De todos los fallos que corrijo, este es de los que más se repiten y de los que menos se explican. El alumno quiere decir «me voy a casa», mira su frase en español, ve el «a» delante de «casa», y lo pasa tal cual. Le sale to home. Y ahí se rompe todo.

Lo primero es separar dos palabras que en español son una sola.

Dos palabras para una sola «casa»

House es el edificio. Paredes, tejado, ladrillos, tuberías. Se compra, se pinta, se arregla, se construye, se derriba.

Home es otra cosa. Es el sitio al que uno vuelve. No se define por el tejado, se define por quién vive dentro. Por eso vale para «hogar» y vale para «casa» cuando lo que quieres decir es «donde vivo yo».

Con verbos de movimiento, home va desnudo

La regla es esta: la palabra home no lleva preposición cuando va con verbos de movimiento. Ir, venir, llegar, llevar, volver, caminar, conducir, mandar. Ninguno de ellos pone nada delante.

Mira el español de esas diez. Las diez llevan «a casa». Ninguna de las inglesas lleva to. No es una impresión mía. En mi base de frases hay más de doscientas con la palabra home, y la combinación to home no aparece ni una sola vez.

Lo que hace home ahí es comportarse como here o como there, no como un nombre. Nadie dice to here. Pues con home, igual.

En cuanto entra house, vuelve la preposición

Cambia home por house y todo lo que se había caído reaparece de golpe. Porque house sí es un nombre corriente: lleva artículo o posesivo delante, y lleva preposición.

Fíjate en come home y en come to my house. El mismo verbo, la misma idea de venir. Lo que cambia es de quién es el sitio al que vas. Si el que se mueve va a la suya, es home y va sola. Si va a la de otro, es house y necesita to.

Cuando en la misma frase caben las dos

Ahí lo tienes todo junto. El español dice «casa» dos veces y no distingue nada. El inglés distingue: my house es la mía, un sitio ajeno al que tú pasas de visita, y por eso lleva posesivo y preposición. home es la tuya, a la que vuelves, y por eso va sola. Dos casas, un solo criterio: de quién es.

En la primera, el español ni siquiera repite la palabra: dice «su casa» y luego «la mía». En la segunda sí repite «casa», y en inglés son la casa como edificio, la que se limpia, y la casa como destino, a la que se llega.

Quedarse en casa sí lleva at

Con movimiento, home va sin nada. Sin movimiento, cuando lo que dices es dónde estás y no adónde vas, aparece at. Y encima puedes quitarlo, porque las dos formas se usan.

Ahí tienes I stayed at home y I'll stay home, las dos en mis frases y las dos buenas. El at de sitio se puede poner o quitar. El to de dirección no se pone nunca.

Y si lo que dices es de dónde sales, entra from, igual que en español.

Irse de casa no es salir del edificio

Este par lo entiende todo el mundo en cuanto lo ve, y luego lo falla igual.

La primera es dejar de vivir con tus padres. La segunda es salir por la puerta ahora mismo. Leave home es un cambio de vida. Leave the house es cruzar una puerta.

Home también funciona como nombre corriente

No siempre va desnudo. Cuando home significa «hogar», el sitio con el que tienes un vínculo, se comporta como un nombre más y puede llevar posesivo delante.

En la primera va sola, porque ahí «hogar» es genérico. En las otras dos lleva my y your delante, igual que llevaría cualquier nombre. Y ahí se ve la distancia real entre las dos palabras. House es lo que compras. Home es lo que echas de menos.

Cuenta cuántas veces te sale el «to»

Piensa en español, como siempre. Coge «Te llevaré a casa» y suéltala entera: I'll take you home, de una tirada. Si te paras a mirar el «a» del español, lo vas a colocar. Si no te paras, no llega ni a aparecer.

Eso no se consigue entendiéndolo, se consigue repitiéndolo. Muchas frases distintas con el mismo mecanismo debajo, hasta que te sale sin pararte a montarlo. En la muestra de gramática tienes frases de este tipo para decirlas en voz alta con el español delante. Y si quieres saber por dónde andas antes de ponerte, la prueba de nivel te lo dice en unos minutos.