Nadie ha dado estas clases por mí. Cada una de las más de 150 horas que vas a ver la grabé yo, en persona, pensando en el alumno real que tenía delante.

Llevo desde 1982 dando clases de inglés. Cuarenta y cuatro años poniéndome delante de un alumno real y buscando la manera exacta de que una regla, una preposición o un tiempo verbal por fin encajen. Cuando decidí grabar cursos en vídeo, tuve clara una cosa desde el primer día: los iba a grabar yo, con mi cara y mi voz, o no los grababa. No iba a poner mi nombre en algo que no hubiera dado yo mismo, clase a clase.

Nunca hay un tutor ni un robot de por medio

Podría haber contratado a otros profesores para repartirme el trabajo de grabarlas todas. Podría haber puesto una voz generada por ordenador para ir más rápido. No lo he hecho. Nunca hay un tutor ni un robot de por medio: la experiencia la tengo yo y no la delego. Cada lección la he grabado yo, personalmente, sin ceder mi sitio a nadie.

Lo que significa que sea yo quien te habla

Cuando ves una de mis lecciones, no estás escuchando un guion leído por primera vez por alguien que descubre el tema a la vez que tú. Estás escuchando la misma explicación que llevo puliendo desde 1982 delante de alumnos reales, la que uso cuando algo no entra a la primera y hay que buscarle la vuelta de otra manera. Y si algo no te queda claro enseguida, puedes volver a verlo las veces que haga falta, algo que en una clase en directo no siempre es posible.

Doce cursos, un solo profesor

Hoy tienes doce cursos completos, con más de 150 horas de clase grabadas. No te doy estas cifras para impresionarte: son las horas que necesito para explicarte, despacio y con ejemplos, todo lo que en 44 años he visto que se les atraganta a los alumnos, uno detrás de otro. Cada lección existe porque a alguien, alguna vez, le hizo falta exactamente esa explicación, y yo se la di. Grabarlas todas me ha llevado años, pero no había otra manera de hacerlo bien.

Cuatro cursos, con un orden, para empezar bien

Si empiezas de cero o quieres reforzar los cimientos, hay un camino trazado: The Unofficial English Method: desde cero, mi curso insignia, con 100 lecciones en 10 módulos, seguido de Beginner Practice, Intermediate Practice y Advanced Practice. Entre los cuatro suman más de 200 lecciones, pensadas para recorrerse una detrás de otra, como los peldaños de una escalera que sube sin saltos.

Ocho cursos para lo que se te atraganta

Y luego están los otros ocho, sin ningún orden obligatorio: Unofficial Grammar, Tiempos verbales, Curso de preposiciones, CHUNKS: hablar inglés como un nativo, El Gran Secreto de los Phrasal Verbs, Curso Intensivo, Vocabulario y Expresión y Expressions from Movies. Son más de 190 lecciones para que entres directamente a la que ataca justo eso que se te resiste a ti, no a un alumno genérico que no existe.

Sin cuenta atrás y sin prisa

No hay ningún reloj corriendo en tu contra mientras ves estas lecciones. No hay cuenta atrás ni fecha en la que esto caduque. Entras, ves lo que te hace falta ese día, y la siguiente vez retomas exactamente donde lo dejaste, aunque hayan pasado semanas. El único ritmo que manda aquí es el tuyo, nunca un cronómetro.

Siempre tratas conmigo

Los cursos en vídeo son parte del plan Curso completo, y ese plan añade estas lecciones a todo lo que ya tienes con Frasly, no las cambia por otra cosa. Y como en cualquier plan, también en el de 19 euros al mes, sigues tratando conmigo: cada mes doy una clase en grupo por Teams, te pongo en marcha yo mismo por WhatsApp o por teléfono en cuanto entras, y me preguntas lo que quieras desde tu ficha, sin límite. Nunca hay un tutor ni un robot de por medio.

Cuarenta y cuatro años de clases están grabados y te esperan. Solo falta que le des al play.

Esto es el método que uso en Frasly: partir de lo que ya tienes en la cabeza en español y enseñarte el camino hasta decirlo en inglés. Puedes probarlo gratis, o ver los 12 cursos en vídeo donde lo explico entero.