«También me gusta el pastel.» Cinco palabras. En inglés hay dos frases buenas para eso, y las dos están en mi base:

No es que una sea mejor que la otra. Es que el también español tiene dos sitios donde caer en inglés, y hay que saber cuál estás usando antes de arrancar la frase, no a mitad de camino.

Also cae donde cae el también

En español el también se te pone delante del verbo: «también sabe», «también viene», «también regresará». Pues ahí mismo va also.

Fíjate en dónde se sienta exactamente. Con un verbo normal va delante: he also knows. Con el verbo to be va detrás: he is also. Con un modal, detrás también: can you also, I'd also. Y esa colocación no es propiedad de also. Es la misma que lleva still y unas cuantas más. Aprendida una vez, sirve para todas.

Too se va al final y no se mueve de ahí

Compara las dos primeras de esta lista con las dos primeras de la de arriba. Misma frase española, mismo sentido, mismas palabras. Lo único que se ha movido de sitio es el también. Hablando oirás too mucho más que also; escribiendo, se da la vuelta la cosa.

El and no da guerra, y as well tampoco

De todos los conectores de suma, and es el único que no falla nadie: va donde va la «y» y se acabó. as well hace exactamente el trabajo de too, al final de la frase, y suena algo más británico. Y la tercera es de las que hay que reconocer, no fabricar: they too, pegado al sujeto, porque ahí el también no está sumando la acción sino sumando a la gente.

Las dos versiones de la misma frase

Coge una frase tuya con también y dila de las dos maneras, una detrás de otra, sin pausa. I also like cake. I like cake too. Y otra. Y otra. El día en que las dos te salgan sin pararte a montarlas, esta duda se te acabó para siempre. Si quieres frases ya preparadas para hacer justo eso, la muestra de gramática está abierta: la gramática de Frasly.