«Es que yo para el inglés no valgo.» Es lo que acaba pensando quien aprende la gramática, hace los ejercicios, pasa al tema siguiente y no aprende. No es así. Y en mis clases insisto mucho en esto.
El inglés depende del que lo enseña
La manera de siempre funciona así: aprender la gramática, hacer los ejercicios y tema siguiente. Y si no aprendes, es tu problema, es que no vales. Eso no es así. El inglés, como las matemáticas, es una habilidad práctica, y depende absolutamente del que la enseña. Si el que la enseña lo hace bien, motiva y gusta a todo el mundo. Si lo hace mal, es cuando uno llega a odiar el inglés.
Piensa una cosa. Si los ingleses le ven una lógica a su idioma, es que la hay. Y si ellos son capaces de verla, por qué no nosotros. Si hasta ahora no la has visto, es por la manera en que te lo han enseñado.
Yo mismo, al principio, cuando empecé a enseñar, enseñaba como me habían enseñado a mí.
Los libros te han hecho dar vueltas
Si se sabe entender, el inglés es muy simple. Que sea simple no significa que sea fácil de aprender: hay que hacer un trabajo, siempre. Pero no es lo mismo estudiarlo viéndolo como es en realidad que con tanta gramática que no sirve para nada y tantos libros que lo único que han hecho es liarte y llevarte por el camino equivocado, a dar vueltas y vueltas para que el inglés sea siempre tu gran problema.
Mira estas frases:
- Tell me the truth. · «Dime la verdad.»
- Can you tell me the way to the station? · «¿Puedes decirme el camino a la estación?»
- Ask him to do it. · «Pídele que lo haga.»
Fíjate en la tercera. «Que lo haga» es subjuntivo, y en español eso es gramática de la complicada. En inglés sale ask him to do it: «pedir a él hacerlo». Infinitivos y nada más. Cuando lo ves así, el inglés deja de ser tan fiero como lo pintan. Más que un león, yo creo que es un gatito recién nacido. No tiene ningún peligro. Eso sí: hay que aprender a verlo.
Si la frase no te sale, no pasa nada
En la primera fase lo de menos es el vocabulario. Lo importante es que tengas claro cómo se forma la oración: cuál es el sujeto, en qué tiempo está el verbo y qué complementos van después. Ahí es donde se juega el partido.
Por eso no te preocupes si muchas veces la frase no la sabes, o no sale, o ves que no puedes con ella. Lo importante es que después, cuando la explico yo, la entiendas.
Los pasos son siempre los mismos. Cuando aparece algo nuevo, sea un sonido o sea una palabra, entiende cómo funciona. Con el tiempo, sin darte cuenta, lo vas haciendo bien. Y si la progresión es la adecuada, vamos subiendo el nivel y lo sigues viendo fácil.
El tiempo que le dedicas tiene que valer
Por más interés que tenga una persona, si el profesor le enseña mal y después le manda para casa tareas que no sirven para nada, el tiempo que ha dedicado es nulo. De ahí viene esa sensación: trabajo mucho, me esfuerzo mucho, y con el inglés continúo igual.
No se trata de cuánto estudies. Se trata de cómo estudies.
No te pido que te lo creas porque lo diga yo. Te pido que lo pruebes. Por eso creé Frasly, mi método: más de 25.000 frases que he construido yo, clase a clase, desde 1982, para decirlas partiendo del español hasta que la frase sale entera. Haz la prueba de nivel: dos minutos y 12 frases, sin registrarte.