Se corta la línea en mitad de una llamada y toca decirle al otro que no se le oye. En español sale sin pensar: «no te oigo bien». Ahí no hay ningún «puedo» por ninguna parte. En inglés, en cambio, lo más normal es que aparezca: I can't hear you well.

El «puedo» que nosotros nos callamos

Hay un grupo de verbos, los de percibir y los de acordarse, que en inglés salen muchísimas veces con can delante aunque en español lo callemos. Nosotros decimos «oigo», «veo», «recuerdo», «encuentro». El inglés dice muy a menudo «puedo oír», «puedo ver», «puedo recordar», «puedo encontrar».

Ojo, que no estoy diciendo que la otra forma esté mal. Las dos existen y las dos son correctas. Lo que cambia es el matiz. «No veo nada» es neutro, informa y ya está. «No puedo ver nada» cuenta además que te has esforzado y que aun así no llegas. Por eso, cuando la cosa va en serio, en inglés suele salir la del «puedo».

Y tiene una ventaja práctica. Antes de abrir la boca, dilo en español con el «puedo» delante. En cuanto lo haces, las dos frases van palabra por palabra.

La última es el mismo caso disfrazado. «Se nota que es americano» piénsalo como «puedes notar que es americano» y sale sola.

Can se queda sin cuerda enseguida

Can es la posibilidad. Que algo esté dentro de lo que se puede hacer, no que sea probable. Mi coche tiene motor para 200 por hora: puede. Otra cosa es que yo los vaya a poner.

Fíjate en la última. «Sabe tocar» también es can. Cuando el español dice «saber» con el sentido de tener la habilidad, el inglés lo resuelve con can y no con know.

Y aquí viene el defecto de esta palabra, porque lo tiene. Con can dices «yo puedo, tú puedes, él puede» y se te acabó. Para el pasado tienes could. Pero «podré», «he podido» o el simple «poder» no existen en inglés con esta palabra. Ni siquiera hay infinitivo. Eso se arregla por otro camino, con be able to, y le he dedicado un artículo entero.

Invitar a cenar preguntando «¿puedo comprarte la cena?»

Para pedir permiso, can te sirve para todo. No te compliques buscando fórmulas más finas.

Esa última la enseño siempre porque descoloca. En español, «¿puedo comprarte la cena?» suena a desprecio, como si estuvieras midiéndole el bolsillo a la otra persona. En inglés es exactamente lo que se dice para invitar. Por mal que suene traducido, Can I buy you dinner tonight? es lo correcto, y quien te escucha entiende «puedo invitarte a cenar esta noche».

Y mira el paraguas. Nosotros pedimos prestado desde el otro lado: «¿me prestas tu paraguas?», con el verbo en el que presta. El inglés lo gira y lo pone en el que toma: «¿puedo tomar prestado tu paraguas?». Cuando te acostumbras a ese giro, todas las de prestar salen de golpe.

De pensarlo a decirlo sin pausa

Todo esto se entiende en dos minutos y se falla durante meses. Saber que «no te oigo» suele llevar can no es lo que te cambia la conversación. Lo que te la cambia es haberlo dicho tantas veces que ya no montas nada: piensas «no te oigo bien» y sale I can't hear you well.

Por eso mis alumnos repiten frases con can hasta que les salen solas. En la muestra de gramática de Frasly tienes unas cuantas para decir o pensar ahora mismo. Y si quieres ver por dónde andas antes de ponerte, la prueba de nivel es gratuita y te la haces en un rato.