El alumno que escribe the wife of John no está siendo torpe. Está haciendo exactamente lo que le pido: ir palabra por palabra desde el español. «La esposa de John»: the wife, of, John. Lo que pasa es que esta es de las pocas construcciones donde el inglés cambia el orden, y hay que saber que lo cambia.

En inglés se dice primero el dueño, luego una ese con apóstrofo, y al final la cosa.

Y el «the» se cae

Es la mitad que se olvida. En español dices «la cara de Tom», con su artículo delante. En inglés, en cuanto pones el dueño, el artículo sobra: Tom's face, nunca the Tom's face. El dueño ya hace de artículo. Y lo mismo cuando el dueño es «mi padre» o «tu madre».

Los plurales que asustan sin motivo

«La educación de sus hijos», «la vida de la gente». Aquí mucha gente se bloquea porque el dueño es plural. No cambia nada: children y people son plurales que no acaban en ese, así que se les pone la ese con apóstrofo igual que a John.

Con los plurales que sí acaban en ese la cosa se resuelve de otra manera, porque la ese ya está puesta. Eso, y los nombres propios que acaban en ese, tienen su sitio en el curso.

Cuándo se queda el of

Esto es lo que evita pasarse de listo. La vuelta de tuerca es para personas y para animales. Cuando el dueño es una cosa o un sitio, el inglés se queda con of y con el orden del español, tal cual.

Así que el criterio es de sentido común, como casi todo lo que funciona: si el «de» es de alguien que puede poseer, se le da la vuelta; si es de algo que no posee nada, se deja como está. Con el tiempo, «a fin de mes» y las de su estilo, casi siempre manda el of, aunque hay un puñado de frases que sí se dan la vuelta y esas van en el curso con las demás.

La casa que no hace falta nombrar

Una que te va a gustar. Cuando está claro que hablas de la casa de alguien, el inglés corta ahí mismo y no dice la palabra casa.

Fíjate en que un poco más arriba sí aparece Mary's house con la palabra house puesta. Las dos formas existen y las dos son buenas.

Con esto ya no vuelves a decir the wife of John. Alrededor quedan piezas de la misma familia: los dobles dueños, el genitivo del tiempo y el hermano cercano de todo esto, que es el posesivo que el inglés pone donde el español pone artículo con las partes del cuerpo. Van en orden dentro de los cursos, y lo que hace que salgan solas es decirlas o pensarlas partiendo del español, no reconocerlas al leerlas.