Estás en la mesa y dices «¿me pasas la sal?». No estás preguntando si esa persona suele pasar la sal. Estás pidiendo. El español convierte el presente de toda la vida en una petición y no añade nada más.

El inglés no puede hacer eso. Su presente pregunta por hechos y por costumbres, y si lo usas para pedir un favor no suena maleducado: suena a encuesta. Delante del verbo tiene que aparecer algo. Esa palabra que falta es todo el artículo.

Delante del verbo aparece can, could, will o would

Fíjate en el principio de cada una:

Siete peticiones españolas calcadas, el mismo verbo y el mismo presente en las siete. Y enfrente, cuatro palabras distintas repartiéndose el sitio delante del verbo. Las cuatro, en la misma mesa y con la misma sal.

La escalera de cortesía que te han vendido

Te habrán contado que can es informal, could es educado y would es finísimo, y que si te equivocas de escalón quedas fatal. Lo que consigue esa enseñanza es un alumno paralizado calculando el peldaño mientras la sal sigue al otro lado de la mesa.

Matiz hay, y se coge hablando. Pero el fallo grande no es elegir el modal flojo: es no poner ninguno y soltar el presente pelado. Con que delante del verbo haya una de esas cuatro palabras, la petición ya está bien construida.

Cualquier favor va igual

Esto no es cosa de la sal. Coge cualquier petición tuya en presente y verás la misma operación:

Prestas, traes, llevas, guardas, enseñas, recoges, cuidas, dejas. Ocho verbos en presente en español, todos con un modal delante en inglés. Y fíjate en el bolígrafo y en el lápiz: la misma petición, would las dos veces; la bicicleta y la grapadora, will las dos. Nadie está midiendo la educación de nadie ahí.

Cuando el español ya trae el «puedes»

A veces sí lo dices: «¿puedes traerme otra cerveza?», «¿podrías hacerme un favor?». Entonces no hay nada que inventar, porque la palabra ya está en tu cabeza y solo tienes que traducirla.

Por eso las que hay que entrenar son las otras, las del presente pelado. Esas son las que se escapan, porque no hay nada en tu español que te avise de que falta algo.

Y el please, ¿dónde va?

En dos sitios, y los dos suenan bien: justo detrás del sujeto, o al final con coma delante.

Y no es obligatorio. En la mayoría de las peticiones de arriba no aparece, y ninguna suena grosera.

Queda fuera de aquí una tercera manera de pedir, la de Would you mind, que obliga a cambiar la forma del verbo que va detrás y que además se contesta al revés: quien te dice que no, te está diciendo que sí. Y queda el reparto fino entre can y could para cuando de verdad importa. Eso va en el curso de modales, y se trabaja como todo lo demás: diciéndolo hasta que sale solo.

Aquí tienes los cursos, por si quieres ver cómo está montado.