El alumno busca cómo decir «no es mi falta» y prueba con fault, porque se parecen mucho por escrito. Acierta la palabra y falla el sentido: fault no es una falta, es la culpa. It's my fault es «es mi culpa», no «es mi falta». Y en cuanto sabes que fault significa culpa, el resto de la frase se monta sola, sin necesidad de memorizar nada más.

La falta que tú tenías en mente (la ausencia, la infracción de un partido, lo que hace falta y no está) vive en otras palabras completamente distintas, miss, absence o foul según el caso, y no tienen ninguna relación con fault. Ese es el motivo por el que buscarla en el diccionario y toparte con fault confunde tanto: la forma engaña, y el significado no tiene nada que ver.

Posesivo más fault es culpa más posesivo

El patrón es tan mecánico que casi no hace falta pensarlo: donde el español pone «culpa» seguida de un posesivo (mía, tuya, suya) o de «de» más un nombre, el inglés pone ese mismo posesivo pegado a fault. My fault es culpa mía. Your fault es culpa tuya. His fault es culpa suya. John's fault es culpa de John.

El mismo posesivo reaparece detrás de «como si fuera», y fault no se mueve de sitio ni cambia de compañía.

It's my fault presenta también la razón entera

Cuando lo que quieres decir no es solo de quién es la culpa sino qué culpa exactamente, it's my fault se pone delante de toda la explicación, igual que en español.

Fault también es un fallo, y ahí ya no hay culpables

La palabra tiene una segunda vida, alejada del reparto de responsabilidades: un defecto de carácter, una avería, algo que no funciona como debería. Ahí fault sigue sin ser falta, pero tampoco es culpa.

Y hay un tercer uso, el de la expresión find fault with, que no habla de averías ni de culpas sino de la manía de ponerle pegas a todo.

Esa avería, ese defecto de fábrica y esa manía de criticarlo todo tienen su propio recorrido en el curso, con la palabra fallo repartida entre varios términos según de qué se trate: no es lo mismo un fallo mecánico que un fallo de cálculo, y el inglés tampoco los trata igual. Con lo de hoy te vale: en singular, con un posesivo delante, fault siempre es culpa. Nunca falta.

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