El español conjuga: voy, vas, va, vamos, van. Cinco formas distintas para lo mismo. Por eso el alumno da por hecho que el inglés también tendrá que cambiar algo por ahí en medio, y empieza a tocar el going, que es justo lo único que no se toca nunca.

En going to buy no hay nada que conjugar. Todo el trabajo lo hace la pieza pequeña de delante.

La única pieza que se mueve

Tres personas distintas y una sola diferencia: am, is, are. Lo demás está copiado. Esto es lo que en español no pasa nunca y por eso cuesta creerlo: el verbo de verdad, el que dice lo que vas a hacer, se queda quieto en su forma de siempre. El inglés no lo toca.

El no se pega al am

Cuando la frase es negativa, el «no» español no se pone delante de todo. Va donde va siempre en inglés, detrás de esa pieza pequeña, y ahí se junta con ella.

Y no aparece ningún don't. Ese es el otro error que veo, gente que dice I don't going to porque ha aprendido que para negar hace falta el do. Aquí no hace ninguna falta: ya tienes el am, y con eso basta.

Para preguntar, el am se adelanta

Para preguntar tampoco se llama a nadie de fuera. La misma pieza se pone delante del sujeto y ya está preguntando.

En las dos últimas verás que la palabra de pregunta va la primera y el resto se queda igual que en las dos de arriba. Primero el «cuándo» o el «qué», después la pieza que se ha adelantado, después el sujeto, y el going to quieto en su sitio.

Cuando el «voy a» era ayer

Queda un caso muy español y muy útil: «iba a hacerlo», eso que se pensaba hacer y luego se quedó en nada. Se dice con lo mismo, moviendo otra vez la única pieza que se mueve. Am pasa a was, are pasa a were, y no se cambia nada más.

Es la misma frase de siempre con la pieza pequeña puesta en pasado. Nada más.

Con esto ya montas cualquier frase de going to: afirmativa, negativa, pregunta y el «iba a». Lo que no he tocado aquí es cuándo toca este futuro y cuándo toca otro. Están will, el futuro continuo, el future perfect y el shall de las propuestas, y cada uno responde a una forma española distinta. Ese reparto entero está ordenado en mis cursos, con las frases para decirlas o pensarlas hasta que salgan sin pausa.