So tired, so happy, so late: ese so lo tienes fichado como «tan» desde el primer día de clase. Pero hay otro so, el que no acompaña a ningún adjetivo, el que une dos frases enteras: pasó A, so pasó B. Ese es el que se te escapa, y es el que más falta hace en una conversación normal.

Pasó A, así que pasó B

Cuando en español dices «así que» entre dos frases, el inglés casi siempre resuelve con esa misma palabra de dos letras, en medio, exactamente donde tú pones «así que»:

No hace falta ni tocar el orden ni cambiar nada más en la frase. Coges las dos ideas, tal como las tienes en español, y las pegas con so en el medio. Cada mitad conserva su propio sujeto y su propio verbo, igual que en español.

También delante de una orden o una petición

La segunda mitad de la frase no tiene por qué ser una afirmación tranquila. Puede ser una orden, una petición, cualquier cosa que se derive de lo primero:

Da igual el tiempo verbal de cada mitad. Cada frase mantiene el suyo, y so se queda quieto en medio, sin conjugarse ni cambiar de forma nunca:

Confundir este so con el de so tired no tiene ninguna consecuencia real a la hora de hablar: son dos trabajos distintos de la misma palabra, y el contexto siempre deja claro cuál es cuál. Nadie que te oiga decir I changed my mind, so I'm not going va a pensar que estás usando so para intensificar un adjetivo, porque ahí no hay ningún adjetivo al lado.

El único problema real es no saber que este segundo trabajo existe, y quedarte buscando una palabra más larga y más rebuscada, tipo therefore o consequently, donde el inglés hablado ya tenía la palabra más corta de todo el idioma esperándote desde el principio.

Queda para el curso el otro nexo que también empieza por so, el de propósito: «vine para que me vieras», con so that, y su prima for to, que no existe por mucho que se busque.

Puedes ver cómo encajan todos los conectores del inglés en la muestra de gramática de Frasly.