De todos los fallos que corrijo, este es de los que más se repiten, y encima el alumno lo suelta muy convencido: dice I am boring queriendo decir «estoy aburrido». Acaba de contarle al mundo que él es el que aburre a los demás.

La culpa no es suya. Es del español, que gasta la misma palabra para las dos cosas.

«Aburrido» hace dos trabajos y el inglés los reparte

En español, una persona está aburrida y una película es aburrida. Decimos igual las dos, aunque no tengan nada que ver: una lo siente, la otra lo provoca. El inglés no permite esa comodidad. El que siente lleva -ed. El que provoca el sentimiento lleva -ing.

Mira la segunda y la tercera. En español las dos dicen «aburrido» y nadie se confunde, porque el contexto lo aclara. En inglés esas mismas palabras son bored y boring, y si te equivocas dices lo contrario de lo que querías.

Muchas veces el español ya te lo ha separado

Aquí viene la buena noticia. El español solo junta las dos ideas en unos cuantos casos. En la mayoría tiene una palabra para cada una, y entonces la correspondencia es palabra por palabra: conmovido y conmovedor, interesado e interesante, agotado y agotador.

Cuando el español no separa, tienes un truco de un segundo: pon el verbo. Si te sale «me aburre», la cosa es boring. Si te sale «me aburro», tú estás bored. Con irritar y molestar funciona igual de bien.

«Me aburro» no es «estoy aburrido»

Y ya que estamos con el verbo, aprovecho para insistir en algo que explico en clase cada curso, porque cuesta. Una cosa es el estado y otra el proceso de llegar a ese estado. En español los distinguimos con el pronombre: «estoy aburrido» frente a «me aburro». En inglés se distinguen con el verbo: be bored frente a get bored.

Fíjate en que el adjetivo es el mismo, bored, en las cuatro. Lo que cambia es el verbo que lleva delante. Con be estás describiendo cómo estás. Con get estás contando cómo llegas a estarlo.

Dilo hasta que no tengas que elegir

Entender esto lleva dos minutos. Que te salga a la velocidad de una conversación lleva repeticiones, y no conozco otro camino: coges la frase en español, la dices en inglés, y mañana la vuelves a decir. Al cabo de unas cuantas veces, «estoy aburrido» sale bored y «es aburrido» sale boring sin que tengas que pararte a montarlo.

Si quieres empezar hoy mismo con frases de esta clase, tienes abierta una muestra de gramática para practicarlas.