«Tengo muy mal acento.» Es de las primeras cosas que me dice un alumno, antes incluso de decir una frase. Como si hablar inglés fuera sonar a inglés. No lo es. El tema de la pronunciación también hay que desmitificarlo.
Nadie te pide un acento para hablar español
No es necesario hablar inglés con acento inglés, como no es necesario hablar español con ningún acento determinado. Yo hablo español con el acento del sitio donde se forjó mi idioma. Si eres de México, hablarás inglés con acento de México. Si eres de Sevilla, hablarás inglés con acento de Sevilla.
Y voy más lejos. Los italianos hablan inglés con acento italiano. Los franceses hablan inglés con acento francés. Ya está bien de exigir algo que no es natural.
El acento genuino se adquiere al nacer
Un acento genuino se adquiere cuando uno nace y en el primer año de vida, que es cuando se forja el idioma nativo. Forjarse un idioma nativo no tiene que ver solo con saber hablarlo: también con esa pronunciación, que después es muy difícil de imitar.
Haz la prueba en español. Intenta imitar el habla de una zona de la que no eres. Yo he intentado imitar a los andaluces muchas veces y, por más que lo intento, se nota que no soy andaluz. Se nota que soy de Castellón. Entonces, para qué luchar en una batalla que ya está perdida.
Lo natural es siempre lo mejor
Lo forzado siempre se nota. Queda artificial. Lo natural es dar lo que uno tiene y hablar sin pretender llegar adonde no tiene por qué.
Hay otra cosa que conviene tener en cuenta: eres alumno. Nadie te exige hablarlo perfecto. Tienes que hablarlo en cada etapa conforme sabes. Pensar «si lo hablo, lo tengo que hablar perfecto» es una contradicción: si estás aprendiendo, lo hablas como sepas, sin forzar nada.
Lo que sí hay que cuidar
Otra cosa son los sonidos concretos, que sí se trabajan en clase. Mira estas frases:
- I speak Spanish. · «Hablo español.»
- I think that's Spanish. · «Creo que es español.»
- Speak to me. · «Háblame.»
Fíjate en la primera. En Spanish no hay ninguna «e» delante de la «s», y los que hablamos español tenemos la manía de ponerla. Es una fuerza de la naturaleza. A mí mismo, si me despisto mucho, igual se me escapa alguna. Para un inglés esa «e» es una sorpresa. Se arregla uniendo las palabras: sin pararte entre speak y Spanish, la «e» no tiene sitio.
La pronunciación la vas a adquirir. Para pronunciar bien hay que escuchar muchísimo, pero ojo: horas de audición de calidad. No vale escuchar cosas que no entiendes. Tu cerebro necesita elementos que pueda entender. Y cuando aparezca un sonido nuevo, entiende cómo funciona: con el tiempo empiezas a hacerlo sin esfuerzo.
La clave está en otro sitio
Si entiendes la estructura de la frase y los tiempos verbales, después solo cambian las palabras: presente, pasado, futuro o condicional, en afirmativa, interrogativa y negativa, distinguiendo siempre el verbo principal. Ahí está la esencia. Que pronuncies con acento nativo, americano o británico es una chorrada al lado de eso.
Lo que se trabaja es la frase: decirla partiendo del español hasta que sale entera. Por eso creé Frasly, mi método: más de 25.000 frases que he construido yo, clase a clase, desde 1982. Haz la prueba de nivel: dos minutos y 12 frases, sin registrarte.