«Agua» y «regar» son, en español, dos palabras que no se parecen en nada. En inglés son la misma: water. Y no es un caso raro. Back es la espalda, es «atrás», es el fondo de un sitio. Que una misma palabra pueda ser sustantivo, verbo, adjetivo y preposición según el contexto solo puede ocurrir en un idioma que no trata las palabras como las tratamos nosotros.
El inglés, más que un idioma de palabras en el sentido en que entendemos las del español, es un idioma de ideas.
Una palabra inglesa apunta a una idea
No es que una palabra en inglés signifique varias cosas. Es que apunta a una idea que, según el contexto, traduciremos en español de una manera o de otra.
Igual que en un jeroglífico egipcio. Tienes el dibujito del agua y, según dónde esté, interpretas que alguien bebe agua o que riega las plantas. Cada palabra inglesa, como cada signo, representa una idea, un símbolo.
Por eso digo que el inglés se parece más a la lengua de signos que a un idioma como el español, el francés o el alemán. En la lengua de signos los signos visuales son ideas. En inglés las palabras son ideas.
El tiempo del verbo también es una señal
La lengua de signos no tiene gramática. Tiene signos. Con una mano se da el verbo, y esa idea no cambia. Con la otra se da el tiempo: hacia abajo es pasado, en paralelo es presente, hacia arriba es futuro.
El inglés hace lo mismo. Parece hasta copiado el método. La idea del verbo es fija, en infinitivo, y delante va una señal. Con will es futuro. Con do es presente. Con did es pasado.
- «Tendrás que esperar tu turno.» · «Tú will tener que esperar tu turno.»
- «Los días serán más largos cuando llegue la primavera.» · «Los días will ser más largos cuando la primavera llegar.»
Mira la segunda. «Llegue» es subjuntivo en español. En inglés es «llegar», con una ese al final por ser tercera persona: The days will be longer when spring comes. Esa ese no es una conjugación. Es una señal.
Pensar el inglés sin gramática es leerlo tal cual es.
No te agarres al significado: entiende la idea
Los significados pueden engañar. En inglés no podemos aferrarnos a un significado. Tenemos que entender la idea, porque si entendemos la idea tenemos después la libertad de traducirla, incluso con palabras que no estaban previstas, y encajarán.
Out es un buen ejemplo. La idea es «fuera»:
- She went out of the room. · «Ella salió de la habitación.»
- The secret is out. · «El secreto ha sido revelado.»
La primera es el significado más literal: ir hacia fuera. En la segunda, revelar tiene que ver con sacar hacia fuera: «el secreto está fuera». La misma idea en las dos.
Esto va más allá de una mera traducción. Es ver el inglés tal cual lo ve un inglés.
Un idioma telegráfico, que necesita contexto
Un idioma así es extremadamente telegráfico y necesita mucho contexto. «Debo irme, dijo ella» es, en inglés, «yo deber dejar, ella dijo».
Y como cada palabra tiene que hacer más de una función, los ingleses les sacan todo el jugo. Las preposiciones son el grupo más especial, porque una preposición, más que ninguna otra palabra, apunta a una idea. Con ellas hacen combinaciones muy imaginativas. Se han acostumbrado tanto que las usan incluso en casos en los que no harían falta, y la frase estaría igual de bien sin ellas.
Distinto, no inferior
¿Significa esto que el inglés es inferior? Nada de eso. Estoy diciendo que es distinto. Y como en todo, si queremos aprender algo bien, nos lo tienen que enseñar y lo tenemos que ver tal cual es.
Si somos capaces de entender el inglés como lo entiende un inglés, seremos capaces también de hablarlo, porque habremos entendido su esencia.
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