«El inglés es muy difícil.» Yo también lo creí. He sido alumno, he pasado por ahí. Recuerdo que veía el inglés como un idioma que no llegaría a dominar nunca. Después, enseñándolo, fui dándome cuenta de dónde estaban las trampas. Me lo habían enseñado de una manera tan retorcida que se convertía en algo casi imposible de aprender.
Hay que quitarle hierro al inglés. Hay que desmitificarlo, porque para nada es lo que estás acostumbrado a creer.
Bájalo del pedestal
Para aprender inglés hay que dejar de verlo en el pedestal en el que lo teníamos. Hay que empezar a verlo como lo que es en realidad: algo simple.
En clase hemos visto las oraciones más complejas del español, que en teoría son también las más complejas del inglés. Y en inglés todavía no he visto la complejidad por ningún lado.
Hay que tomarse el inglés con menos seriedad de la que estás acostumbrado. Un poquito de broma, un poquito de sonrisa con el inglés. Es muy sano para ir quitando complejos con este idioma.
Quien enseña decide cómo lo ves
El que enseña juega con la percepción del alumno. Si quiere que el alumno lo vea imposible de aprender, el alumno lo ve imposible de aprender. Y si quiere que lo vea tan fácil que no hace falta ni explicarlo, el alumno lo ve así también.
Así es como se enseña el inglés: haciendo creer que es un idioma complicado. Se divide en niveles. Las palabras se ocultan dentro de una estructura más amplia. Y el alumno, que se fía del profesor, acaba viendo una frase difícil donde hay una frase sencilla.
A mí me pasó. He sido alumno, veía ahí una frase difícil y afirmaba, convencido, que aquello era el subjuntivo inglés.
Sin tu español no ves la trampa
La trampa, la puerta cerrada para aprender inglés, está en la metodología. Te hacen pensar que una estructura inglesa es tan difícil como su equivalente española. Y para que nadie se dé cuenta de que no es así, la primera condición es que nadie pueda pensar en español.
Al impedirnos pensar en español no podemos darnos cuenta. Han conseguido que veamos el inglés tan complicado como un inglés ve el español. Y sin tu español lo ves todo a través de la complejidad del español, sin notar que el inglés no es el español: el español es un idioma muy complejo y el inglés no.
La gramática es la venda
Imagina que a partir de ahora, para salir de casa, te obligan a ponerte una venda en los ojos. Trayectos normales, como ir al trabajo o al supermercado, que nunca habrías pensado que fueran un problema, ahora lo son. Vas a necesitar reglas, leyes, a alguien que te vaya diciendo por dónde ir. Cuando sería más fácil quitarse la venda.
Eso es la gramática que te enseñan para aprender inglés. Como se te impide pensar en español, te ponen la venda. Lo que se llama gramática inglesa, la que se aprende en las aulas, es describir en inglés aquello que ya sabes hacer de manera natural en español.
Yo, cuando salgo de mi casa, si puedo ver, sé ir a los sitios. No necesito a nadie. Soy español, domino el español y sé decir las cosas bien. Es exactamente lo mismo. Si te guías por esa sabiduría que te da tu idioma nativo y la conectas con el inglés, vas a hablar un inglés perfecto.
Piensa como Tarzán, con las pautas adecuadas
No debería asustarnos un idioma que funciona como hablaba Tarzán. Mira lo que se dice de verdad en inglés en una frase cualquiera:
- «Solo quiero decir que me alegra que estés aquí.» · «Yo solo querer decir yo estar contento tú estar aquí.»
La frase habla por sí sola. Piensa como Tarzán y te aproximarás al inglés.
Ahora bien, a mí no me valen las cosas porque sí. Hay que hablar como Tarzán, pero con las pautas adecuadas, sabiendo qué estamos haciendo en cada momento. Eso es lo que intento transmitir en cada clase.
Lo que cambia cuando lo ves
En la medida en que veas que no hay ninguna frase en inglés que sea más complicada que otra, te cambia la perspectiva. Te va a ser mucho más fácil comunicarte y mucho más fácil entender.
Y no es ningún experimento. Llevo años enseñando de esta manera, y hay cientos y cientos de alumnos que hoy están contentos con su inglés gracias a esta perspectiva.
Piensa en español, habla en inglés. Yo tengo el método de 44 años: tú decides el plazo. Por eso creé Frasly: miles de frases que se dicen, partiendo del español, hasta que salen solas, con cursos en vídeo que explican el porqué y una clase en grupo cada mes. Para verlo sin venda, haz la prueba de nivel: es gratis y son 12 frases.