El negocio del inglés · Consejos

Cada palabra inglesa es un número: el inglés es tan exacto como las matemáticas

Sería un desastre que cada número fuera interpretable. Con el inglés pasa lo mismo: cada palabra es un número, y cuanto más consciente seas de su valor exacto, antes lo aprendes y con más claridad lo hablas después.

Por Ramón Fandos · profesor de inglés desde 1982 · Actualizado el 5 de octubre de 2026

Un ábaco de cuentas blancas

Dos más tres son cinco. No son seis si la suma la hace una persona contenta, que le da más valor a las cosas, ni cuatro si la hace una persona triste. Sería absurdo. Y sería un desastre que cada número fuera interpretable.

El inglés es lo mismo. Cada palabra es un número. Cuanto más consciente seas del valor exacto de ese número, antes lo aprendes. Y no solo antes: lo aprendes con una claridad que te permite hablarlo después sin las confusiones a las que estás acostumbrado.

Lo primero es el valor exacto de cada palabra

Si no somos exactos a la hora de entender lo que tenemos delante, si nos vale cualquier interpretación, nos estamos despistando. Lo que interesa para aprender inglés, en un primer paso, es saber el valor exacto de cada palabra.

Asignarle el valor correcto a las palabras significa, a corto, a medio y a largo plazo, claridad y dominio del idioma.

Un caso. Ask se confunde con preguntar, y ask no significa preguntar. Significa pedir. Si pido una cuestión, estoy preguntando; si pido otra cosa, estoy pidiendo. Lo interpretamos como preguntar por el contexto, porque en español no decimos «pedir una cuestión».

La traducción literal es la que me da la idea exacta de lo que se está diciendo en inglés. Yo nunca diré «pedir una cuestión» en español. Diré «preguntar». Pero sabré que en inglés se está hablando de pedir, y cuando ask aparezca en otro contexto no me resultará extraño.

Palabras distintas son cosas distintas

Las palabras de un idioma no están al azar. No hay palabras parecidas porque el que lo inventó no tuviera nada mejor que hacer. Hay palabras parecidas, pero no iguales.

Igual que en matemáticas: no es lo mismo tres más dos que cuatro más uno, aunque el resultado sea el mismo. La distribución es otra. En el lenguaje ocurre lo mismo. Palabras distintas, aunque parezca que tienen el mismo significado, son cosas distintas. Si lo tienes claro, ganas en claridad y siempre sabes qué decir.

«Dejar» es un buen ejemplo. Según lo que dejes, en inglés es una palabra u otra, y cada una tiene su valor:

La segunda, dicha tal cual, es «¿sabes por qué pararon de hablar?». Dejar de hacer algo es stop. Dejar algo sobre la mesa es leave. Dejar a alguien hacer algo, darle permiso, es let.

En la suma no te puedes dejar ninguna cifra

A mí me valen las cosas inmediatas, las que puedo aplicar. Las cosas objetivas. Y objetivo significa lo mismo que en matemáticas: si en la suma hay un dos, un tres y un cuatro, no te puedes dejar ninguna cifra.

Esto es como las cifras. Aquí hay una cifra, «van»; una segunda, «venir»; y una tercera, «ver». En inglés tienen que estar todas, una detrás de otra: «no están yendo a venir a vernos». Después, los números tienen que salir.

Menos por menos es más

Hasta en la negación. En inglés no puede haber dos palabras negativas en la misma frase. Es la misma regla que en matemáticas: menos por menos es más. Para un inglés, «no quiero nada», dicho con dos negaciones, sería decir que lo que no quiere es la nada. Es decir, que quiere algo.

La primera dice, tal cual, «no estoy haciendo algo para la cena». La segunda, «estoy haciendo nada para la cena». Si el verbo va en menos, el resto de la frase tiene que ir en más. Siempre vas a tener esas dos opciones.

Se nota en el día a día

El inglés es como las matemáticas en otra cosa: es una asignatura práctica, que conecta con lo que necesitas cada día. Las asignaturas así tienen una característica. Si se enseñan bien y se aprenden bien, la motivación es continua, porque ves que te están sirviendo y que las vas dominando.

Si notas que el inglés se te va haciendo cada vez más cercano, que le ves una lógica, estás aprendiendo bien. Si la sensación es siempre la misma, la de «esto no lo entiendo», es que no te están enseñando bien.

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