Vas a hacer una prueba de nivel. La página dice que es gratis. Dice que no compromete a nada. Rellenas el nombre, el correo, a veces el teléfono. Y lo que llega después no es tu resultado. Es una llamada.
Ese es el mecanismo, y no lo digo por sospecha, lo digo porque lo he leído en sus propias páginas. La evaluación no es el producto que te ofrecen. Es la puerta por la que entra el departamento comercial. Tú crees que estás midiendo tu inglés. La academia está midiendo si eres un cliente dispuesto a coger el teléfono.
He mirado tres academias españolas que anuncian esa evaluación gratuita y sin compromiso. En las tres, el paso siguiente depende de una persona que te llama o te escribe, no de un informe que te llega solo. Vamos una a una, con sus propias palabras.
Wall Street English: la prueba de nivel es una cita, no un test
Wall Street English España lo dice así en su propia web, en la página del curso:
Fíjate en el verbo. No haces la prueba, la reservas. Con un asesor educativo, que es la manera de nombrar a la persona que te va a explicar las tarifas y la permanencia. El plan de estudios personalizado que prometen no sale de un algoritmo ni de un test escrito que rellenas tú solo. Sale de esa cita. La medición de tu inglés y la entrevista comercial son, en esa frase, la misma reunión.
Vamos Academy Málaga: del test a diez minutos con el director
Vamos Academy Málaga añade un paso intermedio. Primero un test online, y luego esto, tal cual aparece en su página de test de nivel:
Nota la palabra confirmar. El test ya te ha dado un resultado. Pero ese resultado no se da por bueno hasta que no pasa por una llamada con el director de la academia. Diez minutos por teléfono para confirmar lo que una pantalla ya te había dicho. En esos diez minutos no solo se habla de nivel, se habla de tu objetivo, que es la palabra que usan las academias para preguntarte por qué necesitas el curso y cuánto estás dispuesto a pagar por resolverlo.
Ian's School: el teléfono es obligatorio antes de ver el nivel
Ian's School, academia de inglés en Gijón, va un paso más allá. No pide teléfono para la llamada posterior, lo pide para empezar. Así se presenta el test en su web:
Y en el formulario de acceso al test, antes de que veas una sola pregunta de inglés, hay tres campos marcados como obligatorios: nombre, correo electrónico y teléfono. El teléfono no es un dato opcional para quien quiera que le llamen después. Es un requisito para entrar. No hay evaluación sin teléfono, aunque la palabra que usan para describirla sea sin compromiso.
El embudo, explicado
El diseño se repite en las tres, con variaciones de forma:
- Se anuncia una evaluación gratuita y sin compromiso.
- El acceso o el resultado pide un dato de contacto, casi siempre el teléfono.
- El siguiente paso no es un informe automático, es una persona: un asesor, un director, un comercial.
- Esa persona es quien, en la misma conversación, te confirma el nivel y te presenta la matrícula.
No hay nada ilegal en pedir un teléfono para dar un servicio gratuito. Cualquier negocio puede hacerlo. Lo que cambia es lo que se anuncia frente a lo que se entrega. Se anuncia una evaluación de tu inglés. Se entrega una llamada de ventas con un dato de nivel como excusa para empezarla.
Yo llevo 44 años en un aula. Sé lo que es medir a un alumno de verdad. Se hace con una conversación en inglés, con un texto que lee, con un error que corriges ahí mismo. No con un formulario que exige un teléfono antes de dejarte ver una sola frase. Si un método no baja tu confusión desde el primer minuto, ese método no está pensado para enseñarte. Está pensado para venderte.
Fuentes
- Wall Street English España, página del curso de inglés
- Vamos Academy Málaga, página de test de nivel
- Ian's School, test de nivel de inglés online gratis
Si esto te ha aclarado algo, así está explicado todo lo demás. La prueba de nivel te dice por dónde te conviene empezar, y los 12 cursos van con cualquiera de los dos planes.