Hoy toca try. Significa intentar, tratar de, y en esa palabra hay siempre un esfuerzo por medio: tú te esfuerzas por conseguir algo. Por eso el mismo verbo, con un adverbio detrás, sirve para exigir más.

Para lo demás, la correspondencia es tan directa que casi da risa. Donde en español dices «trata de» o «intenta», en inglés pones try to y detrás el infinitivo, sin conjugar nada.

Léelas palabra por palabra: «intentar escuchar a mí», «nosotros intentar parar a ti». Eso es lo que le suena a un inglés. Tú piensas la frase en español y la vas soltando en inglés en ese orden, sin pararte a montarla.

«Trata de no gritar» no lleva don't

Aquí se cae medio mundo. Cuando lo que intentas es no hacer algo, el estudiante escribe don't y ya la ha liado, porque don't delante del verbo fabrica un imperativo, una orden. Mira dónde cae el «no» en cada una de estas dos.

En la primera se niega el intento: no lo intentes siquiera. En la segunda el intento sigue en pie y lo negado es lo que va detrás. Para eso hace falta el infinitivo en negativa, y el infinitivo en negativa se hace poniendo not delante del to. Es el to be or not to be de Shakespeare: ser, no ser.

Fíjate en que el español te lo estaba diciendo ya. «Trata de no gritar»: ahí no hay ninguna orden de no gritar, hay un infinitivo negado colgando de «trata». Reconoce eso en tu idioma y en inglés te sale la palabra que toca.

En español cambias de verbo, en inglés cambias lo de detrás

«Prueba este móvil» y «trata de escucharme» son dos verbos distintos para nosotros: probar e intentar. Para el inglés es el mismo, try. Lo que cambia es lo que le pones detrás. Si detrás va una cosa, un objeto, entonces es probar.

Mira la última. Nadie «intentó el picaporte»: lo probó, a ver si cedía. Y el inglés no ha necesitado estrenar un verbo para eso, le ha bastado con poner el picaporte detrás.

Try reading es un remedio, try to read es un reto

Y ahora el matiz que separa a quien sabe de quien va tirando. Detrás de try puedes poner el infinitivo con to o puedes poner un gerundio, y no significan lo mismo.

Con gerundio estás dando una solución a un problema. Prueba esto, a ver si te funciona.

Con to estás lanzando un desafío. A ver si eres capaz, a ver si lo consigues. Ahí vuelve el esfuerzo del principio.

Ponlo en pasado y se ve todavía mejor. Con gerundio lo hiciste, y lo que cuentas es qué tal salió. Con to lo intentaste, y muchas veces no lo conseguiste.

El español también hace esta distinción, lo que pasa es que la hace con otras piezas. «Probé a esquiar» frente a «intenté esquiar». Está ahí, la usas todos los días sin darte cuenta, y en inglés solo tienes que decidir entre to y -ing.

Un intento también se dice try

La misma palabra, con un artículo delante, es el sustantivo: un intento. De ahí salen tres expresiones que vas a oír a todas horas.

Abre give karate a try por dentro: «dar al kárate un intento». Cuando lo lees así ya no hay nada que memorizar, solo hay que verlo una vez.

Coge dos frases y dilas o piénsalas

Ponte try reading a book y try to do your best una detrás de otra y repítelas hasta que la boca note la diferencia sin que tú la pienses. Ese es todo el trabajo: no entenderlo una vez, sino repetirlo hasta que te sale solo.

El infinitivo y el gerundio detrás de un verbo son de las cosas que más se practican en mis cursos, porque no viven en una lección suelta, aparecen en cada frase que dices. Si quieres ver cómo lo trabajo, tienes la muestra de gramática abierta. Y si aún no sabes por dónde entrar, haz primero la prueba de nivel: en unos minutos te dice desde qué punto empezar.