Empiezo por la frase que lo enseña todo de golpe:
- These trousers won't give at all! · «¡Este pantalón no da nada de sí!»
En español, uno. En inglés, esos. Y a partir de ahí se descoloca la frase entera, porque cuando el nombre cambia de número, todo lo que hay alrededor cambia con él.
Estos pantalones no son dos pantalones
Hay un puñado de palabras en inglés que no tienen singular. No existe a trouser. Son cosas hechas de dos partes iguales, y el inglés se lo tomó al pie de la letra hace siglos. Da igual que tú tengas uno solo en la mano: es plural.
- Those are my trousers. · «Esos son mis pantalones.»
- These trousers come in all sizes. · «Estos pantalones vienen en todas las tallas»
- Those trousers don't fit you. You need a bigger size. · «Esos pantalones no te quedan bien. Necesitas un tamaño más grande»
El verbo se va detrás de ellos
Y esto es lo que de verdad delata a un español, más que la palabra en sí. Como el nombre es plural, el verbo también. Nada de comes, nada de is, nada de doesn't. Y cuando lo sustituyes por un pronombre, sale they.
- These trousers aren't going to fit. · «Estos pantalones no te van a quedar bien.»
- My trousers are starting to go at the knee. · «Los pantalones se me están rompiendo por la rodilla.»
- Those pants are much too long. They almost touch the ground. · «Esos pantalones son demasiado largos. Casi tocan el suelo.»
- His pants tore at the seam. · «Sus pantalones se desgarraron en la costura.»
- Jeans take forever to dry. · «Los vaqueros tardan una eternidad en secarse.»
Léelas un par de veces y fíjate en el verbo, que es donde se cae. They almost touch, no it touches.
Las gafas y las tijeras hacen lo mismo
El grupo es corto y siempre es la misma idea: dos piezas que forman una cosa. Gafas, tijeras, y aquí el español nos acompaña, porque también las decimos en plural. Con estas se falla menos, pero el verbo sigue siendo la trampa.
- Glasses break easily. · «Las gafas se rompen fácilmente»
- Where are my glasses? · «¿Dónde están mis gafas?»
- I've lost my glasses. · «He perdido mis gafas.»
- I can't see a thing without my glasses. · «No puedo ver nada sin mis gafas.»
- Can I borrow your scissors? · «¿Me prestas tus tijeras?»
Clothes es el que pilla a todo el mundo
Y ahora el que de verdad hace daño, porque va justo al revés. «La ropa» en español es una sola cosa, singular, femenina, con su artículo «la». En inglés es clothes, plural cerrado, sin singular posible. No existe a clothe. Y como es plural, arrastra el verbo igual que los pantalones.
- The clothes still feel slightly damp. · «La ropa todavía se nota ligeramente húmeda.»
- These clothes are finally dry. · «Esta ropa está finalmente seca.»
- Are the clothes dry yet? · «¿Ya está seca la ropa?»
- My clothes don’t fit me since I lost weight. · «Mi ropa no me queda bien desde que perdí peso.»
- The clothes fit loosely. · «La ropa le queda suelta.»
- I don't have any clean clothes to wear. · «No tengo ropa limpia que ponerme.»
Mira el «esta» que se convierte en these y el «está» que se convierte en are. Esas dos son las que hay que decir o pensar hasta que dejen de chirriar, porque chirrían, y con razón.
Lo que hay que hacer con ellos
La regla que te llevas es sencilla y cubre las tres familias: cuando uses una de estas palabras, no pienses en la palabra, piensa en el verbo que va detrás. Si te sale un verbo en singular, has fallado. Y si tienes que señalarlas, these o those, nunca this ni that.
Los demás nombres que no se dejan contar
Este es solo un rincón de un asunto más grande. Está el truco de a pair of para cuando necesitas contar cuántos pantalones hay, que ya tiene artículo propio en este blog. Están people y police, que son plurales aunque no lo parezcan. Y está el grupo contrario, el de news, advice e information, que en español van perfectamente en plural y en inglés no admiten ni la ese ni el a delante, y ahí sí que se lía la cosa.
Ese reparto entre lo que se cuenta y lo que no se cuenta está puesto en orden en los cursos, con sus frases, porque es de las cosas que no se aprenden con una regla sino diciéndolas. Lo de hoy queda cerrado: ya puedes hablar de tus pantalones, de tus gafas y de tu ropa sin que el verbo te delate. Si quieres saber por dónde te toca empezar, la prueba de nivel son doce frases.