«Casi nunca» y «rara vez» suenan a que deberían llevar almost por algún lado. No lo llevan. El inglés no traduce «casi nunca» palabra por palabra: tiene su propia pareja de adverbios para la frecuencia baja, y son hardly ever y seldom.
Hardly ever: la opción de cada día
Es la más frecuente en la conversación normal, y funciona como cualquier adverbio de frecuencia: se coloca delante del verbo principal.
- We hardly ever go to expensive restaurants. · «Casi nunca vamos a restaurantes caros.»
- I hardly ever speak in public. · «Casi nunca hablo en público.»
- I hardly ever watch TV during the week. · «Casi nunca veo la tele entre semana.»
- We hardly ever argue. · «Casi nunca discutimos.»
- I hardly ever carry an umbrella. · «Casi nunca llevo paraguas.»
- I hardly ever cast the line in the sea. · «Casi nunca echo la caña en el mar.»
En español, «casi nunca» a veces se cuela al final de la frase en lugar de al principio.
- I hardly ever get letters. · «No recibo cartas casi nunca.»
El inglés no copia esa libertad de sitio: por mucho que el español lo mande al final, hardly ever se queda pegado al verbo, en su hueco de siempre.
Seldom: la misma idea, más formal
Significa exactamente lo mismo que hardly ever, pero suena más cuidado, más propio de un texto escrito que de una charla de bar.
- She seldom goes to that sort of place. · «Rara vez va a ese tipo de lugares.»
- I seldom hear from him. · «Rara vez tengo noticias de él.»
Si en español te sale «rara vez», piensa antes en seldom que en hardly ever: no es obligatorio, pero el registro casa mejor. Seldom aparece más en un informe, una entrevista formal o un texto escrito con cuidado; para pedir la cuenta en un bar, nadie tira de ella.
Ninguno de los dos admite un no más
Aquí está el error que de verdad se repite: como hardly ever y seldom ya llevan la negación metida dentro, el verbo se queda en afirmativa.
- I hardly ever call at night. · «Casi nunca llamo por la noche.»
- I hardly ever change my mind. · «Casi nunca cambio de opinión.»
Nada de don't delante. El «no» del español ya está pagado por hardly y por seldom, y ponerlo dos veces suena tan raro en inglés como sonaría en español decir «no casi nunca no vamos».
Compáralo con una frase sin ninguno de los dos: para negar que alguien va a restaurantes caros hace falta un don't delante del verbo, porque ahí no hay ningún otro adverbio que aporte la negación. En cuanto metes hardly ever, esa negación ya viene incluida en el propio adverbio, y el don't sobra por completo.
Cuando en español te salga «casi nunca», no traduzcas primero almost y luego pares a pensar cómo arreglarlo. Ve directo a hardly ever, que ya lleva el «casi» y el «nunca» fundidos en una sola idea, sin piezas sueltas que montar.
«Casi» sí se combina con almost en otras frases, cuando lo que sigue no es «nunca» sino un verbo distinto. Pero en cuanto «casi» se pega a «nunca» para hablar de frecuencia baja, deja de tener nada que ver con almost, y pasa a ser terreno exclusivo de hardly ever y seldom.
Esta pareja pertenece a una familia más larga de adverbios de frecuencia, con rarely haciendo el mismo papel que seldom, y esa familia completa, con su escala de más a menos, se trabaja entera en los cursos. Comprueba primero dónde estás tú con la prueba de nivel.