«Tenemos el know-how.» Se oye mucho en España, en círculos de negocios. Suena a algo especial. No lo es. Es nuestro «saber hacer», dicho en un idioma que no tiene nada de especial.
Yo prefiero decir «saber hacer»
Mi opinión sobre los anglicismos es la de siempre: están muy bien, pero tenemos un idioma mucho más rico. El know-how, como muchas de las cosas que cogemos del inglés, es nuestro «saber hacer». Yo prefiero decir «saber hacer». Pero es la moda, y muchos se dejan llevar.
Esa moda es una de las razones por las que el inglés se ha ganado esa imagen de superidioma. La estamos fomentando nosotros.
No me confundas. No estoy en contra del inglés: yo enseño inglés y me apasiona. Lo que pienso es que cada uno debe estar en su casa. Cuando hablemos inglés, hablemos inglés. Y cuando hablemos español, hablemos español. Si no, parece un poquito de complejo de inferioridad, como si el inglés fuera mejor.
James Bond se llama Jaime Lazo
Aquí hago siempre un paréntesis, porque no puedo resistirme. El inglés es un idioma que suena muy de andar por casa. Lo que pasa es que en español no nos lo imaginamos.
Tenemos ejemplos en los nombres de los héroes. Peter Pan es Pedro Sartén. Y el famoso James Bond es Jaime Lazo. Desde nuestra cultura, un superhéroe que se llamara Jaime Lazo no tendría mucho éxito en España. Decimos James Bond y parece que estemos diciendo algo súper especial.
Pues no es así. El inglés es tan normal como pueda ser el español.
Un inglés no sabe cantar: sabe cómo cantar
Vuelve al know-how, que tiene su explicación. Un inglés no puede decir «sé cantar». Tiene que decir «sé cómo cantar». No «sé bailar»: «sé cómo bailar». Si después de know va un infinitivo, tiene que mediar el how.
¿Y cuándo va can? Aquí hay otro de los líos que se cometen al enseñar inglés. Es muy sencillo. Cuando en español dices «puedo», pones can. Cuando en español dices «sé», pones know how to.
- I can sing. · «Puedo cantar.»
- I know how to sing. · «Sé cantar.»
- I know someone who knows how to speak German. · «Conozco a alguien que sabe hablar alemán.»
Mira la segunda. Literal es «yo saber cómo cantar». De ahí sale la palabra que tanto impresiona en una reunión: «saber cómo». Nada más.
El trabajo lo hicimos nosotros
Mira ahora esta frase española: «Nunca dice lo siento cuando hace algo mal». Lleva dos verbos conjugados, cada uno con su persona y su tiempo. En inglés es «él nunca decir siento cuando él hacer algo mal». Así es como sería el español sin gramática.
- He never says sorry when he does something wrong. · «Nunca dice lo siento cuando hace algo mal.»
- Say you're sorry. · «Di que lo sientes.»
Fíjate en la segunda. «Di que lo sientes» tiene toda la riqueza expresiva del español. En inglés pone «decir siento». Esa es la realidad del inglés.
En la estructura inglesa no hay ninguna dificultad. No hay ningún mérito, ningún trabajo complejo hecho por los ingleses que luego nos cueste aprender. Ese trabajo lo hicimos los que hablamos español, creando una gramática. El inglés es tan simple como soltar una palabra detrás de otra.
El idioma difícil es el tuyo
Caemos en el peligro de pensar que el inglés es tan complejo como el español. De ver el inglés a través de la complejidad del español. Y no es así: aquí también, cada uno en su casa.
Al revés sí que hay problema. Cuando se enseña español a un inglés hay que explicar muchas cosas y resolver muchos problemas. Para él es terrible, porque hay una cantidad de conjugación increíble y él está acostumbrado a infinitivos. El inglés, en cambio, nunca nos presenta un problema complejo que haya que entender. Es un problema de vocabulario. Y por más que sea de vocabulario, hay un trabajo que hacer: ir aprendiéndolo.
En la medida en que vayas descubriendo el inglés así, verás lo fácil que resulta después hablarlo y entenderlo.
Con esto ya no te va a impresionar un know-how. Tú hablas el idioma complicado de los dos. Lo que falta es decir las frases, partiendo de tu español, hasta que la frase sale entera. Por eso creé Frasly, mi método: más de 25.000 frases que he construido yo, clase a clase, desde 1982. Haz la prueba de nivel: dos minutos y 12 frases, sin registrarte.