El negocio del inglés · La IA, probada por un profesor

Los correctores de escritura con inteligencia artificial que venden las academias

Ya hay academias españolas que venden la corrección de tus redacciones a una inteligencia artificial. Te marca el error de gramática. Lo que no hace, casi nunca, es explicarte por qué tu cabeza en español construyó esa frase mal desde el principio.

Por Ramón Fandos · profesor de inglés desde 1982 · Actualizado el 27 de septiembre de 2026

Una joven escribiendo a mano en un cuaderno junto a una ventana luminosa

Llevo 44 años en el aula, y de todas las tareas que un profesor hace a mano, corregir redacciones es de las que más tiempo se lleva y menos se ve. Veinte alumnos, veinte textos, cada uno con sus propios errores repetidos. Por eso, cuando una tecnología promete leer un texto entero y devolver la corrección en segundos, un profesor tiene que mirarla de cerca, no de lejos.

Ya hay academias y plataformas españolas vendiendo exactamente eso.

Qué venden

Innova Idiomas, academia online que se presenta como centro preparador oficial de Cambridge, Oxford y Linguaskill, incluye en sus cursos intensivos 30 clases de conversación guiadas por inteligencia artificial que corrigen tanto el habla como la escritura. Su web lo describe así:

"El sistema te corrige en tiempo real: detecta errores de pronunciación, entonación, vocabulario y escritura, y te ofrece feedback inmediato para que avances de forma constante."

Smart Academy, plataforma que vende herramientas de inteligencia artificial a academias y profesores de inglés, incluye entre ellas la corrección de las redacciones de los alumnos. Así la presenta en su propia web (en inglés):

"Get AI suggestions for student writing, from grammar to vocabulary. Review the feedback and make it your own."

Es decir: sugerencias de la IA para los textos de los alumnos, que el profesor revisa y hace suyas. No es una herramienta pensada para el alumno suelto en su casa. La compran academias para usarla con sus propios alumnos.

Dos maneras de vender lo mismo: una integra la corrección en sus cursos para el alumno, la otra vende la herramienta a otras academias.

Lo que no hace

El límite es de fondo. Un corrector de IA te dice que "should to reduce" está mal y que lo correcto es "should reduce". No te dice por qué tu cabeza, pensando en español, puso ahí un "to" que no pertenece a esa frase. Y ese "por qué" es, casi siempre, el problema real.

Un hispanohablante añade ese "to" porque en español decimos "debería reducir", con un infinitivo que con otros verbos sí lleva "to" delante en inglés. "I want to reduce" es correcto. "I should to reduce" no lo es. La confusión no nace de no saber gramática inglesa, nace de aplicar la regla de un verbo a otro que funciona distinto, y esa mezcla solo se explica bien mirando primero cómo funciona el español del alumno.

La web de Innova Idiomas dice que, al acabar el ejercicio, puedes preguntar al asistente "por qué se utiliza ese verbo" o pedirle "que te explique la norma". Te explica la norma del inglés, y solo si tú sabes qué preguntar. Ninguna de las dos webs promete explicarte la raíz española de tu error. Detectar el error y explicar de dónde viene son dos trabajos distintos. El primero lo hace una máquina. El segundo necesita entender cómo piensa en español el alumno que tienes delante.

Lo que no me convence

Vendo cursos de inglés, así que Innova Idiomas es competencia directa mía. Por eso cada pega que sigue va con la frase literal de su propia web, o la marco como opinión mía.

Innova Idiomas.

Smart Academy.

Los correctores con IA en general. En 44 años de clase he visto que la frase que te corrigen por escrito no es todavía una frase que sepas decir. Si no la has dicho tú, bien dicha, muchas veces, cuando llega la conversación de verdad vuelves a montarla palabra a palabra desde el español.

Valoración mía

Un corrector de escritura con inteligencia artificial tiene un techo claro: marca el error en el texto, pero no sirve para explicar por qué esa frase nació mal en la cabeza de un hispanohablante.

El problema no eres tú, es el método. Un método que solo corrige el texto final, sin tocar el proceso mental que hay detrás, deja la causa intacta. La próxima redacción vuelve a tropezar en el mismo sitio, con otras palabras.
Un corrector se queda en lo que ya has escrito: no te hace decir frases en inglés sin pararte a montarlas desde el español. Por eso creé Frasly: miles de frases que se dicen, partiendo del español, hasta que salen solas, con cursos en vídeo que explican el porqué y una clase en grupo cada mes. Si quieres ver cómo funciona, haz la prueba de nivel: es gratis y son 12 frases.

Fuentes

  1. Innova Idiomas, cursos intensivos de inglés online con IA
  2. Innova Idiomas, portada: asistente de IA y examen final
  3. Innova Idiomas, preguntas frecuentes
  4. Smart Academy, corrección de writing y preguntas frecuentes

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