Abres el diccionario, buscas una palabra y al lado hay unos símbolos raros entre barras. Casi todo el mundo los salta. Y resulta que ahí, en esos cuatro palotes, está escrito exactamente lo que la ortografía te esconde.

Eso es el alfabeto fonético internacional, el IPA: un sistema de símbolos que representa los sonidos del habla y permite escribir la pronunciación exacta de cualquier palabra. Un símbolo, un sonido. En inglés hace mucha falta, porque la manera de escribir las palabras casi nunca refleja cómo se pronuncian.

No tienes que escribirlos, solo reconocerlos

Aquí es donde se asusta la gente. Nadie te está pidiendo que aprendas a transcribir, ni que te hagas lingüista. Lo que te sirve es lo contrario, y es mucho más fácil: mirar los símbolos y saber qué sonido es cada uno. Con eso, cada palabra nueva ya viene con su pronunciación puesta y no tienes que adivinarla.

Es como los símbolos del mapa del tiempo. No dibujas tú las isobaras, pero sabes lo que significan.

Las consonantes, y las parejas que se esconden en la misma letra

No están todas las consonantes, están las que van por parejas: la boca hace lo mismo en las dos y solo cambia una cosa, que la garganta vibre o no. Ponte la mano en el cuello, di see y luego zoo, y lo notas.

Fíjate en la quinta pareja. Las mismas dos letras escritas, «th», y dos símbolos distintos. La ortografía no te avisa; el símbolo sí.

Las vocales, que son el verdadero problema

Nosotros tenemos cinco vocales y suenan siempre igual. Ahí va la lista de las inglesas, con la palabra que las guarda:

Los dos puntos de /iː/ y /ɑː/ no son decorativos: significan larga. Y esa diferencia entre /iː/ y /ɪ/, entre see y sit, es de las que cambian la palabra entera.

Y los diptongos, que son dos vocales en un golpe

Dos minutos de símbolos, años sin decirlo mal

El día que te acostumbras a mirar los símbolos antes de repetir una palabra nueva, dejas de fijar errores. Porque eso es lo que pasa cuando la lees a la española: la dices mal una vez, la repites cien, y ya la tienes puesta. Cuesta muchísimo más quitarla después que mirarla bien al principio.

Ojo, esto no sustituye a oírla. El símbolo te dice qué sonido es; el oído te lo pone en la boca. Los dos, y después la palabra dentro de una frase completa, con su español al lado, que es como se te queda.

Si quieres saber en qué punto estás antes de ponerte con esto, haz la prueba de nivel. Son unos minutos y te da tu sitio exacto.