Lees I demanded that he pay the bill immediately y se te van los ojos a esa pay sin ese. Piensas que quien escribió la frase se comió una letra. No se la comió nadie. Ahí no hay ningún presente que tenga que llevarla, por mucho que lo parezca.

Detrás de «exigió que» el verbo va en infinitivo

En español, «exigió que pagara» lleva dos verbos conjugados: «exigió» y «pagara». El segundo está en subjuntivo, que es un modo entero con su conjugación completa. El inglés no tiene esa conjugación, así que pone lo único que tiene a mano, el infinitivo, pelado, sin to y sin ese.

Mira los sujetos: he, the company, Mary. Tercera persona los tres, y ni uno lleva ese. Ese that, además, se cae con la misma facilidad con la que en español decimos la frase corriendo.

El verbo be lo deja al descubierto

Con los verbos normales la falta de ese pasa casi desapercibida. Con be no hay manera de disimular.

Si eso fuera un presente diría is kept y you are. Dice be kept y you be. Y la negación sigue el mismo camino: no aparece ningún auxiliar, se pone not delante del verbo y ya está.

El camino corto: should

Hay otra salida, y también está en mis frases. Metes un should y todo vuelve a sonar a lo que esperabas oír.

Las dos formas valen. La de should se oye mucho en Inglaterra y te va a salir sola porque se parece a lo que ya sabes montar. La otra es la que tienes que reconocer cuando la leas, para no quedarte pensando que hay una falta de ortografía donde no la hay.

Insist y advise no entran por la misma puerta

Significan cosas vecinas y se construyen distinto. Insist arrastra su preposición on, y detrás de una preposición el verbo inglés se va al -ing.

Advise hace otra cosa: coloca a la persona justo detrás y manda el segundo verbo con to.

Cuatro montajes distintos para un mismo «que» español. No hay una lógica que los una, y buscarla es perder la tarde.

Esto se arregla diciéndolo, no memorizándolo

Nadie se para en mitad de una frase a decidir si toca infinitivo, should, on o to. Se arregla por otro sitio: partes del español, dices la frase entera en inglés, la comparas con la buena, y a la décima vez la boca ya sabe cuál de las cuatro puertas le toca a cada verbo. En la muestra de gramática de Frasly tienes frases de este tipo para hacerlas seguidas. Y si quieres saber por dónde entrar antes de ponerte, la prueba de nivel te lo dice en unos minutos.