deja de darte trabajo para siempre.