«Quieren que él hable inglés.» Ahora cambia una sola palabra: «querían». En español ya no puedes dejar «hable». Tienes que decir «querían que él hablara». Seguramente estás pensando que esta sí que es difícil.
Piensa en el inglés como en una tele en blanco y negro. No existe la gama de colores. «Hable» y «hablara» pertenecen a un idioma que tiene colores. El inglés no los tiene.
El color lo pone el español
En inglés la estrategia no cambia. Lo que en español es «quieren que él hable inglés», en inglés es «ellos querer él hablar inglés». Y para decir «querían que él hablara», lo único que se mueve es el primer verbo, que pasa a pasado. Lo demás continúa igual: «ellos querían él hablar inglés».
- They want him to speak English. · «Quieren que él hable inglés.»
- They wanted him to speak English. · «Querían que él hablara inglés.»
Mira la segunda al lado de la primera. Piensa en «querían un coche». A «coche» le da igual que digas «quiero» o «quería»: es el mismo coche, situado en el presente o en el pasado. Pues aquí lo mismo. «Él hablar inglés» es un paquete de palabras tan quieto como la palabra «coche». ¿Qué es lo que querían? Un coche. ¿Qué es lo que querían? Él hablar inglés.
Cuando llego a este punto en clase no deja de sorprenderme hasta qué punto el inglés es un idioma simple.
El inglés no sale de los infinitivos
Con el subjuntivo, el respeto que impone viene de que en español es difícil. En inglés no vamos a salir de manejar infinitivos en ningún momento.
- He wants me to look for the report. · «Él quiere que yo busque el informe.»
- She wants me to make dinner tonight. · «Ella quiere que yo haga la cena esta noche.»
- It doesn't take me long to do the shopping every week. · «No me lleva mucho tiempo hacer las compras todas las semanas.»
La primera es «él querer yo buscar el informe». La segunda, «ella querer yo hacer la cena esta noche». Salga lo que salga, se resuelve igual. Y en la tercera tanto take como do están en infinitivo: el inglés no tiene todos esos matices que tiene el español.
Un inglés tiene la televisión en blanco y negro y todavía no sabe que hay colores. Los que vamos dándonos tortazos de un lado a otro con toda esa variedad somos los españoles.
Por eso a ellos les cuesta tanto el español
El español, para tener subjuntivo, tuvo que hacer un trabajo enorme, con una conjugación que es distinta según los verbos y distinta según las personas. Esa es la rueda de molino que tritura a los ingleses que estudian español.
Un francés que estudia español tiene subjuntivo en su idioma, y cuando se lo nombras sabe a qué te refieres. Un inglés no. Un inglés solo sabe de infinitivos.
Lo difícil era la etiqueta
Esta estructura, la de «él quiere que yo lo haga mañana», se enseña como «el subjuntivo inglés», se cataloga como de nivel intermedio alto y se le dice al alumno que es muy difícil y que le va a costar mucho aprenderla.
El alumno se fía del profesor. Si el profesor dice que es difícil, la ve tan difícil como se la describen, y le cuesta aprenderla tanto como si lo fuera.
Yo, al principio, cuando empecé a enseñar, enseñaba como me habían enseñado a mí. Recuerdo que esta era de las estructuras que más odiaba. Cuando tenía que darla en clase hacía sufrir al alumno y me hacía sufrir a mí, porque era muy difícil de transmitir. Claro: si te obligan a no pensar en español, tienes que entenderla desde un inglés en el que el subjuntivo, encima, no existe.
Pensada en español, de difícil nada. Es una estructura fácil y simple, que no tiene ninguna complicación. Y demuestra hasta qué punto el inglés no tiene niveles.
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