Un español entra en una cafetería, quiere llamar al camarero y dice sorry. Y el camarero se gira con cara de «¿qué has roto?». No pasa nada grave, pero está diciendo otra cosa.

El problema es de raíz. En español, «perdón» sirve para dos situaciones que no se parecen: la de antes y la de después. En inglés hay una palabra para cada una y tienes que elegir antes de abrir la boca. La buena noticia es que el criterio cabe en un renglón y no falla nunca.

Excuse me va delante del problema

Excuse me es el perdón preventivo. Voy a molestarte, voy a interrumpirte, voy a preguntarte algo, voy a pasar por delante de ti. Todavía no he hecho nada.

Fíjate en el patrón: detrás de excuse me siempre viene lo que vas a hacer. Una pregunta, una petición, una pega. Es la puerta que llamas antes de entrar.

Sorry va detrás

Sorry es lo contrario: la cosa ya ha pasado. He llegado tarde, te he pisado, no te he entendido, he perdido los papeles.

Y una que enseña el mecanismo entero: Excuse me, I dropped my chopsticks. · «Disculpe, se me cayeron los palillos.» El palillo ya está en el suelo, pero el excuse me no va por el palillo: va por lo que viene ahora, que es reclamar la atención del camarero. Ahí lo tienes. No mires lo que ha pasado, mira para dónde apunta la frase.

Resumido para que te lo lleves: si detrás viene una petición, excuse me. Si detrás viene una explicación de lo que has hecho, sorry.

El perdón se pide con «decir»

Y ahora la parte que casi nadie ve venir, y que da mucho más juego del que parece. Cuando hablas de la acción de disculparse, el español usa el verbo «pedir»: «pídele perdón». El inglés no pide nada. El inglés dice.

Mira el español de esas seis: «pídele perdón», «dile que lo sientes», «se disculpa», «se disculparon», «disculparme». Cinco maneras distintas de decirlo en español, y en inglés siempre lo mismo, say sorry. Cuando encuentras uno de estos, has ganado cinco frases de golpe.

Y con las gracias pasa exactamente igual. El español las da; el inglés las dice.

Lo que queda en la trastienda

Con esto ya no llamas al camarero pidiendo perdón. Lo que se queda fuera son los vecinos de esta familia, que no son pocos: está apologize, el disculparse formal, el de las cartas y las reuniones, con su preposición pegada detrás. Y está el otro sorry, el que no es una disculpa sino compasión, el de «me da pena por ella», que se escribe igual y significa algo completamente distinto. Ese tercero pilla a mucha gente.

Los tres van juntos en el curso, enfrentados en frases para que se vea la diferencia y no para que te la creas. Porque esto se afianza diciéndolo: el español delante, y la frase inglesa saliendo entera. Aquí está por dónde se empieza.