Llevo 44 años en el aula, y de todas las tareas que un profesor hace a mano, corregir redacciones es de las que más tiempo se lleva y menos se ve. Veinte alumnos, veinte textos, cada uno con sus propios errores repetidos. Por eso, cuando una tecnología promete leer un texto entero y devolver la corrección en segundos, un profesor tiene que mirarla de cerca, no de lejos.
Ya hay academias y plataformas españolas vendiendo exactamente eso.
Qué venden
Innova Idiomas, academia online que se presenta como centro preparador oficial de Cambridge, Oxford y Linguaskill, incluye en sus cursos intensivos 30 clases de conversación guiadas por inteligencia artificial que corrigen tanto el habla como la escritura. Su web lo describe así:
Smart Academy, plataforma que vende herramientas de inteligencia artificial a academias y profesores de inglés, incluye entre ellas la corrección de las redacciones de los alumnos. Así la presenta en su propia web (en inglés):
Es decir: sugerencias de la IA para los textos de los alumnos, que el profesor revisa y hace suyas. No es una herramienta pensada para el alumno suelto en su casa. La compran academias para usarla con sus propios alumnos.
Dos maneras de vender lo mismo: una integra la corrección en sus cursos para el alumno, la otra vende la herramienta a otras academias.
Lo que no hace
El límite es de fondo. Un corrector de IA te dice que "should to reduce" está mal y que lo correcto es "should reduce". No te dice por qué tu cabeza, pensando en español, puso ahí un "to" que no pertenece a esa frase. Y ese "por qué" es, casi siempre, el problema real.
Un hispanohablante añade ese "to" porque en español decimos "debería reducir", con un infinitivo que con otros verbos sí lleva "to" delante en inglés. "I want to reduce" es correcto. "I should to reduce" no lo es. La confusión no nace de no saber gramática inglesa, nace de aplicar la regla de un verbo a otro que funciona distinto, y esa mezcla solo se explica bien mirando primero cómo funciona el español del alumno.
La web de Innova Idiomas dice que, al acabar el ejercicio, puedes preguntar al asistente "por qué se utiliza ese verbo" o pedirle "que te explique la norma". Te explica la norma del inglés, y solo si tú sabes qué preguntar. Ninguna de las dos webs promete explicarte la raíz española de tu error. Detectar el error y explicar de dónde viene son dos trabajos distintos. El primero lo hace una máquina. El segundo necesita entender cómo piensa en español el alumno que tienes delante.
Lo que no me convence
Vendo cursos de inglés, así que Innova Idiomas es competencia directa mía. Por eso cada pega que sigue va con la frase literal de su propia web, o la marco como opinión mía.
Innova Idiomas.
- Su página de cursos intensivos dice "Mejora tu inglés en pocas semanas", y su propio apartado de preguntas frecuentes reconoce que superar un nivel completo requiere "de media, unas 100-130 horas de preparación". Mejorar no es superar un nivel, pero a mí me parece que las pocas semanas solo cunden si metes muchas horas cada día.
- Los intensivos son "sin horarios ni sesiones en directo". Las 30 clases de conversación son con la IA; el tutor nativo queda para "seguimiento y dudas".
- El writing y el speaking del examen final del curso llevan "una autoevaluación realizada por inteligencia artificial". Es decir, esas dos partes del examen final también las evalúa una IA.
- El curso no incluye el examen oficial: "Los cursos online no incluyen la matrícula del examen oficial". Lo que recibes al terminar es un "certificado de finalización emitido por Innova Idiomas".
Smart Academy.
- La propia plataforma avisa de que la corrección de la IA no es definitiva: "Treat AI feedback as a starting point for your review" (trátala como punto de partida para tu revisión).
- Está orientada a exámenes y a inglés general ("Cambridge, Trinity ISE and Aptis practice"). En su página no he encontrado nada dedicado a los errores típicos de quien piensa en español.
- Tú, como alumno, no la eliges: la elige tu academia o tu profesor, y lo que valga depende del tiempo que tu profesor dedique a revisar lo que propone.
Los correctores con IA en general. En 44 años de clase he visto que la frase que te corrigen por escrito no es todavía una frase que sepas decir. Si no la has dicho tú, bien dicha, muchas veces, cuando llega la conversación de verdad vuelves a montarla palabra a palabra desde el español.
Valoración mía
Un corrector de escritura con inteligencia artificial tiene un techo claro: marca el error en el texto, pero no sirve para explicar por qué esa frase nació mal en la cabeza de un hispanohablante.