«Yo trabajaba» y «yo trabajé» no son lo mismo, y en español eliges entre las dos sin pensarlo. Luego vas a decirlo en inglés, buscas las dos formas y solo encuentras una: worked. De ahí sale el atasco.

Las mismas lágrimas, dos pasados, un solo ran

Tengo estas dos frases en mi base, con la misma imagen y el pasado cambiado:

«Corrían» y «corrieron». En español son dos tiempos distintos y tú notas la diferencia perfectamente. En inglés, ran y ran. Y no es cosa de ese verbo:

Esto es una buena noticia, aunque al principio despiste. Donde tú tienes que elegir, ellos no.

Le añades -ed al infinitivo y ya has conjugado

Mira lo que hace el español con un solo verbo: trabajé, trabajaste, trabajó, trabajamos, trabajasteis, trabajaron. Seis formas. El inglés coge el infinitivo, le pega -ed y se acabó. La misma palabra para todas las personas.

Tres personas distintas, tres formas distintas en español, un único worked. Los irregulares tienen su propia forma, sí, pero son unos cuantos y siempre los mismos: los vas colocando según te salen en las frases, no estudiándote la tabla de un tirón.

Con did el verbo vuelve al infinitivo

En negativa y en pregunta aparece did, y entonces el verbo suelta el pasado. Ya lo lleva did, y el inglés no lo pone dos veces.

Fíjate en la primera: «no sabía», imperfecto, y sale un didn't know normal y corriente. Otra vez el mismo reparto.

Cuando ese -ed se te queda corto

Hay un caso en el que el pasado simple no te sirve, y es cuando tu «-aba» está pintando algo en marcha, una escena, no un hecho. Ahí el inglés tira del pasado continuo:

La segunda las tiene las dos. «Soplaba» describe cómo estaba la cosa, y va a was blowing. «Empezó» es un golpe seco dentro de esa escena, y va a began. El inglés tiene una sola forma para tus dos pasados, pero tiene el continuo para cuando hay que separar el fondo de lo que ocurre encima.

Si era una costumbre de antes, tienes used to

El terreno de used to es «antes esto era así y ya no». Cuando tu imperfecto significa eso, ahí lo tienes esperándote.

Medio segundo la primera vez, ninguno la décima

La decisión se toma una vez por frase y siempre es la misma pregunta: ¿estoy contando un hecho o estoy pintando una escena? La primera vez te cuesta medio segundo. A la décima frase parecida ya no te lo preguntas, te sale. Por eso conviene verlas seguidas, no leerse la regla y cerrar el libro. En la muestra de gramática de Frasly tienes frases de este tipo para irlas soltando una detrás de otra. Y si prefieres empezar sabiendo dónde estás, haz la prueba de nivel.