«Él va al banco.» Cuatro palabras en español. En inglés se dice de tres maneras distintas, y lo único que cambia entre ellas es cuándo va:

Mismo sujeto, mismo verbo, mismo banco. El inglés cambia de tiempo verbal porque cambia el momento. Para mí el presente continuo es el tiempo más importante de todos, y no porque sea difícil: porque es el único que en español se usa de una manera y en inglés de otra. Tiene dos trabajos y conviene separarlos.

Mientras hablas, los dos idiomas hacen lo mismo

El primer trabajo no da guerra, porque el español lo hace exactamente igual. Estoy, estás, está más gerundio · am, are, is más gerundio. Va pieza por pieza.

Ahora fíjate en esta otra, que no lleva ni «ahora» ni «estás»:

En español preguntas «¿adónde vas?» en presente y tan tranquilo. Pero cuando le preguntas eso a alguien te refieres a este momento, a la calle en la que estáis los dos. El punto concreto está ahí aunque no lo nombres, y el inglés lo marca igual.

El plan que ya tiene fecha se va al continuo

Aquí es donde se pierde todo el mundo. En español, cuando una cosa está decidida, la contamos en presente aunque ocurra dentro de una semana: «mañana voy», «viene en enero», «nos reunimos el jueves». El inglés no puede hacer eso. En cuanto hay un día, una hora o una fecha, y hablas de algo que ya está decidido, la frase se va al continuo.

No hace falta que el momento sea lejano ni solemne. «Más tarde» y «hoy» ya son puntos concretos:

Y funciona igual en negativa y en pregunta, siempre que preguntes por un plan que ya está hecho:

Lo que decide no es el verbo, es si hay un cuándo

Un alumno me lo planteó así: «¿y cómo sé yo cuál de los dos me toca?». Mirando tu frase en español y buscando el momento. Solo eso.

Es el mismo «nos reunimos» español partido en dos por el cuándo. Cuando lo ves así deja de ser una regla que memorizar y se convierte en una sola pregunta que te haces antes de abrir la boca: ¿hay un momento concreto o no lo hay?

«¿Me recoges mañana?» no es un plan, es una petición

Ahora bien, no toda pregunta española en presente con una fecha dentro acaba en continuo. Hay dos que se escapan, y conviene tenerlas fichadas pronto.

La primera es cuando pides algo ahí mismo, en el momento, y no estás preguntando por un plan que ya existe. Esa se va al futuro.

Fíjate en que ahí hay día y hay hora, «mañana a las siete», y aun así no es continuo. No preguntas qué tiene previsto esa persona, le estás pidiendo que lo haga.

La segunda es la propuesta que haces tú, en primera persona. Ahí entra shall.

Compara la primera con una de las de arriba. «¿Nos vemos la semana que viene?» y «¿vas allí la semana que viene?» llevan las dos la misma fecha pegada, y cada una tira por un lado. Lo que cambia es quién decide. En una lo estás proponiendo tú ahora mismo; en la otra preguntas por algo que la otra persona ya tiene apalabrado. Plan hecho, continuo. Propuesta tuya, shall.

Cuidado con «voy a»

Que el español vaya en presente no convierte cualquier frase con futuro dentro en continuo. Si lo que tienes es «voy a» más otro verbo, con idea de futuro próximo, eso es going to y no se toca. Compara:

La primera es «vas a venir», con su «a» y su infinitivo detrás. La segunda es «vienes» a secas con una fecha pegada. Y ojo con la trampa contraria, porque hay «voy a» que no son futuro de nada:

Ese «voy a trabajar» es una costumbre, no un plan. Se queda en presente simple.

Dilo con lo que tienes apuntado esta semana

Haz esto ahora mismo: coge lo que tengas en la agenda para los próximos días y suéltalo en inglés, una cita por frase, con su día o su hora pegados al final. Vas a notar enseguida cuáles te salen enteras y en cuáles te paras a pensar. En esas es donde hay que insistir, y de eso va la muestra de frases de gramática de Frasly: frases cortas con su mañana, su jueves y sus tres en punto, repetidas hasta que te salen solas.

Si prefieres empezar sabiendo dónde estás, haz antes la prueba de nivel. Verás que la mitad de lo que te falla no es vocabulario, es el cuándo.