«Se me cayó al suelo.» Esa frase la dices varias veces por semana y en inglés no tiene una traducción, tiene tres. Y no dependen de la frase, dependen de dónde estabas cuando se te cayó. En el salón, el suelo es floor. En la calle o en el campo, el suelo es ground. Y el suelo del que hablan los agricultores, el de sembrar, es soil. El español lo mete todo en una palabra; el inglés te obliga a saber dónde estás.

Dentro de un edificio: floor

Floor es la superficie que alguien ha construido para que la pises. La del salón, la de la cocina, la de un barco, la de un escenario.

Fuera, a la intemperie: ground

Ground es la superficie de la tierra, la que no ha puesto nadie. Ahí caen las manzanas, ahí se entierran los tesoros y ahí tiembla todo cuando hay un terremoto.

La pareja que mejor lo enseña es esta. Dentro: Don't throw anything on the floor. · «No tires nada al suelo.» Y ahora la misma orden fuera de casa: Don't throw your trash on the ground. Throw it in the trash can. · «No tires la basura al suelo. Tírala a la papelera.» En español la orden es idéntica. En inglés cambia la palabra porque cambia el sitio.

El suelo del que se siembra: soil

Y queda un tercero, el de los agricultores y los jardineros. Soil es la tierra en la que se planta, la que se analiza, la que puede estar seca o ser rica.

Mira la segunda: el español ya ni dice suelo, dice tierra. Es la misma idea. Si en tu frase encaja «tierra de cultivo», es soil y no ground.

Y ahora el piso, que se cruza por en medio

Aquí llega lo que descoloca a todo el mundo: floor también significa piso, en el sentido de planta de un edificio.

Esa última junta las dos palabras del artículo en una sola expresión: ground floor, el piso que está a nivel del suelo, es la planta baja. Tiene toda la lógica del mundo cuando lo ves escrito, y ninguna cuando intentas construirlo tú desde el español.

Pero cuidado, porque el piso que se compra no es floor.

La misma frase española y las dos valen: flat es lo británico y apartment lo americano. Aquí no se trata de acertar con la buena, se trata de elegir una y decirla siempre igual. Nadie te va a corregir por eso, y desde luego nadie te va a corregir el acento con que la digas.

Con esto ya no vas a poner floor en mitad del campo ni ground en tu salón. Lo que queda por delante es lo que hace ground cuando se sale de su significado literal, que es bastante: los terrenos de un colegio, un avión que no despega, alguien con los pies en el suelo, empezar algo desde cero. Y queda el otro floor, el de tener la palabra en una reunión. Esas familias se ven enteras en los cursos, con sus frases para decirlas o pensarlas.

Y si todavía no sabes por dónde andas, la prueba de nivel te lo dice en dos minutos.