En español, contar hace tres trabajos distintos con una sola palabra. Cuentas hasta diez, le cuentas un chiste a tu cuñado y cuentas con tu hermano para la mudanza. A ti las tres te suenan igual porque llevan las mismas letras. En inglés no se parecen en nada: son tres verbos diferentes. Por eso sale tanto ese I'm going to count you a story que no significa nada. Separa los tres oficios antes de abrir la boca y el problema desaparece.

El contar de los números

Este es el único que se dice count. El de los dedos de la mano, el de las ovejas para dormirte, el del cambio en el mostrador.

En todas hay algo que se numera: platos, ovejas, monedas. Si en tu frase española puedes cambiar «contar» por «echar la cuenta de» y sigue queriendo decir lo mismo, es count. Ahí no hay duda posible.

El contar de las historias

Aquí no se numera nada. Aquí hay un chiste, un secreto, una noticia, una historia. Y ese contar el inglés lo resuelve con tell.

La pista te la da el español, como casi siempre. Fíjate en qué es lo que cuentas. Si es una cifra, una cantidad, algo que va de uno en uno, es count. Si es una historia, un chiste, un secreto o una noticia, es tell. No hay más.

El contar de «cuento contigo»

Este es el tercero y el que más se atraganta, porque vuelve a ser count, pero necesita on detrás. Sin ese on la frase se queda coja.

Ojo con la preposición. En español dices contar con, y la tentación de escribir count with es enorme. No existe. Es on, y no hay razonamiento que te salve: hay que decirlo o pensarlo partiendo del español hasta que salga solo.

Y el «cuenta» de «cada voto cuenta»

Queda un cuarto uso que en español ni siquiera notas como contar: el de valer, el de importar. Ese vuelve a ser count, a secas y sin preposición.

Y no mezcles el verbo con el nombre. «La cuenta» del restaurante es the bill y «la cuenta» del banco es an account, dos palabras que no tienen nada que ver con contar ovejas: I'll pay the bill. · «Yo pagaré la cuenta.»

Con estos cuatro cajones ya tienes resueltas casi todas las frases con contar que dices en un día normal. Lo que queda son las crías de count, que se montan con partículas y cambian de significado: count me in, count me out, count down, count on it. Y queda ese otro tell que no cuenta ninguna historia. Eso se trabaja verbo a verbo en los cursos, con la frase española delante y tu boca diciéndola en inglés hasta que deja de costar.

Si quieres ver por dentro cómo se practica esto, aquí tienes el mapa de los cursos.