Llevo cuarenta y cuatro años viendo el mismo instante exacto: un alumno que se sabe la regla del presente perfecto de memoria y se queda callado al intentar decirla, y por eso mi Gramática funciona exactamente al revés.

Ese alumno no tiene un problema de conocimiento. Podría explicarte la regla mejor que muchos profesores si se la preguntas en un examen. Su problema es que esa regla vive en un cajón aparte de las frases que dice de verdad, y nadie le ha enseñado a sacarla de ahí en el momento en que la necesita.

Con las 25.000 frases del método ya se toca cada punto de gramática, mezclado con todo lo demás, en el orden en que de verdad hace falta en una conversación. Pero hay un momento en la vida de cualquier alumno en que un punto concreto se resiste más que el resto. El presente perfecto, la pasiva, el subjuntivo. Ahí, mezclarlo todo deja de ayudar. Hace falta machacar ese punto solo, hasta que deja de doler.

El mismo motor, centrado en un punto

No hice una app de reglas explicadas. Cogí el mismo motor que ya usan las 25.000 frases, y lo centré esta vez en un punto de gramática: presente perfecto, condicionales, voz pasiva. Te llega "Llevo tres años viviendo aquí" en español, lo intentas decir en inglés, y solo entonces ves "I've been living here for three years". No hay una tabla de conjugación antes, ni una explicación que memorizar para tener derecho a practicar. Hay la frase, tu intento y la respuesta. La regla del presente perfecto continuo se te queda dentro de esa frase, no al lado de ella.

Seis sitios, no cincuenta

Elegí seis temas, y a propósito no son cincuenta: tiempos verbales, modales, voz pasiva, preposiciones, subjuntivo e imperativo, y there is/there are. Son los seis sitios donde de verdad se atasca un hispanohablante, los mismos que llevo corrigiendo desde 1982. Dentro de cada uno, tú decides cuánto acotar: por tema entero, por la categoría exacta, por la combinación precisa que te falla, o todo mezclado en automático si prefieres que decida el sistema.

3.934 frases, y por qué no están repartidas iguales

De esas 3.934 frases, casi la mitad son de preposiciones. No es un descuido de reparto: in, on, at y compañía dan más guerra que los otros cinco temas juntos, así que les tocan más frases. Donde el idioma pega más fuerte, ahí puse más munición, no donde quedaba más bonito el número. Y no te llegan de golpe: se sirven por tandas, en bloques del tema y el punto que hayas elegido, así que nunca abres la app y te encuentras la gramática entera del inglés esperándote en una sola pantalla.

El mismo progreso, sin excepciones

Cada frase de Gramática termina con la misma pregunta que las 25.000 del método: ¿la sabías, o te costó? Si te costó, vuelve pronto. Si la sabías, se aparta y tarda en volver. Es el mismo sistema, la misma cuenta, el mismo progreso guardado. No es una app aparte con su propia lógica: es Frasly, mirando con lupa el punto exacto que tú elijas ese día.

Siempre tratas conmigo

Esto no te lo dejo resolver solo delante de una pantalla. Cada mes doy una clase en grupo por Teams para quien practica conmigo, te pongo en marcha yo mismo por WhatsApp o por teléfono en cuanto entras, y me preguntas lo que te haga falta desde tu ficha, cuando te haga falta: contesto yo, nunca un tutor, nunca un robot. La experiencia la tengo yo, y no la delego. Esto va en los cuatro planes, también en el de 19 euros al mes.

Si hay un punto de gramática que llevas años arrastrando, entra y pruébalo gratis en la muestra. Son frases reales, no una tabla más que memorizar.

Así explico yo el inglés: partiendo del español que ya piensas, no de una regla que hay que memorizar. Si quieres saber por dónde empezar, la prueba de nivel es gratis, sin registro y son dos minutos.