Puedes memorizar cien phrasal verbs con su traducción al lado y quedarte igual de en blanco el día que necesites uno de verdad, así que en Frasly no vas a encontrar ni una sola lista.

Te los podría apuntar en una hoja ahora mismo: get up, get on, get by, get away with, y cien más con su traducción al lado. Llevo cuarenta y cuatro años viendo qué pasa después de memorizar así. Se aprueba el examen si lo hay, y el día que de verdad hace falta uno de esos verbos en una conversación, no sale. Nunca fue una palabra suelta: es un verbo pegado a una preposición que juntos dicen otra cosa completamente distinta, y esa unión no se aprende mirándola, se aprende diciéndola.

Una lista no es una frase

"Give up" no es "rendirse" de la misma forma en que "table" es "mesa". "Table" se sostiene sola. "Give up" solo existe pegado a algo detrás: give up smoking, give up on someone, don't give up now. Por eso en Frasly los phrasal verbs no se memorizan uno a uno: se interiorizan en frases reales, con su preposición pegada.

2.524 frases, y por qué hacen falta tantas

Un solo verbo como get cambia de significado según lo que lleve detrás. Para un español, cada combinación es casi una palabra nueva, así que hacen falta muchas frases reales para que cada pareja verbo-preposición se quede pegada por sí sola, sin que tengas que pararte a calcularla. Esas 2.524 frases salen de la misma base y usan el mismo motor de repetición espaciada que el resto del método. No es un rincón aislado: es Frasly, mirando de cerca el sitio exacto donde más se atasca un hispanohablante.

Por verbo, por preposición, o como se habla de verdad

Practicas por verbo cuando lo que se te resiste es uno solo, como get, y quieres verlo en todos sus disfraces seguidos. Practicas por preposición cuando falla siempre la misma partícula, da igual el verbo que lleve delante. Practicas la combinación exacta cuando ya sabes qué pareja concreta te falta. Y lo dejas todo mezclado cuando quieres que te llegue igual que en una conversación real, sin avisar de qué toca.

Los verbos que de verdad mandan

No todos los verbos pesan igual en una conversación. Hay treinta y seis, entre ellos get, go, take, come, look y give, que llevo cuarenta y cuatro años viendo repetirse antes que ningún otro. Por eso el sistema te trae sus combinaciones tres veces más a menudo que las de cualquier otro verbo, sin bloquearte nada ni ponerte un candado: es el mismo criterio que ya ordena las 25.000 frases del método, aplicado aquí.

Cuatro puertas a lo mismo

Cuando algo se me resiste explicándolo, no lo dejo en un solo sitio. Además de las frases, el Gimnasio tiene un modo dedicado a la preposición que falta, hay un juego, la Pesca, un curso en vídeo de nueve lecciones, un verbo por semana, El Gran Secreto de los Phrasal Verbs, y un libro que reúne años de esto, El Secreto de los Phrasal Verbs. No son cuatro productos sueltos: son cuatro puertas a lo mismo, para quien con una sola no le baste.

Siempre tratas conmigo

Nada de esto lo dejo en manos de una pantalla sola. Cada mes doy una clase en grupo por Teams para quien practica conmigo, te pongo en marcha yo mismo por WhatsApp o por teléfono en cuanto entras, y me escribes las preguntas que hagan falta desde tu ficha: contesto yo, nunca un tutor, nunca un robot. La experiencia la tengo yo, y no la delego. Esto va en los cuatro planes, también en el de 19 euros al mes.

Si llevas años arrastrando la misma preposición equivocada, entra y pruébala gratis en la muestra.