«No queda tiempo». «¿Quedan entradas?». «Faltan diez días». «A tu camisa le falta un botón». Cuatro frases que cualquiera dice veinte veces por semana, y cuatro frases que se atascan en el mismo sitio: en el verbo. Uno busca «quedar», busca «faltar», se acuerda de to lack, que no lo usa nadie en la calle, y acaba diciendo algo raro.

No hay verbo. Eso es lo que hay que aceptar antes de seguir. El inglés monta la frase con lo que ya sabes y luego coloca una sola palabra al final, y esa palabra es la que lo dice todo.

Lo que queda acaba en left

Si no hay dueño, si simplemente queda o no queda, la frase arranca con el there is de siempre y termina en left.

Fíjate en el orden. Primero montas la frase entera como si no dijeras «quedar», o sea, «no hay tiempo», «¿hay entradas?». Y cuando ya la tienes puesta, le enganchas left detrás. Ese es todo el mecanismo.

Si hay un me, un te o un nos, cambia el arranque

Aquí está el detalle que decide la frase, y se ve desde el español. «No queda tiempo» y «no nos queda tiempo» son dos frases distintas: en la segunda hay alguien a quien le queda. Pues cuando aparece ese alguien, el inglés lo pone de sujeto y usa have.

Ponlas al lado de las anteriores y verás las dos parejas hermanas: «no queda tiempo» frente a «no nos queda tiempo», «no quedan entradas» frente a «no nos quedan entradas». Misma idea, mismo left al final, y solo cambia por dónde empieza la frase. El «nos» del español es el aviso.

Los días que faltan son días que quedan

Y ahora el «faltar» del tiempo, que en español parece otro verbo y en inglés es exactamente el mismo molde. «Faltan diez días» y «quedan diez días» dicen lo mismo, y por ahí es por donde hay que pasarlo.

La segunda enseña otra cosa: left también se pega directamente detrás de un nombre. «Los días que quedan» es the days left, sin nada en medio, ni relativo ni verbo.

El botón que falta va con missing

El otro «faltar» es distinto de verdad: no es que se esté acabando algo, es que no está lo que debería estar. Falta un cuchillo en la mesa, falta un botón en la camisa. Esa palabra es missing, y se coloca igual, al final.

Y con dueño, otra vez el mismo cambio de arranque que ya has visto: Your shirt has a button missing. · «A tu camisa le falta un botón.» Ahí el dueño no es una persona, es la camisa, y da igual: la camisa se pone de sujeto y entra have. La arquitectura es idéntica a la de left.

La pregunta que decide entre las dos palabras te la haces en español, y tarda medio segundo: ¿falta porque se está acabando o porque no está? Si se acaba, left. Si no está, missing. Con esa pregunta hecha, la frase inglesa sale sola, porque el resto ya lo sabías.

Ojo, que «quedar» tiene más caras y ninguna de estas dos las cubre: el «quedarse» de quedarse en casa, el «quedar con alguien» de las siete, y el «te queda bien» del pantalón, que no lleva ni left ni missing. Cada uno tiene su verbo y los verás en su sitio dentro de los cursos.

Si quieres verlo entero y con orden, empieza por aquí: los cursos.