«Casi» se dice de dos maneras en inglés, nearly y almost, y ahí se para todo el mundo a decidir. Es el sitio equivocado para pararse. Esas dos palabras hacen lo mismo prácticamente siempre. Lo que sí se falla, y se falla mucho, es el verbo que va detrás.

Las dos dicen «casi»

Cuatro atropellos casi calcados y las dos palabras repartidas sin ningún criterio, porque no hay criterio que aplicar. El único sitio donde yo sí elijo es delante de «cualquier cosa», «todo» o «nadie»: ahí lo normal es almost. He's willing to do almost anything to prove a point · «Está dispuesto a hacer casi cualquier cosa para probar un punto».

Va justo donde lo pones en español

No hay que moverlo de sitio. «Casi» se coloca pegado a lo que recorta, y el inglés lo coloca en el mismo hueco. Delante del número, delante del adjetivo, delante del verbo. Palabra por palabra, como casi siempre.

«Casi me atropella» ya ha pasado

Y llegamos a lo que de verdad se falla. En español contamos en presente cosas que ocurrieron y se acabaron: «casi pierdo el tren», «casi se me cae el sándwich», «casi me matan». No estás hablando de ahora, estás contando lo de ayer. El inglés no admite ese presente y pone la acción donde ocurrió, en pasado.

Mira la última con calma. En la frase española conviven «estaba», que es pasado, y «me quemo», que parece presente. Son el mismo momento y los dos terminaron. Por eso en inglés van los dos igual, was y burned.

Gasta el medio segundo en el verbo

La próxima vez que te salga un «casi», coge la palabra que te venga primero a la boca y no le des una vuelta más. Ese medio segundo lo necesitas para lo otro: preguntarte si eso ya ocurrió, porque si ocurrió, el verbo va en pasado aunque el español lo cuente en presente. Si quieres ver por dónde andas con los tiempos verbales antes de nada, haz la prueba de nivel: son unos minutos y te dice de qué pie cojeas.