«¿Y cuál es la regla?» Es la pregunta que más se hace en una clase de inglés. Muchas veces la respuesta es que no la hay. Y prefiero decírtelo a inventarme una.
No quiero llamarlas reglas
Una regla es algo que se cumple. Algo genérico de lo que me puedo fiar. Y el inglés no funciona así. El inglés es más de ir dando consejos, o las maneras de actuar de cada palabra, palabra por palabra. Por eso digo muchas veces que el inglés no tiene reglas.
Un ejemplo. Una regla de verdad sería: «el complemento indirecto va siempre en tal sitio». Pues con tell el orden es «di a ellos algo» y no se puede cambiar. Con otros verbos sí. No es una regla del inglés: es la manera de actuar de tell.
La regla de libro, cuando existe, suele ser cómoda e incompleta.
No es un caos: es que no tiene reglas fijas
Hay veces que es imposible trazar una frontera que describa bien para qué sirve cada cosa. Pasa con speak y talk: se pueden separar un poco, y después, según el contexto, acaban teniendo el mismo matiz y se intercambian. Pasa con to y with detrás de ellos.
Pasa con go, que es «ir» y es «irse», dos conceptos claramente distintos en español. Imagina la escena. Estás en tu puesto, terminas el trabajo y le preguntas al encargado si puedes marcharte. Le dices can I go now? y no va a entender que vas a ningún sitio: entiende que quieres irte de allí. Leave se usa cuando en el contexto puede haber confusión.
Entiendo que parece un pequeño lío. Pero así funciona el inglés. En clase he llegado a decir que el inglés es el caos. Tampoco es eso: no es que sea un caos, es que no tiene reglas fijas.
Un idioma con pocos recursos necesita el contexto
El inglés es un idioma pobre en recursos, y un idioma con pocos recursos se tiene que apoyar en el contexto. Si no, no hay manera de interpretarlo. Una misma frase inglesa acaba de tener significado cuando sabes la situación.
Por eso el camino no es la regla. Podemos entender el inglés desde la intuición del español, siempre entendiendo primero la situación en español. Siempre.
Hay cosas que son una costumbre
Otras veces lo que hay es un tic. Some y any se corresponden con «alguno» y «ninguno», pero muchas veces no se traducen: quedan como un tic de los ingleses siempre que hablan de algo en cuanto a cantidad. «No quiero problemas» es cantidad de problemas. «No quiero azúcar» es cantidad de azúcar. Aunque no tenga traducción directa en español, es preferible ponerlo siempre.
Los idiomas se desarrollan al margen unos de otros, y en cada uno los hablantes cogen costumbres distintas. No hay que buscarles una razón. Cuando algo es arbitrario, lo digo: no lo sabes tú, y no lo sabe nadie.
- Tell them something. · «Diles algo.»
- Can I go now? · «¿Puedo irme ahora?»
- They don't want any trouble. · «No quieren problemas.»
- I'm speaking to my friend. · «Estoy hablando con mi amigo.»
- I'm speaking with my friend. · «Estoy hablando con mi amigo.»
Mira las dos últimas. El español es el mismo. Las dos son perfectamente correctas, y no hay regla que te diga cuál poner.
Las preposiciones, caso por caso
El tema de las preposiciones es bastante complejo en inglés, sobre todo porque no hay una regla que nos dé la seguridad de qué preposición usar en cada caso. Una misma palabra se considera preposición o no según con qué verbo vaya.
Lo mejor es ir aprendiendo caso por caso. Así se va construyendo una seguridad dentro de ti. Sabes qué preposición poner porque ya te suena que es esa.
La seguridad te la da la práctica
La mejor manera de aprender esto, y de tener la seguridad de decirlo bien, es la práctica. Es lo que pretendo con todas las frases de mis cursos: ir construyendo una seguridad que te nace desde dentro, porque lo has practicado y estás preparado para ello.
No es lo mismo que me enseñen algo porque sí, o porque responde a una regla gramatical, que me ayuden a verlo y a entenderlo, y que fomenten en mí esa intuición que me hace entender desde dentro.
Con esto ya no vas a pararte a buscar una regla que no existe. La seguridad no sale de una regla: sale de decir la frase, partiendo del español, hasta que la frase sale entera. Por eso creé Frasly, mi método: más de 25.000 frases que he construido yo, clase a clase, desde 1982. Haz la prueba de nivel: dos minutos y 12 frases, sin registrarte.