El negocio del inglés · Consejos

Por qué te quedas en blanco antes de hablar inglés

«Antes de hablar en inglés me quedo pensando y en blanco.» Me lo escribió un alumno en clase. Los españoles nos callamos por perfeccionistas, y la regla que nos enseñaron es justo lo que nos para. Habla el inglés que tienes.

Por Ramón Fandos · profesor de inglés desde 1982 · Actualizado el 2 de octubre de 2026

Una mujer sentada en un sofá, pensativa

«Siempre, antes de hablar en inglés, me quedo pensando y en blanco. Y no digo lo que pienso.» Me lo escribió un alumno en una clase en directo. Es el problema que tiene todo el mundo con el inglés. Le contesté que eso tiene que ver, primero, con un dominio y una seguridad del inglés. Y con empezar a pensar que tienes que hablar el inglés que tienes, y que nadie va a juzgar si lo dices bien o lo dices mal.

Nos quedamos callados por perfeccionistas

En general, a los españoles nos cuesta hablar inglés porque somos muy perfeccionistas. Sabiendo hablarlo, muchas veces nos bloqueamos o nos quedamos callados pensando si lo que vamos a decir estará bien, si lo diremos mal, qué pensarán.

Ese quedarnos callados viene de un prurito que tenemos los que hablamos español, en España y en Latinoamérica. Si no lo digo bien, pensarán que soy tonto porque no sé hablar bien inglés.

Piensa una cosa. A los ingleses les resulta tan difícil el español que muchos ni siquiera perseveran: lo dejan al principio, porque se dan cuenta de que están ante algo que les va a costar mucho. Los que lo hablan, lo hablan, y les da igual equivocarse que no. Y nosotros, sabiendo hablar inglés mucho mejor de lo que ellos hablan español, nos quedamos callados.

Habla el inglés que tienes

Hay que decir basta. Tienes que decirlo como sea.

Yo hablo el inglés que sé. Nadie me puede exigir un inglés que no tengo. Hablando el inglés que sé, y haciendo un esfuerzo por hablarlo bien, ya estoy haciendo lo que puedo y lo que debo hacer.

Lo demás depende del que escucha. Si es un maleducado o es una persona normal y corriente, como somos los españoles cuando escuchamos a un inglés: con la disposición de ayudarle, de ponernos a su lado y de facilitarle las cosas.

Si al que te escucha le parece bien, estupendo. Y si no le parece bien, en mi tierra tenemos un dicho para eso: que se lo ponga en sal, para que se le conserve.

La regla es la que te deja en blanco

Los bloqueos y el no entender el inglés vienen de esa teoría tan bien hecha, con tantos libros, que defiende todo el mundo: enseñar inglés como siempre.

Un ejemplo de clase. Cuándo se dice make y cuándo do. Las reglas no sirven para nada. Que make sea hacer con las manos no sirve, porque tomar una decisión es make a decision y ahí no hay manos por ningún lado. Como todo en inglés, es ir caso por caso, y lo consideramos vocabulario. Lo aprendes, lo practicas y después sale de manera natural, sin tener que pensar en una regla.

Pensar en la regla es justo lo que te hace quedarte en blanco, perder tiempo y dejar de hablar.

La palabra bien entendida no te para

Con las palabras pasa lo mismo. Si a cada palabra inglesa le asignas su valor exacto, ganas claridad y dominio. Si te vale cualquier interpretación, un día esa palabra aparece en otro contexto y te quedas bloqueado de repente, porque parece que ha cambiado de significado.

Ask no significa preguntar. Significa pedir. Lo traducimos por preguntar cuando lo que se pide es una cuestión, porque en español no decimos «pedir una cuestión». Yo nunca diré eso en español. Pero sé que en inglés es lo que se está diciendo, y cuando ask salga en otra frase no me resultará extraño. Sigo entendiendo lo que ocurre y continúo sin ningún problema.

Y el segundo que tardas

Saber una frase significa que sale en español y la dices en inglés automáticamente. Si te cuesta, aunque sea un segundo, todavía está fallando algo. Ese es el obstáculo cuando hay que hablar: las cosas tienen que estar aprendidas de tal manera que salgan sin pensar.

He dado clase a cientos y cientos de alumnos que están contentos con su inglés y que no tienen ese problema de «cuando voy a hablarlo me bloqueo». Con esto terminé hace años, cuando me di cuenta y empecé a enseñarlo de esta manera.

Piensa en español, habla en inglés. Yo tengo el método de 44 años: tú decides el plazo. Por eso creé Frasly: miles de frases que se dicen, partiendo del español, hasta que salen solas, con cursos en vídeo que explican el porqué y una clase en grupo cada mes. Para ver dónde te paras tú, haz la prueba de nivel: es gratis y son 12 frases.

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