«¿Qué academias tienen su método?» Me lo preguntaron en una clase en directo. Ninguna. Este método lo he ido elaborando yo a lo largo de los años en mis clases privadas. Mi método es mío y seguirá siendo mío.
Todo lo que digo en clase es fruto de años de observación del inglés. Me he dedicado a dejar a un lado lo que me habían enseñado que era el inglés y a descubrirlo por mi cuenta. Lo que digo no está en ningún manual. Y lo puedes comprobar: quien me sigue se da cuenta de que no son cosas dichas al azar, de que tienen un contenido y de que después corresponden a la realidad.
Empecé enseñando como me habían enseñado a mí
Al principio, cuando empecé a enseñar, enseñaba como me habían enseñado a mí. Recuerdo estructuras que odiaba dar en clase: hacía sufrir al alumno y me hacía sufrir a mí, porque eran muy difíciles de transmitir.
Después fui cambiando. Fui probando, y me di cuenta de que funcionaba. Entonces fui a por todas: implanté este sistema en mis clases y dejé a un lado los libros de texto de gramática.
Era ir contra el sistema
Abrir camino me costó. Cuando empecé a enseñar así, decir que la gramática inglesa no sirve, que hay que pensar en español, que el inglés es un idioma muy simple que no tiene conjugación, que «quiero que vengas» es «yo querer tú venir», era ser muy atrevido. Era como hacerle un desprecio al inglés. Era ir contra el sistema.
Todavía hoy sigue siendo raro, porque parece que el inglés sea intocable. Tuve que romper esas barreras y seguir adelante por mi cuenta, en privado, ya con unos resultados extraordinarios.
Es ir contracorriente, y es lo que estoy haciendo.
No he podido formar a nadie para que enseñe igual
Alguna vez se me ha ocurrido formar a alguien para que enseñe igual que yo. Me he dado cuenta de que era misión imposible. A esto no se llega aprendiendo unas técnicas.
Detrás de todo lo que digo hay una seguridad que viene de años de experiencia y de práctica, y de haber desarrollado una intuición. Todo profesional, con los años, desarrolla en su trabajo una intuición que le ayuda a ir más allá: no solo a saber, también a entender.
Imitarme es fácil. Cualquiera que me vea puede repetir como un loro algunas cosas que yo digo. Le van a faltar las de fondo, las que necesita después para enlazarlo todo y que todo tenga sentido. No son cosas sueltas. Todo obedece a una manera.
La musiquita de fondo
El secreto para hablar inglés no tiene que ver con las palabras. Cuando haces una frase, lo de menos son las palabras. El vocabulario importa, claro, porque es lo que engrosa tu capacidad de expresión. Pero no es lo más importante.
Lo importante es una musiquita de fondo que hay detrás. La voy hilvanando yo, cambiándola, insistiendo en ella según lo que estemos dando. Esa musiquita que no se ve es la que va creando en el alumno la sensación de que empieza a entender, empieza a tener seguridad y empieza a hablar inglés.
Por eso, haciendo cosas sueltas y dispersas, no se llega a hablar inglés.
Las frases son mías, una a una
Con las frases pasa lo mismo que con el método. Todas las frases han sido creadas por mí y contrastadas en 44 años de enseñanza. No hay IA. Las más de 25.000 frases están construidas clase a clase desde 1982, con alumnos reales.
Son las que te preparo para que no te quedes en el concepto. Más allá del concepto hay que ir a la idea, y la idea se adquiere mirándola desde distintas perspectivas en la práctica. Eso son las frases.
El mejor certificado es que lo hables
Me preguntan si entrego certificado. Si quieres, te lo hago. Pero yo creo que el mejor certificado es otro: que estés en una situación en la que tienes que hablar inglés y lo hables sin problemas. Ese es el mejor que puedes recibir tú como alumno y yo como profesor.
Nada de esto hay que aceptarlo porque sí. Mi pretensión es que te ayude a pensar, a razonar, con un punto de vista alternativo al que has tenido siempre.
Piensa en español, habla en inglés. Yo tengo el método de 44 años: tú decides el plazo. Por eso creé Frasly: miles de frases que se dicen, partiendo del español, hasta que salen solas, con cursos en vídeo que explican el porqué y una clase en grupo cada mes. No te pido que te lo creas: haz la prueba de nivel, que es gratis y son 12 frases.